Trucos para pisos brillantes

Compartimos contigo algunos trucos para mantener los pisos limpios y brillantes de una manera fácil y sencilla. Ya verás que con muy poco esfuerzo, conseguirás dejarlos impecables.

Nada da más placer a la vista que entrar al recibidor o a la sala de una casa y encontrar los pisos limpios y brillantes. La sensación de orden y limpieza que brinda es indescriptible. Puede que no tenga la decoración ideal ni el estilo de tu gusto, pero aunque no lo creas, los pisos bien pulidos hacen que los detalles que no te agraden, pasen a un segundo plano.

Ciertamente, los pisos forman parte de la decoración. Si logras mantenerlos impecables conseguirás tener un hogar visualmente agradable, sin estar obligado a realizar grandes cambios ni inversiones. Por ello hay que tener en cuenta cómo es el piso: de madera, de granito, de cerámica u otros; ya que, según el material del piso, las recomendaciones para mantenerlo van a variar.

La idea es lograr que los espacios luzcan no solo limpios, sino despejados. ¿Por qué? porque esto invita a la relajación y al descanso, algo que sin duda se aprecia tras un largo día laboral.

Pisos brillantes de madera

Quitar rayones del piso de madera fácil

Para conseguir que tus pisos de madera estén siempre brillantes, lo primero que debes hacer es colocar, debajo de las patas de todos los muebles (sillas, mesas, sofás, camas, etcétera) unos pequeños adhesivos semi-esponjosos, para evitar rayones al moverlos. Esto se servirá, sobre todo, con las sillas del comedor y los muebles pesados de más uso.

La madera es un material que necesita pulirse cada cierto tiempo, ya que tiende a opacarse y a desgastarse con facilidad, especialmente con la acumulación de polvo, la humedad, los roces y los golpes.

Por ello, el mayor cuidado que debes tener es no usar elementos que rayen la madera al limpiarlos. Para mantenerlo reluciente y que dure bastante tiempo limpio apunta nuestro consejo con productos totalmente caseros y fáciles conseguir.

Cada vez que se limpie de forma habitual, con la fregona, no debemos utilizar demasiada agua y limpiasuelos, ya que la humedad puede afectar la madera. En este sentido, hay que evitar los excesos. Posteriormente, cuando todo esté bien seco, se aplica la capa de cera o barniz para rehidratar la madera; con lo cual se minimizan los daños que ya tenga y, a la vez, previene que se creen otros.

Materiales

  • Agua (3 litros).
  • Balde de agua.
  • Vinagre (10 mL).
  • Jugo de limón (5 mL).
  • Trapeador o fregona.
  • Aceite de oliva (30 mL) *Opcional*.
  • Escoba (aunque se recomienda utilizar la aspiradora).

Instrucciones

  • Primero, se debe quitar el polvo de toda el área. Para ello, lo ideal es pasar la aspiradora. No obstante, también se puede barrer con la escoba.
  • Colocas los 3 litros de agua en el balde junto con el vinagre. Remueve un poco para que se mezclen bien los líquidos.
  • Añade el jugo de limón y el aceite de oliva.
  • Sumerges la fregona en el cubo para impregnarla del líquido y luego la escurres bien para eliminar el exceso. 
  • Trapea el suelo y deja secar.

Lee también: 8 limpiadores caseros para la madera

Pisos de cerámica

Suelos brillantes.

Los pisos cerámicos son los más utilizados en estos tiempos. Tienen muchas ventajas, entra las cuales se destacan la facilidad con la que se limpian. Quedan perfectos en cualquier ambiente y son los más recomendados en cocinas y baños. Vienen de muchas formas, colores y texturas.

Si sigues este truco, tus pisos quedarán relucientes de una manera muy económica y simple. Para ello, utilizaremos dos elementos que seguramente tienes en casa y si no, son sumamente fáciles de conseguir. Uno es el vinagre de manzana, que ayudará a perfumar y a desinfectar de manera natural y el otro es el bicarbonato de sodio. Es un excelente blanqueador natural y te ayudará a que los pisos brillantes duren más tiempo limpios.

Materiales

  • Escoba.
  • 1 paño.
  • Balde de agua.
  • Secador de piso.
  • Agua limpia (3 litros).
  • Vinagre de manzana (3 mL).
  • Bicarbonato de sodio (1 g).

Instrucciones

  • En primer, lugar debes barrer bien todo el polvo del piso con la escoba.
  • Colocas los 3 litros de agua limpia en el balde.
  • Agregas el bicarbonato de sodio y disuelves bien. A esta mezcla, luego le añades el vinagre.
  • Remojas el paño en la mezcla y lo pasas por el piso.
  • Vuelves a remojar el paño y lo escurres bien. Lo pasas por todo el piso.
  • Finalmente dejas secar.

Pisos brillantes de porcelanato

Pisos.

Este tipo de pisos son brillantes de por sí. Entonces no debes esforzarte demasiado en su limpieza. Son muy resistentes y vienen en formatos de grandes dimensiones; por lo tanto, es mucho más simple mantenerlos limpios ya que las ranuras de unión entre ellos son menores. Para mantenerlos impecables, prueba nuestro siguiente truco:

Materiales

  • Balde de agua.
  • Agua limpia (3 litros).
  • Trapeador o fregona.
  • Escoba o aspiradora.
  • Detergente o jabón líquido neutro (3 mL).

Instrucciones

  • Barre toda la suciedad con escoba o aspiradora.
  • Mezcla en el balde, el agua con el detergente. Espera hasta que el jabón se disuelva y se mezcle bien.
  • Mojar el trapeador en el líquido y escúrrelo para quitarle el exceso.
  • Pasar el trapeador por todo el piso y dejar secar.
  • Repetir el procedimiento tantas veces se necesite.

Ver también: 5 soluciones caseras para abrillantar muebles y pisos de madera

Pisos de cemento

En un principio estos pisos eran solo de uso industrial. Sin embargo, hoy en día se utilizan con frecuencia en la decoración de tipo minimalista. A pesar de que no son pisos brillantes realmente, sí se les puede dar cierto toque. Para ello, debes tener cuidado de no usar elementos que lo rayen ni tampoco sustancias ácidas para su limpieza. Solamente con aplicar agua con algún jabón neutro lograrás que quede perfecto.

Materiales

  • Escoba.
  • Trapeador.
  • Agua limpia.
  • Balde de agua.
  • Jabón neutro (3 ml). *Opcional*

Instrucciones

  • Retira todo el polvo con la escoba.
  • Mezcla en el balde el agua y el jabón.
  • Moja el trapeador en el líquido, escúrrelo bien y pásalo por todo el área.
  • Finalmente deja secar.