5 trucos psicológicos para que los demás sientan la atracción hacia ti

Valeria Sabater · 13 mayo, 2020
¿Te gustaría saber cómo potenciar la atracción que generas en los demás sin dejar de ser tu mismo ni perder tu esencia? Descubre cómo hacerlo en el siguiente artículo.

La auténtica atracción, la que se instala en nuestra mente, intriga, emociona y nos llena de curiosidad, va mucho más allá del simple envoltorio físico, de un rostro, unos ojos o un cuerpo.

Culturalmente, existe un sesgo alrededor de la belleza por el cual llegamos a creer que todo lo que es bonito es bueno, que quien goza de un intenso atractivo físico esconde, a su vez, fabulosas cualidades personales.

Sin embargo, a medida que calzamos más años y almacenamos más experiencia en nuestro baúl vital, nos damos cuenta de que esta correlación no siempre se cumple y de que, en realidad, es mucho más intenso y significativo el poder vivir ese otro tipo de atracción en la que dos mentes armonizan en placeres, valores y proyectos. Profundicemos.

Cautivar la atracción de los demás es un don difícil de poseer

Mujer feliz sonriendo

1. La auténtica atracción reside en la seguridad personal.

¡Seamos auténticos! Las personas seguras de sí mismas cautivan y atraen. No obstante, cuidado, porque esa seguridad y autoconfianza jamás debe caer en el orgullo o en las fronteras del narcisismo.

  • La seguridad personal más saludable es aquella en la que uno mismo conoce sus virtudes y las potencia; pero, a su vez, es consciente de sus limitaciones y tiene la capacidad de reconocerlas e intentar mejorarlas cada día.
  • Por otro lado, la seguridad personal se nutre, a su vez, de otras dimensiones básicas y esenciales. Entre estas, podemos encontrar la buena autoestima, un buen autoconcepto y cierta humildad con la cual mostrarse mucho más accesibles y cercanos a los demás.
  • En el equilibrio de estas dimensiones, se halla la auténtica magia.

Descubre: El valor de la humildad cotidiana

2. Creemos nuestra propia marca, ser diferente a los demás es una ventaja que descubrir

En un mundo de personas iguales, lo diferente atrae. Sin embargo, en ocasiones, muchos de nosotros pensamos que ser distintos nos puede ocasionar humillaciones, criticas e, incluso, marginación en la sociedad.

  • Tener la nariz aguileña, unos kilos de más, ser demasiado alto o demasiado bajo… Todo ello puede resultar, en un primer momento, una auténtica traba para que uno pueda confiar en sí mismo.
  • Ahora bien, esos matices deben acompañarse por la seguridad personal.
  • Todos somos únicos. Cada uno posee un encanto especial, así que centrémonos en lo que más nos gusta de nosotros mismos.
  • Aprendamos a sacar partido de nuestras particularidades.

3. El poder del lenguaje no verbal

La atracción empieza por la mirada y por saber conectar con los demás a través de ella. A su vez, es necesario que aprendamos a cuidar la postura: unas piernas cruzadas y unos brazos cruzados son como muros a la hora de generar confianza.

Hay que abrir el rango de nuestra gestualidad para mostrar tranquilidad. Usa las manos para gesticular, la sonrisa para cautivar, la cabeza para asentir y mostrar interés, y la postura para expresar confianza y cercanía.

4. La comunicación empática

La persona que es capaz de mostrar cercanía, que sabe escuchar y es capaz de establecer una empatía emocional y cognitiva genera poco a poco un alto poder de atracción.

Por el contrario, aquellos que tienen por costumbre hablar siempre de ellos mismos con la idea de «venderse» de cara a la galería, exaltando unas supuestas virtudes, capacidades y fabulosas habilidades, lo que generan en realidad es incomodidad y distancia.

Es necesario aprender a ser cercanos. Aquellos perfiles que saben hacerlo al mostrar autenticidad y sincero interés por quiénes tienen en frente sin dejar de ser humildes son quienes generan una profunda atracción.

Lee también «¿Cuál es el verdadero secreto de la atracción? Esto dice una nueva investigación científica

5. Algo inusual, un matiz extraño y singular

Tal y como hemos señalado, si nos obsesionamos con «encajar», con compartir rasgos semejantes al resto de personas, lo único que conseguiremos será disolvernos en el océano de lo ordinario, sin destacar jamás.

  • Si deseamos llamar la atención, que las miradas vayan hacia nosotros en medio de una sala llena de gente, debemos integrar un matiz singular que nos defina, algo por lo que los demás nos recordarán o nos identificarán.
  • Podemos ser esa persona a la que le gusta el estilo «pin-up»; esa de pelo original; de bigote elegante; el que lleva pajarita o el que viste siempre de forma casual.

No obstante, ser originales debe armonizar a su vez con nuestro físico y con nuestra forma de ser. Jamás debemos mostrar algo que no encaja con nuestra esencia o que no forma parte de nuestra identidad.

Mujer con sombrero

Confiar en uno mismo es la auténtica clave

Para concluir, debemos tener muy claro que estas dimensiones pueden y deben entrenarse. La mayoría de ellas surgen del autoconocimiento. Es decir, solo cuando nos conozcamos a nosotros mismos entenderemos qué podemos potenciar.

También seremos conscientes de dónde se hallan nuestras fortalezas y dónde está esa magia que cautiva y que es capaz de conseguir que los demás dirijan sus miradas hacia nosotros.

Por último, no olvidemos algo esencial: una vez se establece la atracción, hay que mantenerla. Si confiamos en todo momento en nosotros mismos lograremos, sin duda, relaciones de amistad, de pareja o de trabajo duraderas y fructíferas.

  • Ferreras, E. (2007). La autoestima. Anales de Mecánica y Electricidad.
  • Atienza, F. L., Moreno, Y., Balaguer, I., & Rosenberg, M. (2004). Escala de autoestima de
  • Rosenberg. Apuntes de Psicologia. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/j.biochi.2007.09.002
  • Branden, N. (1989). Cómo mejorar su autoestima. Círculo de Lectores. https://doi.org/10.1186/cc1474
  • Berntsson, E. (2004). Los seis pilares de la Autoestima. Atención Primaria. https://doi.org/10.1157/13068212