13 trucos para superar el estrés, la ansiedad y el miedo

En la vida no todo es blanco o negro. Tenemos toda una escala de grises intermedios que nos permiten equivocarnos y volver a empezar, así que no te dejes dominar pro el estrés

El estrés, la ansiedad y el miedo son los grandes adversarios en la sociedad actual. En un mundo complejo y caracterizado por la incertidumbre, nuestro cerebro se guía por ese mecanismo de alarma donde únicamente detecta peligros y amenazas.

Nadie nos ha entrenado en esas habilidades y competencias con las cuales, lidiar mejor con la gran cantidad de estímulos que nos rodean a diario. Asimismo, saber manejar nuestras emociones, entenderlas y canalizarlas de forma adecuada en nuestras jornadas nos permitiría sin duda sobrevivir mejor en cualquier escenario. No obstante, no siempre es fácil lograrlo.

Así, expertos en el tema como Estanislao Bahrach, biólogo molecular y profesor de Harvard, nos recuerda a menudo, que nuestro cerebro no quiere que seamos felices: él solo quiere que sobrevivamos. Por ello, somos esas criaturas aquejadas de estrés, miedo y ansiedad.

Estamos obligados por tanto a reeducar nuestro cerebro, a mejorar nuestro enfoque mental. Te enseñamos cómo hacerlo.

¿Cómo podemos manejar el estrés?mujer con estrés

En un estudio publicado en la revista Psychological Science y llevado a cabo en la Universidad de California, Irvine, nos señalan que hasta el estrés más leve, impacta en nuestra salud. Por tanto, si no aprendemos a manejar estos estados, no solo tendremos una peor calidad de vida, desarrollaremos incluso más enfermedades (y más graves).

Así, pasar nuestras jornadas en una actitud permanente de lucha o bien de huida, va generando cambios en nuestro organismo. Se eleva el cortisol (la hormona del estrés), se acelera el corazón, el cerebro recibe menos oxígeno… Es necesario hacer cambios.

1. Técnicas de relajación y meditación: Mindfulness

El mindfulness es esa práctica saludable, beneficiosa y revulsiva capaz de mejorar nuestra calidad de vida. Nos lo dicen estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Stanford donde se avala su efectividad a la hora de reducir el estrés y la ansiedad.

Vale la pena por tanto iniciarnos en esta disciplina ancestral donde hallar el equilibrio entre cuerpo y mente, para tomar el control de nuestras emociones y pensamientos.

2. Exponerse al miedo

La terapias de exposición al miedo consisten en acercarnos hacia todas esas dimensiones en las que perdemos el control, nos asustan y nos restan competencias. De esa forma conseguiremos más comodidad, por ejemplo, a la hora de hablar en público.

Seamos sinceros con nosotros mismos, abordemos nuestros miedos y tendremos una potente herramienta.

3. Clarifica qué hay detrás de tus miedos

Hay que reconocer cuándo nos estamos dejando vencer por una ansiedad exagerada. Y es que los miedos hacia algo pueden extenderse hacia otras cuestiones de nuestra vida.

Cuando nos enfrentemos a una situación o experiencia que nos parece difícil de abordar, reflexionemos.

Puede ser que los miedos tengan mucho que ver con esas limitaciones.

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4. Hacer ejercicio para calmar el estrés diario

mujer haciendo deporte para lidiar con el estrés

¿Sabías que la práctica de ejercicio es una de las mejores formas de relajarse? Al generar endorfinas, nos ayuda a calmarnos.

Además, potencia nuestro sistema inmunitario y eleva nuestra temperatura corporal.

5. La ansiedad siempre bajo control

La ansiedad no siempre es mala, no debemos por tanto asumir que es mejor eliminarla de nuestras vidas. En determinadas situaciones, difíciles en apariencia, debemos considerar la ansiedad como una especie de impulso más que adecuado para alcanzar nuestros objetivos.

Así, en estudio llevado a cabo en la Universidad de Harvard se ha confirmado que las personas que interpretan su ansiedad como impulso o esa energía que invita a actuar, en lugar de como nervios, tienen más probabilidades de actuar correctamente y salir airosos de las situaciones.

6. Es muy positivo reconocer las cosas que hacemos bien

Es preciso hacer una lista de lo que nos preocupa y otra lista de las cosas que nos van bien. Una vez las tengamos, procedemos a comparar.

De esta forma, no solo pensaremos en lo negativo, también en lo bueno que nos pasa. Puede ser que lo de la lista buena supere con creces a la lista de cosas negativas.

7. Hay que mirar las cosas en su conjunto

Nuestras alertas de supervivencia nos infunden temor y miedo permanente. Tenemos la sensación de que hay que tener la guardia siempre levantada.

Sin embargo, hemos de procurar controlar los mensajes de nuestra mente. Puede ser que nos avise de que algo malo podría suceder en el futuro. No obstante, no será en el momento actual, por lo que debemos relajarnos.

8. Tómate la vida como un juego

niña vestida de científica para afrontar el estrés

Tomarse las cosas con humor es tan importante como considerar las tareas como una especie de pasatiempo.

Para dominar el estrés tenemos que concebir cada acción como un juego. Cuando algo sale mal, podemos empezar la siguiente partida y probar de otra forma.

9. Los valores son importantes

Disponer de una escala de valores firmes y claros nos puede recordar aquello por lo que vale la pena luchar. Aquello por lo que es necesario apagar el miedo y encender las valentías.

¿Qué es lo que más nos importa? ¿Nuestra familia, la pareja, hijos, o el aspecto laboral? Escribir lo que es importante para nosotros nos ayudará a afrontar retos aparentemente decisivos en nuestra vida.

10. Ayudar a los demás siempre nos aporta algo

La bondad y la conexión emocional optimiza la función cerebral. Nos relaja, nos llena de calma y optimismo. Tener la puerta abierta a amigos y familiares, ayudar a nuestros hijos a hacer las tareas escolares, conocer gente nueva… Todas esas conductas basadas en el apoyo, la escucha y la apertura nos ayuda a gestionar mejor el estrés.

11. Café para controlar el estrés

mujer con café riendo para hacer frente al estrés

Tal y como nos revela un estudio llevado a cabo en la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, el café puede ser un excelente aliado en determinadas situaciones de estrés. 

No obstante, debemos tener en cuenta que para conseguir los objetivos deseados las cantidades deben ser moderadas.

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12. El diálogo con nosotros mismos

El diálogo interno reorganiza prioridades, aclara objetivos, depura preocupaciones. Ser capaces  de ofrecernos al día una hora para nosotros mismos con el fin de reflexionar, de tomar contacto con nuestro ser y las propias necesidades, revierte en nuestro bienestar psicológico. Ganamos en bienestar y en autoconfianza.

13. Conclusión: el estrés forma parte de la vida, pero no debe controlarte

¿Es tan malo el estrés como nos dicen? Debemos tener claro un sencillo aspecto: el estrés que escapa a nuestro control y que toma las riendas de nuestra vida, deja secuelas. Ahora bien, esta respuesta fisiológica y emocional forma parte del ser humano y tiene un fin: ayudarnos a reaccionar, a motivarnos, a sobrevivir.

En ocasiones estamos “obligados” a responder de un determinado modo ante la vida, con más ímpetu, con más energía. El estrés es al fin y al cabo esa dimensión que debe estar siempre bajo nuestro control y no a la inversa.

Gestiona tus miedos, no permitas que capitaneen el barco de tu destino.