Cómo hacerte tu propio spa de relax y belleza en casa

Elena Martínez Blasco · 20 diciembre, 2016
Aunque nos cueste, es conveniente terminar la sesión de spa con agua fría para mejorar la circulación y prevenir las posibles bajadas de tensión por el cambio de temperatura.

Hoy, están de moda los centros que ofrecen servicios de spa para relajarnos y potenciar nuestra belleza natural. Desafortunadamente, el elevado precio de estos centros nos dificulta asistir a ellos de manera habitual. En este artículo, compartimos algunos secretos para que crees tu propio spa casero de relax y belleza.

¿Qué necesitamos en nuestro spa?

Qué necesitamos en nuestro spa

Para preparar nuestro spa casero, debemos tener un cuarto de baño con bañera.

He aquí los ingredientes que necesitamos para nuestra rutina de relax y belleza:

  • Toallas de textura agradable
  • Aceites esenciales
  • Jabón líquido espumoso
  • Colorantes alimentarios
  • Sulfato de magnesio
  • Sal marina
  • Aceite de coco
  • Velas
  • Música relajante

A continuación, detallamos cómo preparar nuestra sesión de spa con estos ingredientes naturales.

Preparación del baño

El cuarto de baño debe dejar de parecer la estancia de uso habitual para convertirse en una estancia íntima, agradable y relajante. Para ello, sigue los siguientes consejos:

  • Apaga la luz y pon velas o lámparas pequeñas; por ejemplo, las de sal del Himalaya, que emiten una luz anaranjada cálida y acogedora.
  • Pon música relajante a un volumen bajo.
  • Si hace frío, pon una estufa, porque es fundamental que la temperatura sea la adecuada.

Es imprescindible que, durante el tiempo que pases en tu spa, puedas desconectar de cualquier asunto que te preocupe. Tampoco debes tener interrupciones.

Baño relajante

Bañera relajante

Cuando la estancia esté lista, será el momento de preparar la bañera:

  • Llénala con agua a una temperatura similar a la del cuerpo. No estaremos a gusto si el agua está fría. No obstante, si estuviera demasiado caliente podría hacer que bajara la tensión y dar pie a sufrir algún mareo.
  • Mientras se llena la bañera, añade un poco de jabón espumoso y unas gotas de aceites esenciales. Si lo deseas, también puedes añadir algún colorante alimentario para dar al agua el color que más te guste. Estos colorantes no tienen ningún riesgo para la salud.
  • Por último, añade el ingrediente clave: media taza de sulfato de magnesio (100 g).

Este baño de magnesio te ayudará a relajarte. Y, al mismo tiempo, te revitalizará. Si no tuvieras sulfato de magnesio, puedes usar sal marina.

Te recomendamos leer, además: Las mejores hierbas para hacer baños de pies.

¿Qué aceites esenciales eligir?

Es importante conocer un poco las propiedades de los aceites esenciales con el fin de elegir los más adecuados:

  • Relajantes: Lavanda, albahaca, manzanilla
  • Estimulantes y afrodisíacos: Canela, ylang-ylang, bergamota
  • Antidepresivos: Limón, naranja, bergamota, mandarina, pomelo
  • Rejuvenecedores: Lavanda, geranio, rosa
  • Sensuales: Rosa, jazmín, ylang-ylang

Deben ser aceites esenciales puros y certificados, ya que hoy en día se comercializan también esencias químicas sin propiedades terapéuticas.

Exfoliante natural

Exfoliante natural

Dentro de la bañera, el agua caliente abrirá los poros de la piel, lo cual permite limpiarla y aportarle nutrientes con mayor facilidad. Por tanto, es el momento ideal para exfoliarla e hidratarla. Puedes conseguir estos dos objetivos a la vez con un exfoliante natural a base de sal marina y aceite de coco.

Para el cuerpo usaremos sal marina gruesa, mientras que para el rostro elegiremos la fina. Nos masajearemos bien con esta mezcla y nos iremos enjuagando. Al terminar, tendremos la piel suave y muy hidratada.

Ducha fría

Para sacar más provecho a este spa, haremos un pequeño esfuerzo para ducharnos con agua fría durante unos 30 segundos, justo antes de secarnos.

Con este sencillo paso, conseguiremos los siguientes resultados:

  • Evitar bajadas de tensión
  • Mejorar la circulación
  • Dar firmeza a la piel y prevenir la flacidez
  • Mejorar la temperatura corporal
  • Conseguir vitalidad

Siempre debemos comenzar la ducha fría por los pies y terminarla en el cuello. No debemos lavar la cabeza con agua fría.

Relax final

Esta sesión de spa casero puede durar entre 30 y 45 minutos. Mientras dure, te recomendamos evitar cualquier situación de estrés.

Uno de los mejores momentos para hacerla es antes de acostarnos. Así, alargamos la sensación de placer y bienestar durante toda la noche. De hecho, es muy recomendable para prevenir el insomnio. Si lo hacemos por la mañana, nos secaremos y abrigaremos bien después de la sesión. Y, si es posible, nos quedaremos un rato descansando, leyendo o escuchando música.

Una sesión semanal de spa nos ayudará a reducir el estrés y la ansiedad, combatir el agotamiento y aumentar la energía. Además, nos sirve para mejorar el aspecto y la salud de nuestra piel.