Tus manos hablan: un lenguaje fascinante que debes conocer

Aída Campos · 3 agosto, 2017
Tus manos son un canal excepcional para transmitir emociones e incluso para seducir. Los movimientos suaves y que cuiden la armonía respecto al cuerpo, siempre generan confianza y apertura.

Tus manos hablan, de hecho, lo que transmites a través de ellas puede ser más revelador que las propias palabras. Sin embargo, no siempre somos conscientes de su impacto, de la belleza de su expresividad e incluso por qué no, de su valiosa utilidad como herramienta de seducción.

Con las manos hacemos cosas maravillosas. Creamos producciones artísticas, salvamos vidas, cuidamos de nosotros mismos y de los nuestros, con ellas sentimos el mundo, acariciamos y hacemos nuestra la vida de las más insospechadas maneras. Ahora bien, tal y como decía el filósofo Anaxágoras, las personas pensamos porque tenemos manos.

A través de ellas interaccionamos con el mundo y a su vez, comunicamos. En su forma y en sus movimientos se contiene un potencial de expresividad inmenso, uno que deberíamos aprovechar y hacer nuestro. ¿Con qué finalidad? Para llegar mejor a las personas, para cautivar, convencer, potenciar nuestra solvencia en materia de habilidades sociales y hasta para enamorar.

Tus manos, el canal de las emociones

Si hay algo que nos define como especie es el lenguaje. Esta competencia es el fabuloso resultado de años y años de evolución donde dicha habilidad facilita y potencia la conexión entre nosotros. Ahora bien, el cerebro, recurre a muchos más canales a parte del lenguaje hablado para mediar en la comunicación: para él, tus manos son un recurso igual de importante.

mano acariciando bebé con tus manos
Las manos transmiten un lenguaje básico para los seres humanos: el de las emociones

Lo mejor de la humanidad se refleja en las manos

Tus manos son creadoras de afectos. Con ellas puedes mostrar amor y por contra, también es posible causar sufrimiento. A veces lo hacemos al negar una caricia, lo provoca también quien recurre con ellas a la agresión y la vulneración. Si lo pensamos bien, pocos canales de nuestro cuerpo resultan tan poderosos para interaccionar entre nosotros.

Se sabe, por ejemplo, que un bebé que no recibe el contacto físico de las caricias, presenta problemas del desarrollo así como trastornos del apego según un estudio llevado a cabo en la Universidad de Beibei de China. Asimismo, algo que nos señalan los expertos en comunicación no verbal es que el cerebro siempre presta atención a las manos ajenas, en ellas, se inscribe un componente emocional casi instintivo, y nos gusta observarlas porque nos transmiten información.

La comunicación a través de las manos

Los grandes expertos en comunicación no verbal conocen muy bien el poder de expresividad y seducción que se contiene en las manos. Si las usamos bien, si favorecemos con ellas una alineación y congruencia perfecta con nuestro cuerpo, llegaremos hasta los demás de manera directa y cautivadora.

La doctora Carol Kinsey Goman es una de las más reputadas expertas en el campo de la comunicación no verbal. Según nos explica ella misma en su libro The Nonverbal Advantage: Secrets and Science of Body Language at Work, las personas podemos transmitir hasta 462 gestos con las manos, y cada uno ellos, genera una emoción o dan un tipo de determinado de información.

Veamos algunos datos que pueden ser de nuestro interés.

Las manos inmóviles, acusatorias y que proyectan emociones negativas

Tener las manos cerradas en un puño, rígidas y rectas sobre el cuerpo o mostrar una gestualidad algo rígida o mecánica, genera siempre sensaciones adversas. Aún más, alguien que no se acompañe de sus manos a la hora de comunicar, siempre produce cierta desconfianza. Por otro lado, hay otro elemento que no podemos descuidar: usarlas de manera amenazante y acusatoria, algo muy común en los líderes autoritarios.

En la comunicación no verbal debemos atender la expresividad de nuestras manos para no generar emociones negativas

Apertura y movimientos cálidos

Un modo de conquistar y seducir con tus manos es haciendo uso de la apertura y la suavidad gestual. Para ello, no dudes en seguir las siguientes pautas:

  • Para mostrar seguridad, separa levemente el espacio entre tus dedos. A su vez, es positivo que los dedos pulgares queden siempre hacia arriba.
  • Múevelas con suavidad a izquierda y derecha mientras hablas, evita que se queden quietas y rígidas.
  • A su vez, debes cuidar la sincronía y el equilibrio. Es decir, debe existir una alineación perfecta entre tu cuerpo y las manos, de manera que no derives nunca en la teatralidad excesiva o en esa gestualidad en la que caer a veces cuando estamos muy nerviosos.
  • Tus manos deben bailar con tus palabras y emociones, deben desprender suavidad, cercanía y apertura. Recuerda que son tan poderosas como tus palabras y por tanto, cuidando su gestualidad y aprovechándola al máximo, llegaremos a los demás con mayor efectividad.

Para concluir, el arte de la comunicación no puede prescindir de ningún detalle de nuestra persona, de ningún matiz pequeño matiz de nuestro cuerpo. Más allá de las palabras están los gestos y de ahí, que debas tener muy presente esa arma fascinante de seducción que está siempre a tu alcance: tus manos.

  • Kinsey Goman, Carol (2008) The Nonverbal Advantage: Secrets and Science of Body Language at Work. Berrett-Koehler