Tuve que perderme varias veces para encontrarme

Valeria Sabater·
02 Abril, 2020
Aunque nos encontremos con obstáculos en el camino hacia la felicidad, es importante no darse por vencidos y luchar por aquello que realmente queremos y merecemos.

“Tuve que perderme varias veces hasta encontrarme”. Seguro que también tú te identificas con esta expresión; de hecho, puede que incluso estés ahora mismo en ese momento vital en el que te hallas en una encrucijada donde ningún camino parece el adecuado.

Las personas no siempre aciertan en sus elecciones, ni eligen el camino más fácil, aquel que asegura la felicidad. Vivir  también es equivocarse. Hay que darse la oportunidad de orientar rumbos y reescribir elecciones.

Son instantes vitales complejos en los que se experimenta, desde miedo, hasta ansiedad. No obstante, cada vez que te veas en estas circunstancias, recuerda el ideograma que utiliza el idioma chino para representar la crisis, puesto que simboliza también “la oportunidad”.

No lamentes pues, haber elegido rumbos equivocados a lo largo de tu vida. “El acto de encontrarme a mí mismo es un largo viaje que no está exento de errores pero, al final, hallamos siempre el camino acertado”.

“Disfrutamos del calor porque hemos sentido frío”

Esta frase tan llamativa pertenece al psicólogo y escritor David Weatherford, acompañada de otras que la complementan:

Valoramos la luz porque sabemos qué es estar en soledad” y “Debo permitir el sentirme perdido de vez en cuando, para después, tomar una buena decisión”.

Los instantes de crisis se sitúan en medio de un ciclo y se alzan como momentos donde es imprescindible reflexionar y atender a todas estas dimensiones:

Mujer sonriendo acostada sobre la hierba.

Las “revoluciones internas” que vives son instantes para la reflexión

Hay quien se queda paralizado. Hay quien, en algún momento de su vida, cuando experimenta una decepción, una traición o, simplemente, percibe que se ha equivocado, no sabe cómo reaccionar.

  • El sentirse superados por emociones negativas como la pérdida, o ser conscientes de una mala elección, supone experimentar un ataque hacia los propios esquemas e incluso hacia valores internos.
  • Es normal experimentar ese bloqueo. No obstante, poco a poco se debe aprender a reaccionar y permitirse a uno mismo volver a “reconstruirse”.
  • Una crisis es un momento idóneo para reflexionar. Yo puedo equivocarme, puedo haber cometido la mayor tontería de mi vida. Y no pasará nada, siempre y cuando sea capaz de encontrarme de nuevo y haber adquirido un  aprendizaje.

 

Te recomendamos leer: No dejes que otros te arrastren a sus propias tormentas

Capacidad para entender que la vida es cambio

El día a día está compuesto por instantes de confusión, caos y decepciones. No existe un camino corto y fácil para alcanzar una felicidad permanente.

  • Las personas deben ser “guerreros cotidianos” y entender que nada permanece, ni siquiera la calma que se tiene ahora. Y aún así, nada en esta vida está asegurado para siempre, ni siquiera el amor.
  • Se debe entender que la vida es cambio y que aferrarse de forma exagerada a las cosas y a las personas, en ocasiones, trae un gran sufrimiento.
  • Acepta que eres libre de equivocarte. Asume que, a veces, las cosas no salen como uno espera y que la propia vida te empuja a tener que hacer cambios constantes.

Lee también 4 consejos para vencer el desánimo y la tristeza

Encontrarme a mi mismo, un proceso posible con 5 claves

Debo ser consciente de que encontrarme a mí mismo es una aventura que puede durar toda la vida. No obstante, ir paso a paso alcanzando ese equilibrio es lo mejor que uno puede hacer.

Por ello, ten en cuenta estos pasos:

Huye de las incoherencias

Las personas, a veces, llegan a mantener muchas incoherencias que llenan de infelicidad. Ceder en algo en lo que no se está de acuerdo, priorizar a personas que no te valoran…

Piensa en en todas esas incoherencias que sueles aceptar en tu cotidianidad.

Ten confianza en ti mismo

Tener confianza en uno mismo supone aceptar equívocos pero saber que, al final, se hará lo correcto. Si dejas la confianza en bolsillos ajenos nunca serás dueño de tu propia vida. Así pues, cultiva la autoestima, como aconseja este estudio realizado por un equipo de la Universidad de Costa Rica.

Escucha a tu corazón

Seguro que guardas en tu corazón más de un sueño que aún no has cumplido. Quizá porque pienses que ya es tarde, o porque creas que es mejor atender a los demás. No lo permitas, tu corazón es el motor de tu vida y debes priorizarlo de vez en cuando.

Ten la certeza de que estás en tu camino

Las personas deben tener cada día la sensación de “ir por el sendero acertado”. La certeza de que aquello que haces y tienes ahora es lo que te hace feliz.

Si aún no lo tienes, es importante sentir o intuir que lo estás haciendo bien, qué estás cerca de tu propósito.

No vendas tu dignidad, no te involucres en una labor profesional que no te ilusiona y que te quita calidad de vida. No regales tu existencia para ofrecérsela a alguien incapaz de valorarte.

Mujer caminando en la naturaleza

Lee también: Nunca es tarde para hacer lo que amas

 

Acepta tu pasado para ser feliz en tu presente

Para concluir, no te arrepientas nunca de todas esas veces en las que has errado en tu camino. Las personas tardan bastante en hallar el equilibrio interno que genera la frase de “soy feliz y no deseo nada más”.

La vida es un trayecto que transitar en calma aprendiendo de cada bache, de cada giro de dirección. ¡Y es una aventura que siempre merece la pena!

  • Naranjo Pereira, María Luisa. (2007).Autoestima: un factor relevante en la vida de la persona y tema esencial del proceso educativo.https://www.redalyc.org/pdf/447/44770311.pdf