¿Cómo hacer un pan sin amasado y sin gluten?

Maite Córdova · 13 julio, 2018
Elaborar un pan sin amasado y sin gluten es más sencillo de lo que parece y vale la pena, ya que el resultado es sumamente sano y delicioso.

Desde que apareció la primera receta de pan sin amasado, muchas personas se han animado a intentar sus propias preparaciones caseras. Y ¡cómo no! Este pan no requiere la realización de ningún tipo de esfuerzo, así como tampoco es necesario contar con una larga lista de ingredientes ni un horno especial.

El secreto de la receta que vamos a mostrarte a continuación radica, principalmente, en el tiempo de reposo de la masa y la cocción de la misma. El resto viene a ser ‘pan comido’.

Cabe destacar que se pueden añadir otros ingredientes para enriquecer el pan. Por lo general, se recurre a las semillas y frutos secos, aunque también se le podría añadir canela.

Haz tu propio pan sin amasado en pocos pasos

Pan sin amasado sobre una bandeja

Ingredientes

  • 1 cucharadita de sal (5 g).
  • 1 ¾ vaso de agua (350 ml).
  • ½ cucharadita de levadura fresca (2,5 g).
  • 3 tazas de harina de fuerza sin gluten (380 g).

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Preparación

  1. Primero, se disuelve la levadura en el agua. Una vez la tengamos lista, reservamos.
  2. Aparte, colocamos la harina de fuerza sin gluten en un bol junto con la sal y removemos con ayuda de una cuchara para que ambos ingredientes se incorporen bien.
  3. A continuación, vertemos encima la levadura disuelta.
  4. Removemos con movimientos envolventes y lentos todos los ingredientes hasta conseguir una masa homogénea. Este paso debe tener una duración de, por lo menos, minuto y medio.
  5. Tapamos la masa con un trozo de film transparente y dejamos reposar la masa durante toda una noche (10 o 12 horas).
  6. A la mañana siguiente, espolvoreamos harina sobre una superficie lisa y limpia y procedemos a colocar allí la masa. Para manipularla, será necesario tener también un poco harina en las manos, así evitaremos que se nos pegue.
  7. Precalentamos el horno a 200 ºC.
  8. Espolvoreamos un poco de harina sobre la masa (apenas una pizca), tomamos la masa y formamos una especie de bola con ella. La colocamos sobre la superficie lisa y la aplanamos ligeramente con la mano.
  9. Tomamos un cuchillo y le hacemos una cruz, justo en el centro, para conseguir 4 pliegues. Por la abertura que quede, el pan podrá ‘respirar’ y se cocerá a la perfección.
  10. A continuación, doblamos los pliegues (de afuera hacia dentro). Y si lo deseamos, añadimos por encima unas semillas o el ingrediente que hayamos seleccionado para enriquecer nuestro pan sin amasado.
  11. Volcamos la masa en una olla (sin engrasar y sin nada) apta para horno.
  12. Llevamos al horno la olla (tapada) durante unos 40-45 minutos aproximadamente, a una temperatura de 250 °C.
  13. Al finalizar los primeros 20 minutos, destapamos la olla y la introducimos nuevamente en el horno para que la masa ‘suba’, para que el pan se termine de hornear.

Consideraciones finales

Panes sin amasado sin hornear

A pesar de que haya terminado el tiempo de cocción, es importante comprobar que el pan sin amasado esté hecho. Si consideramos que aún le falta cocción, podemos llevarlo al horno durante otros 10 minutos.

Durante este tiempo, hay que vigilar el pan de cerca para evitar que se queme la corteza. Al apagar el horno, extraemos la olla y la dejamos que se enfríe a temperatura ambiente un rato. Luego, la volcamos sobre un paño de tela limpio y seco para sacar nuestro pan sin amasado.

El pan sin amasado tiene una textura muy suave y, en líneas generales, una consistencia ligera. Su aspecto es muy atractivo: por fuera tiene una corteza dorada de grosor medio y por dentro, la miga tiene un alveolado grande.

Este pan presenta agujeros de mediano a gran tamaño, que resultan del tipo de la mezcla de ingredientes y el proceso de cocción como tal.

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Sustitutos de la harina de fuerza

La goma xantana es el ingrediente que más se utiliza en las mezclas para panes caseros sin gluten, ya que consigue aporta elasticidad y estructura. Este es un producto biopolimérico, es decir, un polisacárido que resulta de la acción de una bacteria en el proceso de fermentación de azúcares.

Por otra parte, la harina de amaranto también puede ser un sustituto para la harina de fuerza. De hecho, es la harina a la que más se suele recurrir en la preparación de alimentos para personas celiacas. Sin embargo, para hacer panes es necesario mezclarla con otro tipo de harina para que ‘levante’ al cocerse.