¿Cómo crear un buen rincón de lectura para niños?

A continuación te enseñamos cómo crear un rincón de lectura para niños para que puedan pasar su tiempo allí cómodamente y dejar volar su imaginación.

Un rincón de lectura para niños es un espacio destinado a la comodidad, la creatividad, la reflexión y la imaginación. Y a diferencia de lo que se piensa, no hace falta contar con un mobiliario de lujo, sino reunir los elementos necesarios para invitar al niño a leer tranquilamente un buen rato. Lo importante es promover el hábito de la lectura. 

Antes de ponernos manos a la obra, lo primero que tenemos que hacer es preguntarnos: ¿qué es lo primordial que debe tener un rincón de lectura para niños? y en función de los elementos que consideremos básicos, lo siguiente será evaluar el espacio con el que se cuenta. En cuanto al presupuesto, no debemos preocuparnos demasiado. Enseguida descubrirás por qué.

Características de un rincón de lectura para niños

Un buen rincón de lectura para niños tiene que contar con la iluminación apropiada. Lo ideal es situarlo cerca de una fuente de luz natural (por lo general, una ventana) y colocar una lámpara auxiliar con una bombilla que emita luz blanca. En cuanto a la bombilla principal de la habitación, esta puede ser de luz amarilla, que son las más comunes.

Ahora bien, esta lámpara se debe colocar en el lugar donde el lector vaya a estar: bien sea una mesa, escritorio o detrás de un sillón. Lo importante es que la lámpara ilumine el libro desde arriba para que no haga falta forzar la vista, especialmente por la tarde-noche. Después de todo, la iluminación es lo que permite disfrutar la actividad.

Crear un rincón de lectura es beneficioso para nuestros hijos.

Independientemente de la amplitud de la habitación, es imprescindible colocar una estantería. No hace falta rellenarla por completo, sobre todo si los niños están dando los primeros pasos en la lectura. De hecho, se recomienda dejarla lo más libre posible para que el pequeño se anime a ir sumando los libros de su agrado.

La estantería puede ser un mueble aparte o una serie de repisas dispuestas en la pared (hay cientos de diseños e ideas originales que pueden inspirarnos). La verdad es que este es un elemento que va a llamar la atención al entrar en este espacio, así que vale la pena esforzarnos por hacer que se vea bonito y creativo.

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En cuanto a la selección de libros inicial, te recomendamos que te informes bien acerca de las propuestas más apropiadas según la edad del niño. Asimismo, no te apresures en comprar las novedades del momento: los bestsellers de actualidad no deben componer ni el 90 ni el 100 % de las lecturas. Sé variado, busca una edición infantil de algún clásico, incluye libros con ilustraciones, cuentos y novelas de un género que despierte su curiosidad: aventuras, fantasía o ciencia ficción, entre otros.

Aunque no lo creas, un buen rincón de lectura para niños requiere al menos una pequeña superficie firme para apoyarse. No hace falta colocar un gran escritorio ni una mesa de comedor para 4 personas. Con una mesa pequeña y una silla cómoda bastará. La finalidad de este elemento es invitar al niño, de una forma sutil, a plasmar por escrito lo que más le llamó la atención de la lectura. Recordemos que la lectura y la escritura son hábitos que están estrechamente relacionados y que vale la pena potenciar.

En la mesa, solo debe haber un lápiz, una libreta o cuaderno en blanco y una caja de colores. De esta forma, si el niño desea leer en la mesa, podrá colocarlos a un lado, sin que supongan estorbo alguno. Y si, por el contrario, desea dibujar o escribir, tendrá a la mano lo necesario. No hay que olvidarnos de incluir el flexo. Para que este resulte una herramienta aún más cómoda, podemos adquirir uno portátil, así el niño podrá colocarlo en el sitio que más le convenga.

La última característica fundamental de un buen rincón de lectura para niños es la silla o butaca. Antes que bonita, una silla siempre tiene que ser cómoda; es decir, debe permitir que el cuello y la espalda se apoyen apropiadamente para que puedan descansar durante la lectura; además tiene que ser lo suficientemente mullida para poder brindar confort por periodos de tiempo relativamente largos. Y sí, podemos añadirle un cojín suave y una manta (o ambos).

¿Se deben decorar las paredes? Preferiblemente no. La idea es no permitir que el rincón se convierta en un cúmulo de accesorios. Recordemos que hay que dejar sitio para que la mente divague y reflexione libremente. Colocar demasiados estímulos visuales aquí y allá solo conseguirá abrumar el niño. Así que lo mejor será evitar decorar las paredes, en la medida de lo posible.

¿Y los juguetes?

Es preferible no colocar juguetes a la vista en un rincón de lectura para niños, ya que estos pueden distraerlos con facilidad. Aunque sí puedes colocar una pequeña caja o un baúl con juguetes para que los niños puedan recrear el universo de sus lecturas y divertirse. Por supuesto, siempre se puede dejar un par de juguetes fuera, a modo de decoración. No hay que irse a los extremos.

El espacio de lectura de los niños debe ser acogedor.

Los accesorios clave para el confort

  • Puffs.
  • Cojines.
  • Mantas.
  • Alfombra. 

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En resumen, para que el rincón de lectura para niños quede perfecto, lo importante es aprovechar el espacio disponible, destacar la estantería y procurar un asiento cómodo. No te apresures en decorar el espacio a la primera y revisa diversas fuentes para que evalúes varias opciones y las adaptes a lo que consideres más conveniente.

Por otra parte, si tu hijo tiene la edad suficiente, no dudes en hacerlo sentirse partícipe de la creación de este espacio; así lo animarás a disfrutarlo desde el comienzo.