Una aspirina antes de dormir reduce el riesgo cardiovascular

Gracias a sus propiedades anticoagulantes la aspirina nos ayuda a fluidificar la sangre y a evitar posibles coágulos, aunque es importante consultar con el especialista antes y no automedicarse

La aspirina es un medicamento normalmente empleado para reducir el dolor, la inflamación y la fiebre. Es uno de los medicamentos más famosos y utilizados de forma general en el mundo.

Una de sus cualidades es que se trata de un agente antiplaquetario, lo que impide que las plaquetas de la sangre se adhieran a otras y formen coágulos. Es un medicamento que lleva más de cien años con nosotros y que es indispensable tener en casa, ya que es muy eficaz al combatir nauseas, dolores fuertes de cabeza, y otras enfermedades.

La aspirina forma parte de la vida de muchas personas, pero no solo sirve para las molestias cotidianas de una persona, sino que según un estudio reciente, la aspirina funciona  para reducir el riesgo de padecer ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en personas que ya sufren de problemas cardíacos y así han sido diagnosticados.

Ahora, si bien es cierto que puede ser beneficiosa para personas que ya han sufrido de dichas enfermedades cardíacas, no está demostrado que tenga ningún efecto para prevenir o evitar que personas sanas puedan llegar a desarrollar enfermedades cardiovasculares o de cualquier otro tipo.

También hay que tener cuidado con el bien posible riesgo de sufrir hemorragia interna en aquellas personas que lleven años tomando diariamente aspirina. Dado que su principal propiedad es la de prevenir la formación de coágulos en las venas y arterias para evitar que se acumulen plaquetas.

Lee también: Cómo preparar un exfoliante con aspirinas y miel de abejas

¿Qué se ha descubierto sobre la aspirina?

Lo único que se sabía es que únicamente aliviaba el dolor de cabeza, la fiebre y el malestar estomacal. Sin embargo, recientes investigaciones han sugerido mas información.

Gracias a un estudio realizado en la Universidad St. George de Londres por Kausik Ray, se ha descubierto que aunque la aspirina aporta beneficios cardiovasculares para la población que ya sufre de dichos problemas, también aumenta el riesgo de hemorragia.

Lee también: Cómo preparar 5 tratamientos cosméticos con aspirinas

¿Cuáles han sido los resultados?

Los resultados de este estudio publicado en Archives of Internal Medicine y llevada a cabo con más de 100.000 pacientes durante un seguimiento promedio de 6 años, concluyó que tomar diariamente aspirina puede ser mas un riesgo que un beneficio para una persona sana, dado la posible hemorragia interna.

En los resultados se descubrió que la posibilidad de tener infartos no fatales entre quienes tomaban aspirina se redujeron en un 20%, pero no hubo ningún cambio en las muertes por infarto o enfermedades cerebrovasculares.

Mientras que, por otra parte, como ya hemos mencionado el riesgo de hemorragia interna se incrementó en un 30% en aquellos que tomaban aspirina.

Pastillas de aspirina

La aspirina ha significado un hallazgo muy importante para aquellas personas que sufren y han sido diagnosticadas con problemas cardiovasculares. Para ellos, la aspirina puede ser de gran ayuda a la hora de controlar esa enfermedad y mejorar así su calidad de vida.

Pero sobre todo, y antes de hacer de la aspirina una parte importante en tu rutina, consulta a tu médico.

 

  • Valsecia, M. (2010). Analgésicos Antipiréticos y Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs). Jano, 112–132. https://doi.org/10.1287/moor.27.1.192.334
  • García, R. G., & López-Jaramillo, P. (2008). Uso de aspirina en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Revista Colombiana de Cardiología15(5), 0120–5633. Retrieved from http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-56332008000500004 http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0120-56332008000500004&script=sci_arttext
  • Wolff, T., Miller, T., & Ko, S. (2009). Aspirin for the primary prevention of cardiovascular events: An update of the evidence for the U.S. preventive services task force. Annals of Internal Medicine150(6), 405–410. https://doi.org/10.7326/0003-4819-150-6-200903170-00009