Una mujer de 65 años asegura que puede “oler” el párkinson

De confirmarse la posibilidad de detectar la enfermedad de Párkinson a través de cambios de olor corporales supondría un gran avance para poder frenar su progreso

El párkinson es una de las patologías degenerativas que causan miedo en la sociedad moderna debido a la tasa de diagnósticos que incrementa año tras año y los problemas que existen para su detección y tratamiento oportuno.

Por esto, un grupo de investigadores intentará confirmar si hay posibilidades de detectar de forma temprana la enfermedad a través del olor corporal, basándose en el testimonio de una mujer británica de 65 años llamada Joy Milne, quien asegura tener la capacidad de “olerla” en algunas personas.

Por ahora, algunas hipótesis sugieren que los cambios que se producen en la piel de los pacientes con este trastorno desde su etapa más temprana podría ser la razón por la cual esta mujer pudo identificarla en su marido muchos años antes de recibir el diagnóstico oficial por parte de los médicos.

La historia…

joy_milne_parkinsons

Joy Milne, de origen australiano, podría tener una cualidad que muchos otros humanos no tienen. A sus 65 años, asegura que tiene la capacidad de detectar la enfermedad a través de los olores que libera el cuerpo cuando se está produciendo.

Milne lo descubrió hace algunos años cuando, de repente, empezó a notar que el olor de su marido había cambiado, siendo ella la única en percibirlo.

Él murió en 2015, a los 65 años, tras haber lidiado contra este trastorno degenerativo durante unos 20 años.

Sin embargo, cuando aún los médicos no podían dar un diagnóstico preciso, Joy ya había notado ese olor particular en su esposo; sin embargo, al no ser consciente de ese “poder” durante años, no supo a qué se debía exactamente.

En sus declaraciones para la BBC, contó que “Sabía que podía oler cosas que otra gente no percibía”.

También dijo que, más o menos unos seis años antes de que su marido recibiera el diagnóstico preciso de la enfermedad de Parkinson, ella ya había notado un cambio en el olor de su cuerpo que a partir de entonces no desapareció.

“Su olor cambió y era difícil de describir. No fue algo repentino. Fue muy sutil, como un olor a almizcle”, recuerda.

Los científicos probaron el poder de Joy

Parkinson

Con tan sorprendentes declaraciones de la australiana a los médicos, los científicos de la Universidad de Edimburgo se interesaron por su testimonio y tomaron la decisión de ponerla a prueba para confirmar si era posible que una persona percibiera un olor distinto en alguien con párkinson.

En la prueba utilizaron a seis personas que tenían la enfermedad y otras seis personas sanas, cuyas camisetas fueron marcadas con un código para identificar si Joy realmente podía oler la enfermedad.

El doctor Tilo Kunath, investigador sobre el párkinson en la facultad de biología de esa universidad, fue uno de los más sorprendidos con los resultados, revelando que tuvo una precisión de “11 de 12”.

Lo que más les llamó la atención es que, además de haber identificado a los pacientes con párkinson, también aseguró que uno de los participantes sanos del grupo de “control” tenía la enfermedad.

Al principio no lo incluyeron en el grupo de los pacientes con la enfermedad, pero ocho meses más tarde determinaron que ya la estaba desarrollando.

Con una precisión del 100%, Joy Milne fue apodada como la mujer de la “supernariz” y su cualidad continuará siendo objeto de estudio a través de un proyecto de investigación que desea confirmar cuáles son las moléculas que podrían generar ese cambio de olor debido a esta enfermedad.

La fundación Parkinson UK financiará la investigación

Mal-de-Parkinson

La organización sin ánimo de lucro Parkinson’s UK financiará un importante estudio en  Manchester, Edimburgo y Londres en el que participarán cerca de 200 personas con y sin párkinson.

Las muestras extraídas serán analizadas a nivel molecular, pero también por Joy Milne y un equipo de expertos en olores.

Lo que se espera como resultado es lograr encontrar una “firma molecular” que explique el posible cambio de aroma en los pacientes enfermos con el fin de revolucionar la forma en que se detecta.

De confirmarse la posibilidad de hacer un diagnóstico precoz de la enfermedad mediante los cambios moleculares del olor corporal, los expertos creen que podrían desarrollar un test para el dictamen oportuno de los pacientes.

Por supuesto esto sería un gran avance para todo lo asociado con la enfermedad ya que, además de facilitar la identificación de los pacientes, también podría ayudar a probar algún tipo de tratamiento para ralentizar o detener el progreso de este trastorno.