Una piel artificial que genera su propia energía

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 17 febrero, 2019
Ángela Aragón · 17 febrero, 2019
Mientras que los creadores de la piel artificial están trabajando en rebajar su coste para que esta sea accesible a un mayor número de gente, otros científicos están intentando conseguir una con más sensibilidad

En los últimos años, la ingeniería electrónica y la medicina se han unido para crear soluciones a problemas que hasta hace nada eran irresolubles. El resultado de ese trabajo conjunto es esta piel artificial que abre un camino sin precedentes.

Hoy estamos más cerca que nunca de obtener una solución más que realista para aquellos que necesitan una piel nueva. Todo ello gracias al trabajo del equipo dirigido por Ravinder Dahiya del grupo de Electrónica Flexible y Tecnología de Sensores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido).

Cuando hablamos de realista, nos referimos tanto a su apariencia como a su funcionalidad. El objetivo es construir una piel lo más parecida posible a la humana. Esto implica movimiento, fuerza, sensibilidad, etc. Puede parecer ciencia ficción, pero no. Solo es ciencia, una ciencia inspiradora y orientada a mejorar nuestras condiciones de vida.

¿Cómo se ha creado la piel artificial capaz de generar su propia energía?

Brazo robótico

Antes de responder a la pregunta, pensemos primero en qué sucedía con las soluciones anteriores, carentes de energía. Sin esta, el resultado era inmóvil, por lo que impedía a la persona que la llevaba agarrar objetos, tocar y acariciar con naturalidad.

Por ello, se ideó otra alternativa: cargarla con energía eléctrica. Sin embargo, dicha alimentación no es eterna, por lo que sus usuarios se verían obligados a recargarla para que funcionara de manera correcta la mayor parte del tiempo.

El equipo de Dahiya ha conseguido revertir dicha situación con un nuevo material: el grafeno. Se trata de un carbono flexible y transparente, bajo el cual han colocado células fotoeléctricas capaces de generar energía por sí solas.

De esta manera, el problema del movimiento se soluciona. Como resultado, podrán recubrir las prótesis que mejoran la vida de las personas que han perdido algunos de sus miembros.

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Prótesis

Se trata, pues, de un paso adelante en la consecución de un objetivo compartido por pacientes y doctores durante décadas: sustituir las extremidades perdidas por artefactos lo más parecidos posibles a las reales.

En este sentido, los investigadores de Glasgow quieren extender su uso a la mayor cantidad de gente. Para conseguirlo, es esencial rebajar costes.

Para ello, están trabajando en el uso de impresiones 3D para obtener una piel artificial más barata, con las mismas funcionalidades. La vida de muchas personas dará un giro completo hacia la felicidad gracias a ello.

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Otros investigadores también luchan para que las pieles artificiales sientan

Junto con su equipo de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), Zhenan Bao está poniendo todos sus esfuerzos en conectar la piel con el sistema nervioso.

Las prótesis tendrían una movilidad espectacular y, además, quienes las lleven recuperarán el sentido del tacto. Por fin sentirán la ternura de una caricia, incluso el hormigueo al pasar la mano por la piel de un melocotón. Todo gracias a la combinación de la electrónica con la biología.

Favorece el sistema nervioso

Todo ello lleva a pensar que lo que está por llegar en el mundo de la medicina es incalculable. Estamos acabando con el estigma que sufrían los amputados. Además, estamos muy cerca de proporcionarles unos miembros funcionales y sensitivos. Aunque la felicidad no está negada a las personas con esta característica, una mayor libertad es un comienzo fenomenal.

Con este espíritu, la ingeniera ha construido una piel con polímero. Puede estirarse hasta 100 veces más de su tamaño y mantenerse intacta. Gracias a ello, puede funcionar como un músculo, capaz de alargarse y contraerse, siempre que esté conectada al sistema nervioso.

Todas estas noticias esperanzadoras están sucediendo ahora, en medio de otros muchos sucesos no tan halagüeños. Por eso es importante que estas salgan a la luz. Así seremos conscientes de que también podemos hacer cosas buenas. Que de nosotros también pueden surgir tecnologías para mejorar la vida de la gente y no al revés.

Así, recuperaremos la fe en nosotros mismos e, inspirados por el ejemplo de Bao y Dahiya y su piel artificial, podremos contribuir con nuestra energía e ideas a crear un mundo mejor.

  • Giacomo, R. Di, Bonanomi, L., Costanza, V., Maresca, B., & Daraio, C. (2017). Biomimetic Temperature-Sensing layer for artificial skins. Science Robotics. https://doi.org/10.1126/scirobotics.aai9251
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