Cómo tener una piel más saludable

Para lograr una piel saludable y libre de imperfecciones debemos cuidarla tanto por dentro como por fuera y evitar las emociones negativas y el estrés

¿A quién no le gustaría lucir una piel más saludable como las que tienen las modelos y actrices? Quizás hayas probado de todo para tener un cutis saludable y no hayas conseguido buenos resultados.

Tal vez se deba a que tus hábitos no te están ayudando, sino todo lo contrario. Entérate de más en el siguiente artículo.

Tips para una piel más saludable

Una piel más saludable se logra estando sana por dentro y por fuera. Por ello decimos que nuestras acciones cotidianas pueden incidir en la salud o aspecto de la dermis. Presta mucha atención a estos consejos para una piel radiante, joven y hermosa:

Usa cremas hidratantes

Podemos pensar que las lociones o cremas faciales son un lujo pero, en verdad, son una necesidad. Es importante usar estos productos a diario y tener en cuenta el tipo de piel o la edad.

Puedes consentirte con una buena crema (natural, si lo deseas) que mejore el aspecto de tu rostro sin necesidad de gastar una fortuna.

Come de manera equilibrada

tratar las pieles sensibles o con dermatitis

Llevar una dieta saludable es la base para cualquier objetivo que deseemos alcanzar para con nuestro cuerpo.

Si te lo pasas comiendo comida rápida, azúcares y grasas eso repercutirá en tu cutis. De lo contrario, si eliges frutas y verduras crudas, frutos secos y legumbres tu rostro te lo agradecerá, y tú estarás más feliz y sana para disfrutarlo.

Los alimentos que no pueden faltar en tu día a día son:

  • Semillas (de lino y de girasol)
  • Fresas, arándanos y moras
  • Ciruelas
  • Tomates y pimientos rojos
  • Patatas dulces
  • Yogur
  • Salmón
  • Espinaca

Descansa

Dormir entre 7 y 8 horas al día no es un capricho o una fórmula repetida sin sentido. Es el tiempo que necesita nuestro cuerpo para recuperarse de las actividades realizadas durante la jornada.

Igual que sucede con el móvil, que precisa recargar su batería, el organismo, la mente y la piel requieren de un buen descanso. Si duermes bien podrás revertir los daños causados por los radicales libres, tus células se oxigenarán mejor y los músculos y tejidos se repararán.

De seguro te habrás dado cuenta de que, tras una noche de insomnio, al otro día luces fatal. En cambio, si descansas, bien te ves y te sientes más animada, fresca y enérgica.

Bebe mucha agua

Bebe mucha agua

No solemos ser conscientes de que debemos tomar líquidos hasta que la sed se apodera de nuestra boca y garganta. No esperemos a ese momento para hidratarnos.

Además de refrescarte, el agua le aporta humectación a la piel y eso previene las arrugas y la flacidez. Te verás más joven y radiante con solo 4 vasos de agua por día.

Y si te aburres, puedes optar por otros líquidos: jugos naturales e infusiones de hierbas. No cuentan los refrescos, el café ni el alcohol.

Reduce el estrés

Son muchas las consecuencias negativas del estrés continuo. Entre ellas podemos indicar que la piel se ve reseca, apagada y arrugada cuando pasamos mucho tiempo con esta emoción negativa.

Por ello te recomendamos que reduzcas tus presiones y obligaciones, trates de llevar una vida más relajada y realices aquellas actividades que te produzcan placer y satisfacción.

Usa protector solar

Usa protector solar

Un poco de contacto con los rayos UV es bueno para la salud, porque aumenta la producción de vitamina D y nos aporta algo de color a las mejillas. No obstante, la exposición excesiva y sin protección es un gran riesgo.

Cuando salgas a la calle ponte un buen factor de protección. Aunque esté nublado o sea invierno. El sol siempre está presente y puede ser muy peligroso.

No dudes en llevar gafas de sol y sombrero para estar más resguardada y evita salir en las horas más peligrosas (al mediodía).

Haz ejercicio

Puedes elegir el que más te guste y aquel que no se convierta en un peso u obligación.

Cualquier disciplina que escojas es adecuada para sentirte bien, bajar de peso, eliminar tensiones y también deshacerte de las toxinas que empeoran la salud de la piel.

Mantén una higiene diaria

Muchas veces estamos tan cansadas por las noches que ni siquiera nos quitamos el maquillaje. Dejar restos de sombra, delineador o rubor opaca la piel y la enferma. Por el contrario, permitir que durante las horas de sueño la dermis esté limpia de cualquier toxina ayuda a tener una piel más saludable.

Lava y exfolia para eliminar las impurezas y la oleosidad. El resultado será una piel más fresca, natural y libre de arrugas o granos. Puedes optar por toallitas demaquillantes, cremas especiales o agua y jabón neutro.

Aplícate una mascarilla semanal

Haz una mascarilla semanal

Los días que estamos en casa podemos aprovechar para hacer miles de cosas como, por ejemplo, una buena mascarilla para el cutis, que nos libere de las impurezas y toxinas, además de nutrir e hidratar las células.

Puedes elegir una opción natural, como el pepino o el aguacate, o bien comprar una crema en la tienda.

Pasa más tiempo al aire libre

Estar encerrado en casa o la oficina no es saludable para tu piel (tampoco para tu mente).

Por ello es bueno salir a tomar aire en un parque, llevar a tu perro a dar la vuelta manzana, pasear con tus amigos o familiares, beber un batido en el balcón de casa.

Son muchas las opciones que tienes a disposición para liberar tensiones y estrés y disfrutar de la naturaleza.