Usa esta rutina básica para el cuidado de la piel

Lorena González·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande al
20 Noviembre, 2018
A la hora de adoptar una rutina básica para el cuidado de la piel, debes tener muy en cuenta el tipo de piel para adaptar el tratamiento a sus características.

¿Sigues una rutina básica para el cuidado de la piel? Si no es así, deberías comenzar a adoptar alguna, puesto que es necesario prestarle atención a la salud de este órgano tan importante que día a día está expuesto a una gran variedad de factores.

Ten en cuenta que con una buena rutina básica para el cuidado de la piel no solo lucirás bien día a día, sino que además puedes prevenir el envejecimiento prematuro. Así pues, para ayudarte a ponerte manos a la obra, te presentamos una propuesta a continuación.

Propuesta de una rutina básica para el cuidado de la piel

Cuidado de la piel

Paso 1: limpia tu piel 1 o 2 veces al día

Muchas personas suelen limpiar su rostro con agua y jabón, toallas húmedas o inclusive solo agua. No obstante, lo ideal es utilizar productos específicos, con composiciones suaves y especializadas para el cuidado del tipo de piel.

Además de estos productos, estas son algunas recomendaciones a tener en cuenta para que mantengas una higiene correcta:

  • Debes realizar la limpieza de la piel 2 veces al día. Asegúrate de que una de esas veces sea justo después de levantarte por las mañanas, ya que el cuerpo produce la mayor cantidad de grasa durante la noche.
  • No limpies tu piel más de dos veces al día, a menos que sea necesario (porque sudaste en exceso o te manchaste con algo). Si lo haces, estarás sobreestimulando las glándulas sebáceas, por lo que el cuerpo producirá aún más grasa de lo normal.
  • En caso de que sufras de piel seca, te aconsejamos limpiar tu rostro solo una vez al día. Además, es conveniente que utilices productos ideados para este tipo de piel, como los geles limpiadores suaves.
  • Las manos son el instrumento perfecto para limpiar la piel. Olvídate de hacerlo con toallas o esponjas, ya que estas tienden a acumular un exceso de suciedad,  causar irritaciones y empeorar el problema.
  • Nunca dejes de quitarte el maquillaje antes de dormir. De esta forma, evitas que la grasa se acumule y produzca desgaste durante la noche.

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Paso 2: usa un tónico después de la limpieza (opcional)

Una vez has removido todo el maquillaje y has lavado tu rostro con agua y jabón neutro, es recomendable que te apliques un tónico. Este producto ayuda a refrescar la piel y a cerrar los poros después de una limpieza, con lo cual, ayuda a prevenir la aparición de infecciones por bacterias.

  • En caso de que tengas una piel seca, te recomendamos que no uses este tipo de productos, ya que con el jabón o limpiador será más que suficiente.
  • Por el contrario, si tu piel es grasosa, no estaría de más que aplicaras un tónico astringente, con un contenido de alcohol de 20 a 60 %.

Paso 3: humecta tu piel 1 o 2 veces por día

Cuidado de la piel

La humectación nunca está de más en una rutina básica para el cuidado de la piel. Sobre todo, después de que pasa por un proceso de limpieza en donde eliminas casi toda su grasa natural.

Humectar tu piel luego de realizar su limpieza y aplicarte un tónico ayuda a que esta se mantenga joven por mucho más tiempo. De igual forma, una piel bien hidratada está menos propensa a sufrir sequedad y acné.

Aunque es bueno hidratar tu piel, te aconsejamos a que no lo hagas en exceso (máximo 2 veces al día). Si no, podrías tapar los poros y promover la aparición de granos e imperfecciones.

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Paso 4: exfolia tu piel

Los tratamientos exfoliantes ayudan a remover las células muertas y, por ende, hacen que la piel se vea más joven. A su vez previenen la aparición temprana de arrugas, el acné y la aparición de manchas producto de la vejez.

Si decides hacerte el tratamiento en casa te recomendamos lo siguiente:

  • Exfóliate justo después de la limpieza. Hazlo con la yema de los dedos, realizando movimientos circulares suaves. No hace falta restregar con fuerza. Si vas a exfoliar tu piel con una toalla, asegúrate de que esté limpia.
  • En caso de presentar alguna reacción adversa, suspende el uso del exfoliante y consulta con el dermatólogo.
  • Una vez realizada la exfoliación, enjuaga bien tu rostro y aplícate un producto humectante no comedogénico.

Paso 5: hazte un masaje facial

Cuidado de la piel

El cuidado de la piel consiste en su limpieza, exfoliación y humectación. Sin embargo, realizarse un masaje facial, al menos una vez al mes, también es una técnica maravillosa para mantener la piel joven.

El masaje ayudará a estimular la circulación sanguínea y te ayudará a a lucir radiante. Y si bien puedes realizarlo en casa a diario, si está entre tus posibilidades, te recomendamos que busques una estética que se especialice en masajes faciales.

No puede faltar la protección solar diaria

En una buena rutina básica para el cuidado de la piel no puede faltar la fotoprotección diaria. Cabe destacar que en lugar de aplicarlo directamente sobre la piel recién lavada, lo ideal es hacerlo después de haber aplicado una loción hidratante ligera. De esta manera, se protege la piel adecuadamente.

En el caso de las pieles que tienen tendencia a resecarse, el problema de aplicarse el protector solar directamente es que se le deja de ofrecer a la piel la hidratación que necesita y por ello, puede lucir reseca al poco tiempo.

Como puedes ver, mantener una rutina básica para el cuidado de la piel no requiere una estrategia compleja, sino más bien, la adopción de pequeños hábitos que, día a día, resultan muy positivos. ¿Lista para ponerte con ello?