Uso de la fruta de la graviola o guanábana

Entre los múltiples beneficios de esta fruta tropical destacan sus propiedades antiinflamatorias y antidepresivas. Asimismo, puede ayudarnos a reducir el nivel de azúcar en sangre y tiene propiedades anticancerígenas

El árbol de la graviola o guanábana, cuyo nombre científico es Anona muricata , que es un árbol pequeño, de 5 a 7 metros de altura, nativo de América Central, Caribe y Suramérica, y algunas regiones africanas.

La fruta tiene forma de pera, cubierta de espinas suaves que pesa alrededor de 2 a 5 kilogramos; posee una piel fina y suave, de pulpa blanquecina, carnosa y fibrosa, y con semillas negras comestibles.

Valor nutricional de la graviola

La graviola es una fruta rica en carbohidratos sobre todo fructosa y fibra, y cantidades significativas de vitamina C, y vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3, B5, B6 y B9; además de minerales como calcio, magnesio, hierro, postasio, sodio, zinc y fósforo.

Beneficios para la salud

Tanto el fruto como las hojas de la graviola son de gran beneficio para la salud.
Tanto el fruto como las hojas de la graviola son de gran beneficio para la salud.

En un informe publicado en 2010, las actividades antinociceptivos y antiinflamatorias del extracto de etanol, a partir de hojas de Graviola, fueron investigados en modelos animales, induciendo químicamente un edema en la pata del animal, que mostró que el extracto de Graviola ha reducido significativamente el volumen de exudado, porque tienen propiedades antiinflamatorias.

En un estudio clínico realizado en ratones con diabetes Mellitus, a los que se suministró extractos de Graviola, mostraron efectos positivos de la reducción de los niveles de azúcar en sangre; además de aumentar los antioxidantes en sangre y con la presencia de menos daños en el hígado.

Tiene un efecto protector beneficioso sobre los tejidos hepáticos sometidas a estrés oxidativo y mejora la producción de la insulina y los antioxidantes endógenos; aunque no existe un estudio  suficiente sobre los efectos en seres humanos que padecen diabetes.

Los resultados de un estudio neurológico, publicado en 1998, encontró que la graviola tiene la capacidad de estimular los receptores del cerebro de serotonina, y puede tener un efecto antidepresivo.

Si se toma durante un período prolongado, el efecto antimicrobiano de la graviola puede conducir al agotamiento de las bacterias necesarias para la digestión sana. Las personas comprometidas con el uso a largo plazo pueden desear añadir un suplemento de probióticos o enzimas digestivas en la dieta.

Los estudios sobre los animales han demostrado que la planta puede dilatar los vasos sanguíneos y son capaces de reducir la presión arterial, por lo que aquellos cuya presión arterial ya es baja, o está tomando medicamentos para reducir la hipertensión, deben de consultar con el médico antes de tomarlo.

La graviola efectivamente ubica y elimina células malignas en varios tipos de cáncer, como el de colon, mama, próstata, pulmón y cáncer de páncreas, y los compuestos demostraron ser hasta 10.000 veces más fuerte en la ralentización del crecimiento de las células cancerosas que un fármaco quimioterapéutico usado comúnmente.

El compuesto presente en esta  fruta se extrae del árbol de la graviola, que mata solamente las células cancerosas, y en ningún caso daña las células sanas.

Posee un supuesto potencial anticáncer, y proviene en gran medida de su capacidad para reducir las células cancerosas; aunque todavía está en estudio y no se puede afirmar la total erradicación de esta enfermedad por parte de la graviola.

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