Combatir el estreñimiento con aceite de oliva

El consumo de aceite de oliva puede ser muy eficaz para tratar casos de estreñimiento leve. Para casos más severos deberemos aplicárnoslo en forma de enema.

El aceite de oliva es una grasa saludable, que puede ser utilizado con fines medicinales; uno de sus múltiples usos, es como un laxante suave, que ayuda a prevenir y tratar el estreñimiento.

EL ACEITE DE OLIVA COMO PREVENTIVO

El aceite de oliva funciona como un laxante suave, que promueve el vaciado de los intestinos. De esta manera puedes reducir el estreñimiento, especialmente si incluyes una dieta alta en fibra, abundante en frutas y verduras y una adecuada ingesta de líquidos.

Las virtudes del aceite de oliva permiten reducir la compactación de la estructura de las heces y mantener unas heces blandas que evitan el estreñimiento, pero para ello debes de adoptar esta medida como un ritual diario.

Dado que el estreñimiento reduce la función intestinal y tiende a solidificar las heces, por lo que el aceite de oliva si se ingiere de manera regular, mejora la función intestinal, suaviza las heces y disminuye el malestar provocado por el estreñimiento.

REMEDIOS EN AYUNAS

Adopta cualquiera de estas medidas a diario:

PREVENIR Y TRATAR EL ESTREÑIMIENTO

 

Consumir alrededor de 1 cucharada de aceite de oliva en ayunas  antes de comer cualquier otro alimento para estimular el sistema digestivo.

CÓMO COMBATIRLO

Con el estómago vacío, mezcla 1 cucharada de zumo de limón con 1 cucharadita de aceite de oliva y tómalo.

ENEMA PARA CASOS EXTREMOS

Si el estreñimiento es muy severo, puedes preparar un enema de la siguiente manera:

  • Hierve  2 o 3  tazas de agua, y cuando comiencen a hervir, añade 14 o 15 cucharadas soperas de aceite de oliva.
  • Retira la mezcla  del calor y deja enfriar hasta que esté tibio al tacto.
  • Cuando esté listo, vierte la mezcla en un irrigador para enemas y colócatelo.

CONSEJOS PARA ALIVIAR EL ESTREÑIMIENTO

– Recuerda aumentar la ingesta de líquidos, como agua, zumos o tisanas de hierbas.

Aumenta el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, frutas desecadas y legumbres, que contiene fibra abundante.

Incluye en tu dieta diaria aceite de oliva virgen extra, para aliñar verduras y ensaladas.

Evita el sedentarismo y realiza ejercicio a diario,  para ayudar a movilizar tus heces.

Evita el consumo de alimentos pobres en fibra, como el pan blanco,  dulces y todos aquellos alimentos realizados con harinas refinadas -blancas-.

 

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