¿El uso del papel aluminio para conservar nuestras comidas es seguro?

La diferencia de tono de los dos lados del papel de aluminio sólo radica en el proceso de fabricación, que deja uno más brillante que el otro

Durante décadas el papel de aluminio ha estado presente en las cocinas por su versatilidad y gran cantidad de usos. Se utiliza para envolver alimentos, conservarlos o cocinarlos. Sin embargo, en los últimos años su uso se ha convertido en un tema de debate.

Aunque faltan pruebas para afirmar que el papel de aluminio pueda influir en la aparición de enfermedades, sí hay indicios de que utilizarlo para cocinar podría ser problemático. Pero, ¿cuáles son los riesgos reales del uso del papel de aluminio en la cocina?

Pequeñas cantidades de aluminio podrían filtrarse en los alimentos

Según datos de la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA, por sus siglas en inglés), la presencia de aluminio en la dieta se atribuye sobre todo al contenido de aluminio en los alimentos que consumimos, y no tanto a los utensilios que utilizamos para cocinarlos o envasarlos.

Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que usar papel de aluminio para cocinar puede filtrar parte del metal al alimento. Cuanto más alta es la temperatura de cocción, mayor parece ser la filtración.

Un estudio de 2012 concluyó además que el nivel de filtración era mayor con la cocción de alimentos ácidos como el tomate o los cítricos.

Pasta servida en papel de aluminio

Posibles problemas de salud a medio y largo plazo

Cuando el aluminio llega al organismo se distribuye y acumula en la mayoría de los tejidos del cuerpo, especialmente en los huesos. El riesgo es mayor en mujeres embarazadas por la posibilidad de que el aluminio traspase la placenta y llegue al cerebro del feto. La acumulación de este metal en el cerebro y el sistema nervioso se ha asociado  con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, e incluso con algunos tipos de cáncer e infertilidad. No obstante, muchas de estas asociaciones siguen siendo controvertidas.

Tanto la EFSA como la Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades de Estados Unidos (ATSDR, por sus siglas en inglés), aseguran que todos estamos expuestos a niveles bajos de aluminio a través del aire, el agua, el suelo y los alimentos que consumimos, pero sólo cuando la exposición es alta puede ocasionar problemas de salud.

Árboles con forma de cabeza humana

Contaminación ambiental

La industria del papel aluminio está considerada como una de las más contaminantes que existen debido al impacto ambiental que genera. El aluminio es un metal que se extrae de un mineral, la bauxita. Su proceso de extracción genera residuos, contamina ríos y acuíferos y requiere un alto consumo de energía.

Consejos para darle un mejor uso al papel de aluminio

Persona desenrollando papel de aluminio

  • El papel de aluminio se puede utilizar por cualquiera de sus dos caras. La diferencia entre la superficie mate y la brillante está en el proceso de fabricación. En la última fase se pule una de las caras, que queda más brillante que la otra.
  • Se debe evitar el uso de papel aluminio para envolver alimentos ácidos como el tomate o cualquiera de sus derivados. En lugar de este material se puede optar por utilizar papel film.
  • Se debe evitar forrar el horno con papel de aluminio para que no se ensucie. Esto puede afectar a la distribución del calor y al correcto funcionamiento del electrodoméstico.
  • Para conservar alimentos calientes lo mejor es usar recipientes de vidrio.

Es importante recalcar que, aunque el aluminio en los alimentos puede ser tóxico, la presencia del metal no se puede atribuir al uso de papel de aluminio para conservarlos.

Se necesitan más estudios para aclarar el posible riesgo que el papel de aluminio puede acarrear al consumidor. Mientras tanto es aconsejable no usarlo para cocinar a temperatura alta, y menos si el alimento cocinado es cítrico.

  • European Food Safety Authority (2008). Safety of aluminium from dietary intake. EFSA Journal 754, 122.
  • Bassioni, G., Mohammed, F.S., Zubaidy, E.A., and Kobrsi, I. (2012). Risk assessment of using aluminum foil in food preparation. International Journal of Electrochemical Science 7, 4498–4509.
  • Turhan, S. (2006). Aluminium contents in baked meats wrapped in aluminium foil. Meat Science 74, 644–647.
  • Ferreira, P. C., Piai, K. D. A., Takayanagui, A. M. M., & SeguraMunoz, S. I. (2008). Aluminum as a risk factor for Alzheimer’s disease. Revista Latino-Americana de Enfermagem16(1), 151–157. https://doi.org/10.1590/S0104-1169200800010002