Vaginosis bacteriana: causas y síntomas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 15 noviembre, 2018
La vaginosis bacteriana es una de las infecciones más frecuentes en mujeres. Suele ser leve y generalmente no requiere un tratamiento específico.

¿Sabes qué es la vaginosis bacteriana? Es cuando hay secreción de un flujo blanquecino o grisáceo con un olor desagradable. Además se presenta comezón e irritación en la zona vaginal.

Este problema se presenta cuando hay un desequilibrio en la flora vaginal. Es decir, el pH se eleva y la zona se llena de bacterias, generalmente por organismos transmitidos sexualmente. Aunque hay mujeres que la presentan sin haber tenido actividad sexual. 

La causa principal es la pérdida de los lactobacilos, lo que incrementa la cantidad de especies bacterianas anaerobias que producen el mal olor.

Diagnóstico de la vaginosis bacteriana

Diagnóstico de la vaginosis bacteriana

Para determinar que una mujer tiene vaginosis bacteriana hay que pasar por distintas pruebas clínicas y de laboratorio. En los dos casos se toma una muestra del flujo vaginal. Una mujer padece vaginosis bacteriana si en sus resultados encontramos:

  • Flujo grisáceo o amarillento.
  • pH superior 4,5.
  • La secreción emana un olor fétido.

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Causas

Normalmente, en la vagina hay una enorme cantidad de bacterias, pero no todas son perjudiciales. La flora vaginal es más susceptible cuando hay una alteración en su sistema que permite la entrada de nuevos gérmenes.

¿Qué altera la flora? Aunque no se sabe a nivel médico qué causa la vaginosis bacteriana, hay ciertos factores que propician la infección. Por ejemplo:

  • Duchas vaginales.
  • Multitud de parejas sexuales.
  • Consumo excesivo de tabaco.
  • Actividad sexual durante la menstruación.
  • Dispositivo intrauterino.
  • Relaciones sexuales a edad temprana.

Cabe resaltar que esta infección no se adquiere por el contacto de toallas, sábanas, baños públicos o al entrar a la piscina.

Síntomas de la vaginosis bacteriana

Síntomas de la vaginosis bacteriana

Un gran porcentaje de las mujeres que tienen vaginosis bacteriana no presentan síntomas. Sin embargo, es importante que a la mínima anomalía se acuda al médico, pues la infección es progresiva y en algunos casos las consecuencias son graves.

  • Ardor: picazón en el área de la vulva, que empeora, e incluso arde, durante las relaciones sexuales.
  • Secreción vaginal: blanquecina, densa y mal olor.
  • Dolor al orinar.

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Factores de riesgo

  • El uso de desodorantes, geles o talcos perfumados en la zona vaginal aumentan el riesgo de contraer infecciones.
  • No cambiar la compresa o tampón de manera frecuente durante la menstruación.
  • No secar el área después del baño o hacer ejercicio.
  • Lavar en exceso la vagina.
  • El uso de detergentes fuertes al lavar la ropa interior.
  • No cambiar la ropa interior después de realizar alguna actividad física.

Si no se busca un tratamiento para la infección, es posible que las bacterias se propaguen al útero o a las trompas falopio ocasionando problemas mayores, especialmente en mujeres embarazadas.

Tratamiento de la vaginosis bacteriana

Tratamiento de la vaginosis bacteriana

El tratamiento por lo general está basado en antibióticos. Pero la respuesta al medicamento depende de cada paciente, así que es probable que la infección prevalezca después de un par de semanas. 

Aunque se emplean medicamentos orales, también hay tratamientos sin antibióticos. Estos se introducen en la vagina y de igual manera eliminan las bacterias perjudiciales sin provocar efectos secundarios.

Consecuencias

Afortunadamente en la mayoría de los casos la vaginosis bacteriana no tiene consecuencias graves. Pero hay que tener cuidado porque puede desencadenar una inflamación pélvica.

Esta sí es una enfermedad grave ya que puede desencadenar infertilidad o embarazos extrauterinosDe ahí la importancia de examinarse durante el embarazo, aunque no se manifieste ningún síntoma.

¡Refuerza tus defensas!

Lavarse las manos para evitar la vaginosis bacteriana

El sistema inmune es nuestro sistema de defensa natural y si no lo cuidamos somos más susceptibles a desarrollar infecciones. Por ello, es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  • Lava tus manos antes y después de comer.
  • Desinfecta los alimentos.
  • Duerme por lo menos 8 horas diarias.
  • Cuida tu peso.
  • Evita situaciones de estrés.
  • Reduce el consumo de alcohol y tabaco.
  • Come de forma saludable.

Ahora que conoces las consecuencias de esta enfermedad, protégete. Mantén tu higiene intima y general. Llevar una vida saludable, implica cuidar tu zona íntima. Además, recuerda visitar a tu ginecólogo regularmente.

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