Valora a quien te dedica tiempo, algo que no se recupera

El tiempo es lo más valioso que tenemos ya que, una vez pasado, no se recupera. Disfruta de tu tiempo a solas y del tiempo que te regalan los demás. Aprecia esos momentos únicos.

Que las personas a las que apreciamos nos dediquen su tiempo, es un regalo maravilloso e invaluable.

Por cierto, el tiempo que invierten en nosotros es algo que nunca recuperarán. Por eso, es un hecho único y especial que demuestra que nos quieren, nos valoran y que disfrutan de nuestra compañía.

A veces olvidamos la  importancia de dedicar tiempo al otro, y eso puede ser el origen de conflictos y pérdidas de cercanía entre dos personas.

No es sencillo llegar a un equilibrio de fuerzas en un mundo que exige rapidez y que genera estrés, incluso a la hora de estar con los amigos y de “disfrutar”.

Por eso, conviene pararse a pensar y recuperar el valor del tiempo. El tiempo propio y el ajeno. También dedícate un tiempo para tí. Será un buen regalo personal.

mujer disfrutando de su tiempo de baño

¿Qué valor tiene una hora de tu tiempo?

La siguiente narración breve puede enseñarnos algo acerca del valor del tiempo.

La noche había caído ya; sin embargo, el pequeño niño hacía grandes esfuerzos por permanecer despierto. El motivo bien valía la pena; estaba esperando a su papá. Sus traviesos ojos iban cayendo pesadamente cuando se abrió la puerta.

–Papá, ¿puedo hacerte una pregunta?
–Sí, claro, ¿qué es?
–Papá, ¿cuánto dinero ganas en una hora? —dijo con ojos muy abiertos.

Su padre entre molesto y cansado, fue muy tajante en su respuesta.

–Eso no es asunto tuyo, ¿por qué me preguntas tal cosa?
–Sólo quiero saber. Por favor, dime, ¿cuánto ganas por una hora?

–100€ por hora, —contestó contrariado.
–Oh” —El niño con tristeza agachó la cabeza— Papá, ¿puedo pedir prestados 50€?

El padre se puso furioso.

 

Si la única razón por la que quieres saber lo que gano es para pedir prestado dinero para comprarte algún juguete tonto, entonces quédate en tu habitación, no salgas y piensa por qué estás siendo tan egoísta.

Yo trabajo mucho todos los días, como para lidiar con este comportamiento tan infantil.

El niño, en silencio, cerró la puerta de su habitación. El hombre se sentó y comenzó a enojarse más por la pregunta del pequeño.

¿Cómo se atrevía a hacer tales preguntas solo para obtener algo de dinero?

Después de una hora, el hombre se calmó y comenzó a pensar: Tal vez había algo que realmente necesitaba comprar con esos 50€. Después de todo, el niño no pedía dinero muy a menudo.

 

Así pues, se acercó a la puerta de la habitación del niño y abrió la puerta.

–¿Estás dormido, hijo?
–No papá, estoy despierto.
–He estado pensando, tal vez yo fui demasiado duro contigo. Ha sido un día largo y descargué mi frustración en ti. Aquí tienes los 50€ que me pediste…

El niño se irguió, sonriendo.
–Oh, ¡gracias papá!” —susurró el niño, mientras metía su manita debajo de la almohada y sacaba varias monedas.

Entonces, se levantó y sacó de debajo de la almohada unas monedas y unos billetes arrugados.

 

El hombre vio que el muchacho ya tenía dinero y empezó a enfadarse de nuevo. El niño contó despacio su dinero y luego miró a su padre.

–¿Por qué querías más dinero si ya tiene bastante?
–Porque yo no tenía suficiente, pero ahora sí. —Contestó entusiasmado.

Papá, ahora tengo 100€. ¿Puedo comprar una hora de tu tiempo? Por favor, mañana ven a casa temprano, me gustaría cenar contigo.

El padre se sintió acongojado. Abrazó al pequeño y le suplicó por su perdón.

 

Compartir tiempo es regalar vida

Tal y como podemos colegir de la historia anterior, compartir momentos significa regalar vida. Si pensamos en la cantidad de cambios que se producen a través del tiempo probablemente esto llegue a abrumarnos.

Es más, si profundizamos en este pensamiento nos daremos cuenta que el tiempo y el cambio pueden conceptualizarse como sinónimos. Es la esencia

de la vida, de nuestro crecimiento y de nuestras relaciones.

La mejor manera de corresponder a estos “te quieros” y “me importas” que recibimos de los demás cuando compartimos momentos es ofreciendo tiempo y experiencias por nuestra parte.

No podemos olvidar que nuestra mejor inversión siempre será el tiempo que dediquemos a nuestros seres queridos.