Válvula aórtica bicúspide: diagnóstico y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 20 febrero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 21 marzo, 2019
La válvula aórtica bicúspide es una malformación congénita que necesita un seguimiento y control de por vida, a pesar de los tratamientos que se lleven a cabo.

La válvula aórtica suele tener tres valvas. Sin embargo, algunas personas nacen con una válvula aórtica bicúspide. Esto causa determinados problemas, ya que la función de la válvula es que la sangre oxigenada sea transportada del corazón a la aorta.

Como bien señalan algunos estudios, esta circunstancia se conoce como una malformación congénita cardíaca que, en contra de lo que podamos pensar, es bastante común.

Aunque durante la niñez esto no produce problemas, estos empiezan a aparecer durante la edad adulta. Por este motivo, un diagnóstico temprano y adecuado permitirá recibir un tratamiento más efectivo.

Válvula aórtica bicúspide

Síntomas

Niña con dolor de pecho: válvula aórtica bicúspide
Este es un problema congénito que afecta al transporte sanguíneo que realiza el corazón.

El diagnóstico de la válvula aórtica bicúspide se realiza a través de diferentes métodos. Sin embargo, ¿existe algún síntoma que experimentemos y que nos alerte de su presencia?

Lo cierto es que sí, ya desde la niñez. Por eso, es importante prestarle atención a las quejas de los niños sobre dolores u otra sintomatología que veremos a continuación:

  • Cansancio excesivo: ante el más mínimo esfuerzo físico se siente un gran agotamiento que impide continuar la actividad.
  • Dolor torácico: se siente un dolor leve en el tórax que puede ir acompañado de dificultad para respirar.
  • Palpitaciones: los latidos del corazón suelen ser rápidos e irregulares.
  • Desmayos: los niños pueden perder el conocimiento debido al cansancio mencionado o sin motivo aparente. También suelen tener la piel pálida.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas, es necesario llevar al niño al pediatra lo antes posible para que se le realicen las pruebas oportunas.

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Diagnóstico

Ecocardiograma
La auscultación de los sonidos cardíacos y el ecocardiograma son técnicas eficaces en el diagnóstico de la patología.

El diagnóstico de la válvula aórtica bicúspide se realiza revisando la historia familiar. Si hay antecedentes familiares es muy posible que se haya heredado este problema. Tras esto, se hace una exploración física.

Durante la revisión se puede hacer uso de un estetoscopio para poder percibir las palpitaciones irregulares del corazón y, también, algún signo de soplo cardíaco. Después, para verificar que nos encontramos ante una válvula aórtica bicúspide se realiza un ecocardiograma que permite evaluar cómo está funcionando el corazón.

Tratamiento de la válvula aórtica bicúspide

Existen diferentes tipos de tratamiento que elegirá el médico. Sin embargo, es importante mencionar que es necesario realizar controles regulares para detectar cualquier problema diferente como un agrandamiento de la aorta.

  • Reemplazo de la válvula: se extrae la válvula dañada y se reemplaza por una mecánica o de tejido biológico.
  • Valvuloplastia con balón: se utiliza para expandir la abertura de la válvula que tiende a estrecharse. Por eso, este tratamiento suele repetirse.
  • Cirugía: se extrae la sección que se ha agrandado en la aorta y se reemplaza. También puede intentarse reparar la válvula aórtica.

Existen muchos estudios que siguen investigando acerca de una solución efectiva para esta malformación congénita que puede afectar a la calidad de vida.

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Control durante toda la vida

Niña en revisión médica
Tras el diagnóstico y la reparación, el paciente debe ser revisado frecuentemente para evitar posibles complicaciones.

A pesar del tratamiento que se lleve a cabo, una persona diagnosticada con válvula aórtica necesitará un control durante toda su vida. No importa que se haya realizado una cirugía o se haya reemplazado la válvula. Las visitas al cardiólogo se realizarán anualmente para verificar que todo está bien y no aparecen nuevos problemas.

Además, es importante que todos los familiares cercanos de la persona que sufre válvula aórtica bicúspide se realicen un ecocardiograma para verificar que está todo bien. La razón está en que esta malformación congénita puede ser hereditaria. Por eso, los familiares deben revisar que su válvula funciona adecuadamente.

Esperamos que este artículo te haya permitido conocer un poco más este problema que no se puede ver a simple vista, pero que alerta de su presencia mediante diferentes síntomas. Acudir al médico si alguien de nuestra familia ha sufrido esta malformación en la válvula es importante para evitar que nuestra salud y calidad de vida se vea afectada. 

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