Veganos y vegetarianos, dos mundos distintos

Paula Aroca · 11 agosto, 2013
Los vegetarianos y los veganos coinciden en no comer carne. Los primeros sí consumen productos derivados, como leche, miel o huevos. En el veganismo no comen nada de origen animal

Todos escuchamos con frecuencia ambos términos; sin embargo, es probable que no tengamos claridad exacta sobre su significado. Algunas personas los toman como sinónimos, cuando en realidad no lo son. Si bien el vegetarianismo y el veganismo comparten ciertos principios, en otros se diferencian. 

Y tú, ¿sabes qué significa cada uno de estos términos y qué tipo de alimentación abarca cada uno de estos conceptos?

“Vegetariano”. La mayoría de nosotros aplicamos esta denominación a todo aquel que no consume carnes o “proteínas animales”. Sin embargo, al igual que en toda filosofía, existen diferentes clases de vegetarianismo y, por lo tanto, diversas dietas vegetarianas.

Vegetariana es aquella persona que no consume carnes o productos para cuya obtención se haya tenido que matar al animal del que proceden, es decir ningún tipo de carne o embutido; sin embargo sí incluyen en su dieta productos de origen animal, pero menos dañinos para él, por ejemplo: huevos, miel de abeja, leche, yogur y queso.

Un “vegano”, por el contrario, no consume ningún producto de origen animal; es decir, ni carnes, ni productos de obtención secundaria como el huevo, la leche, la manteca, la gelatina e inclusive la miel de abeja. Esta concepción se basa, principalmente, en la idea de que los animales elaboran estos productos para su consumo personal y que el humano, al hacerse con ellos, está robando el fruto de su esfuerzo.

Otra razón común que impulsa la dieta vegana es aquella que busca el trato justo y rechaza el maltrato animal, alegando que las granjas de cultivo o producción son “campos de concentración y tortura animal”. Si bien el veganismo es un gran reto para cualquiera de sus seguidores, con una buena guía alimenticia se puede mantener una excelente salud y respetar sus principios.

Las dietas apegadas a esta filosofía incluyen principalmente frutas y verduras; arroz y otros granos; y frutos secos. Para suplir los requerimientos básicos de proteína del cuerpo humano se debe incluir en el menú frijoles y lentejas, y para aportar calorías son necesarios los aceites vegetales, para lo cual es importante consumir, por ejemplo, aguacate (palta) y frutos secos.

Una variante del veganismo: el “veganismo crudo” o “crudi-veganismo”

En esta variante del veganismo se mantiene el rechazo a todo producto de origen animal y se agrega la condición de que todo debe comerse crudo, con el fin de provechar mejor sus nutrientes. En este tipo de dieta es común encontrar gran variedad de frutas, verduras, vegetales y frutos secos, aunque también se puede consumir germinados de granos y leguminosas.

Con tantas variantes, es importante saber que, al final, cada persona interpretará diferentes dietas, según su filosofía y las necesidades particulares de su organismo. Por ello, es muy importante no juzgar, tolerar, respetar y, sobre todo, informarse. También deberíamos preguntar a nuestros invitados qué comen y qué no comen, antes de lanzarnos a preparar un platillo que quizás no podrá ser disfrutado por ellos.

Imagen cortesía de Auntie P.