Cómo hacer velas aromáticas en casa - Mejor con Salud

Cómo hacer velas aromáticas en casa

Velas aromáticas

Las velas ya no se utilizan únicamente para cuando se corta la luz en casa. Sobre todo las velas aromáticas, se han convertido en un objeto de decoración y un detalle más para una sala, una habitación o el baño. Ayudan a generar un ambiente más cálido, son perfectas para una cena romántica y también para aromatizar cualquier estancia.

En el siguiente artículo te enseñamos cómo hacer velas aromáticas en casa, fácil, asequible y, sobre todo, casero.

Las velas en casa, más que decoración

Tener una vela es más que un objeto que queda bonito encima de una mesa o de una repisa. Las velas son símbolo de renovación, de iluminación, de purificación. Estos son los aspectos más relevantes que se le atribuyen a las velas, vistos desde un ángulo místico, mágico, romántico o meditativo.

También se dice que las velas ayudan a inspirar la creatividad y la imaginación, mejoran la concentración, nos hacen estar de buen humor, nos permiten conectar la mente con lo que buscamos, tener más energía o relajarnos, según cómo las utilicemos.

Conoce 10 fabulosas ideas para decorar con luces en casa

Una larga historia

Brevemente, podemos decir que las velas tienen una historia fascinante. Es un poco difícil imaginar que algo tan común hoy en día haya desempeñado un papel tan importante en varias culturas (y no era un objeto de decoración, como ya podrás darte cuenta).

Según los indicios, la vela más antigua fue una obra maestra de la época romana, durante el siglo I d.C. Fue hecha con sebo, un extracto de origen vegetal insípido e incoloro, pero también se utilizó grasa animal.

Cuando estaban hambrientos los soldados no dudaban en comer velas para alimentarse. En Inglaterra, siglos después, los guardianes de faros, cuando se quedaban sin comida, también se comían las velas.

Hasta hace poco tiempo se usaban para iluminar las casas, los teatros, los hospitales o cualquier otro ambiente. Y esto no solo ocurría en Occidente, sino que en Asia se empleaban de la misma manera.

Todo cambió cuando primero el queroseno y luego la electricidad empezaron a dar luz a los hogares por las noches. Fue a partir de aquel momento cuando las velas comenzaron a tener otro objetivo: aromatizar el ambiente. Hoy en día se usan como objeto de decoración en muchas casas, donde nunca siquiera se encienden.

¿Cómo fabricar velas aromáticas en casa?Aromaterapia

Hoy en día las velas se fabrican de diversos materiales. Puedes conseguirlas en tamaños, aromas, formas y colores diferentes, en cualquier tienda o mercado, y también en las ferias es posible adquirirlas.

Sin embargo, siempre es mejor crearlas en casa. No solo porque es una manualidad muy simple, sino también porque no hay nada más bonito que lo hecho a mano por nosotros mismos.

Además de usar tus velas para decorar o usar en el hogar, se convertirán en un excelente regalo para alguien a quien quieres mucho. Es muy sencillo elaborar tus propias velas aromáticas en casa. ¿Quieres saber cómo?

Lee ¿Por qué las manualidades son excelentes para el cerebro?

Materiales necesarios

  • Cera o parafina refinada (se venden en las tiendas para hacer manualidades o en algunas librerías). La cantidad dependerá de cuántas velas quieras hacer o sus tamaños.
  • Colorante del tono que quieras, según donde las colocarás, para quien será el presente, etc.
  • Un molde (o varios) para la forma que le quieras dar a tus velas.
  • Esencia aromática. Mucho cuidado en este punto porque, si no es de buena calidad, no habrá buenos resultados. En los mismos sitios donde se compra la cera o parafina se pueden conseguir estas esencias. Puedes elegir entre aromas cítricos, dulzones, románticos, de bosque (amaderados), místicos, etc.

Además de ello, necesitarás una cazuela para derretir la cera, una varilla sujetadora, una espátula o cuchara de madera y un pabilo (es donde se enciende la vela, se compra por metro y se introduce en el medio, dejando una parte sobresaliente para que sea más simple que arda).

Pasos a seguir
Aromatizar-la-casa

Hacer velas aromáticas lleva algo de tiempo, pero no es en absoluto complicado. Solo tienes que seguir estos pasos:

Calienta la cera

Hazlo en el cazo, a fuego lento o moderado, para que se derrita bien. Una buena idea es hacerlo a baño María (colocando un cazo más grande con agua e introduciendo en él el recipiente más pequeño con la cera) y remover con una espátula de madera. Estos elementos quedarán destinados a fabricar velas, ¡no los uses para cocinar!

Otra posibilidad para fundir la cera es una bolsa de fundición, que se sumerge en agua caliente. La idea es que la parafina te quede líquida.

Colores y olores

Cuando se haya enfriado un poco la cera, echa unas gotas de la esencia elegida o haz mezclas según lo que te guste. No demasiada cantidad, porque sino el aroma será muy fuerte.

A continuación, dispón el colorante de un solo tono. La cera o parafina se suele comprar blanca o transparente.

Aprende Cómo hacer aromatizantes caseros

Da la forma

Vierte la cera derretida, aromatizada y pintada en el o los moldes que has elegido (también los puedes encontrar en casas especializadas). No te olvides de engrasar la base y las paredes del molde con una gotita de aceite de cocina. Deja una parte vacía del molde (llena hasta un 90%, aproximadamente)

Para fijar el pabilo a la vela tienes que atar un extremo de esta a la varilla sujetadora especial, donde está el orificio (es como una aguja grande) y pasar el otro extremo por el agujero del molde. Fija la mecha con el sellador y corta lo que sobre. Recuerda dejar un poco por encima de la vela, para poder luego encenderla.

El toque final

Deja que se enfríe la cera. Este procedimiento te puede llevar varias horas, por lo menos cinco. Todo depende de varios factores, como puede ser el clima, la época del año, la humedad, la temperatura, etc. Es bueno que las mantengas en sitios frescos, donde no les dé el sol y, en lo posible, oscuros.

Al momento de desmoldar (cuando esté completamente solidificada la vela), da la vuelta al molde y da pequeños golpecitos con el dedo o un lápiz, para que se vaya quitando el aire y sola se desprenda del molde, sin necesidad de fuerza y para evitar que se rompa o quiebre la vela.