El “vendedor anónimo”, solo tenía 8 bolígrafos y una hija hambrienta

Gracias a la solidaridad de las miles de personas Abdul consiguió una vida digna para él y su hija. Tras salir de esta situación de miseria, quiere ayudar a otras personas que lo puedan necesitar

Los inocentes siempre sufren las peores consecuencias de las guerras y, cuando no pierden la vida, se ven en la obligación de salir huyendo de sus lugares de origen para buscar refugio en tierras lejanas donde quizá puedan encontrar un poco de paz.

En la actualidad el mundo vive un claro ejemplo de ello con los conflictos que azotan a Siria, donde se estima que el número de muertos va por los 220 000.

Por temor a perder la vida y sumarse a las víctimas fatales, muchas personas han salido huyendo con la esperanza de encontrar un lugar mejor para vivir y sacar adelante a sus familias.

Pues bien, la conmovedora historia que queremos compartirles hoy es precisamente de uno de los supervivientes de esta guerra, quien ahora se encuentra refugiado en Beirut, Líbano, luego de huir de su hogar en Yarmouk por temor a lo peor.

Se trata de un padre soltero conocido como el “vendedor anónimo”, cuyo nombre real es Abdul, y quien se hizo viral estos días por demostrar que el amor es la fuerza que todo lo puede.

La historia…

El “vendedor anónimo” refugiado en Beirut solo contaba con 8 bolígrafos de tinta azul y el amor de su tierna hija de 4 años que lo acompañó en esta lucha por escapar de los conflictos de su país.

Desde que llegó como refugiado a esta ciudad deambuló por las calles tratando de proteger su tesoro más preciado, a quien cobijaba por las noches para protegerla de frío y de los drogadictos que se acercaban.

Cuando la niña abría sus ojitos y la luz del día iluminaba, Abdul continuaba vendiendo lo único que tenía para conseguir un poco de dinero para darle de comer a la pequeña: sus bolígrafos.

La expresión de la cara de aquel hombre angustiado llamó la atención de un activista de Oslo, Noruega, llamado Gissur Simonarson quien, sin imaginar el impacto que tendría, le tomó una fotografía y la compartió en sus redes sociales.

En cuestión de minutos la fotografía se hizo viral y el mundo entero conoció al hombre que en medio de las dificultades trataba de conseguir algo para su hija.

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Gissur no imaginó que con tal fotografía podría cambiar la vida de aquel hombre, pero reconoce que la imagen es muy conmovedora y, por supuesto, le causó cierto impacto emocional.

Fue así como una imagen puso de nuevo a reflexionar a miles de personas, quienes además señalaron que es una de las más fuertes en la historia de este conflicto.

La buena noticia es que no todo se quedó en simples mensajes de redes sociales, ya que de inmediato comenzaron a llegar miles de solicitudes de personas con ánimos de ayudar a aquel hombre que demostró lo que hace el amor de un padre.

Millones de personas aprovecharon las redes sociales para unirse con el fin de encontrar al “vendedor anónimo”, pues desde entonces no se sabía cuál era su paradero.

Tras dos días de intensa búsqueda, Gissur finalmente pudo encontrar a Abdul para ayudarlo con el apoyo de los que se unieron a la causa.

A través de Twitter el activista puso el reto de reunir 5 000 dólares para ayudar al hombre y su pequeña hija pero, para su sorpresa, la cifra la alcanzó en tan solo 30 minutos y en total logró recaudar 80 000 dólares.

Tal cifra significó un nuevo comienzo para Abdul, quien explotó en llanto tras enterarse de la noticia.

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Abdul es tan solo uno de los cuatro millones de refugiados que han escapado de esta brutal guerra, y un superviviente que demuestra que las personas inocentes son las que más están padeciendo las consecuencias.

Él ahora tiene un techo digno para empezar una nueva vida con su hija y ahora podrá enviarla a la escuela. Durante las entrevistas que ha concedido, manifestó que su deseo es ayudar a otros refugiados con el dinero que le fue donado.

“Gracias a todos por su generosidad, pero sobre todo gracias por regresarle la sonrisa a mi hija…” expreso Abdul, un hombre honrado de 35 años que dejó todo en su país de origen para poner a salvo a su amada hija.