El virus del Zika y sus riesgos para el embarazo y el feto

Daniela Castro · 4 marzo, 2019
El virus del Zika se detectó en 86 países del mundo. Las embarazadas tienen riesgo de transmitirlo a sus fetos con graves consecuencias para la salud del bebé. La solución es la prevención.

El virus del Zika no es nuevo entre la comunidad científica. No obstante, se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los gobiernos en varios países. De hecho, han advertido acerca de las consecuencias que acarrea principalmente en las embarazadas y en sus fetos. Fundamentalmente, genera síndromes neurológicos y anomalías congénitas.

La Organización Panamericana de Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelaron que el zika se ha expandido en 18 países y territorios de  América Latina y el Caribe. 

Según informó en 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) también aparecieron brotes y pruebas de la transmisión del virus del zika en África y otras regiones del mundo. Hasta la fecha, 86 países y territorios han notificado casos de infección por el virus del Zika.

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El primer caso de zika en Latinoamérica

El primer caso en América Latina fue diagnosticado en Brasil en mayo de 2015. Se confirmó el fallecimiento de cinco bebés con microcefalia y otras malformaciones cuyas madres se infectaron durante el embarazo. La infección también se asocia a otras complicaciones, como parto prematuro y aborto espontáneo.

De acuerdo con la información del Ministerio de Salud brasileño, los decesos ocurrieron al noroeste del país, una de las zonas donde se registraron más casos de malformaciones congénitas. Además, se comprobó que los riesgos son mayores cuando la infección ocurre durante el primer trimestre de embarazo.

Cuáles son los 18 países afectados

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La transmisión del virus del zika

El virus de Zika se transmite a las personas principalmente a través de la picadura de mosquitos infectados. Principalmente, mosquitos del tipo Aedes aegypti en regiones tropicales. Estos mosquitos suelen picar durante el día, sobre todo al amanecer y al anochecer. Son los mismos que transmiten el dengue, la fiebre chikungunya y la fiebre amarilla.

Además de transmitirse de la madre al feto durante el embarazo, el zika también pasa por contacto sexual, transfusiones de sangre y productos sanguíneos, y trasplantes de órganos.

Riesgo en mujeres embarazadas

Por qué la alerta es mayor para las mujeres embarazadas

El virus se puede transmitir de la madre al feto y producir microcefalia (cabeza de tamaño inferior al normal) y otras malformaciones. Estos efectos constituyen el síndrome congénito por el virus de Zika. También incluye otras malformaciones, como contracturas de los miembros, hipertonía muscular, alteraciones oculares y sordera.

De hecho, las mujeres embarazadas que contraen el virus son consideradas de alto riesgo y deben someterse a un control especial para reducir los riesgos.

Además, el virus del zika puede transmitirse en el curso de una relación sexual. Este hecho es preocupante por la asociación entre la infección y los desenlaces gestacionales y fetales adversos.

En zonas donde haya transmisión activa del virus, todas las personas infectadas y sus parejas sexuale deben recibir información sobre los riesgos de transmisión por vía sexual. También se les debe ofrecer información y métodos anticonceptivos.

La única cura es la prevención

Hasta ahora no existen una vacuna o tratamiento específico para la infección causada por el virus del Zika. Por ahora los médicos hacen sus mayores esfuerzos para controlar los síntomas y reducir las consecuencias más graves.

Por esto, las autoridades advierten a las embarazadas y mujeres en edad reproductiva reducir al máximo las probabilidades de picaduras por el mosquito, evitar viajar a lugares de máxima alerta e informarse sobre las medidas de prevención.