¿Qué es el virus del Nilo Occidental?

Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Duarte
22 junio, 2018
El virus del Nilo Occidental se transmite por mosquitos y causa en el hombre la llamada fiebre del Nilo Occidental. El pronóstico de la enfermedad puede ir desde la aparición de síntomas leves hasta el desarrollo de enfermedades graves como la meningitis.

El virus del Nilo Occidental (WNS) afecta principalmente a equinos y humanos, ocasionando en estos últimos la fiebre del Nilo Occidental.

El virus del Nilo Occidental

El virus del Nilo Occidental, West Nile virus o WNS es un virus del género flavivirus, en el cual también se encuentran el virus de la fiebre amarilla o del denge, entre otros.

Al igual que estos dos últimos, el WNS se transmite por mosquitos que pican a un animal enfermo, transportan el virus en sus glándulas salivales y al picar a otro animal, entre ellos el hombre, lo infectan con el virus.

El WNS provoca la llamada fiebre del Nilo Occidental, que causa encefalitis. El virus se describió por primera vez en África y se trasladó al hemisferio occidental en 1999, llegando a Estados Unidos, probablemente a través de aves infectadas.

Ver también: El virus del Zika avanza rápidamente y ya supera los 18 países

Transmisión de la enfermedad

Las aves son el reservorio principal del virus, existiendo especies más sensibles que otras, como los cuervos. Las aves mantienen el ciclo de transmisión viral, especialmente en las zonas húmedas, donde las larvas de mosquitos se acumulan.

Cuando un mosquito pica a un ave infectada, ingiere el virus a través de la sangre. Entonces, el virus se comporta como un vector transmisor de la enfermedad.

Además de transmitir el virus a través de sus picaduras, los mosquitos hembra pueden transmitir el virus a su descendencia, de forma que los huevos de mosquito portadores del WNS pueden persistir durante mucho tiempo y eclosionar cuando las condiciones sean más favorables (normalmente en épocas de lluvias) propagando así la infección.

Curiosidades-que-no-sabias-sobre-los-mosquitos

Existen otros medios por los que se puede propagar el WNS persona a persona. Por ejemplo, a través de transfusiones sanguíneas de sangre infectada o por trasplantes de órganos de donantes portadores del virus. Por último, existe el riesgo de que las mujeres infectadas transmitan el virus a sus bebés durante el embarazo o la lactancia.

Síntomas de la fiebre del Nilo Occidental

Esta zoonosis (enfermedad animal que puede transmitirse y afectar al hombre) puede presentar síntomas variables de una persona a otra. En la mayoría de los casos, las personas afectadas no llegan a mostrar síntomas.

En un 20 % de los casos, la enfermedad se manifiesta con síntomas similares a los de una gripe, apareciendo:

  • Cansancio.
  • Debilidad.
  • Falta de apetito.
  • Fiebre y dolor de cabeza.
  • Dolor abdominal y muscular.
  • Eritemas (enrojecimiento de la piel).
  • Inflamación de ganglios linfáticos.

Sin embargo, en un bajo porcentaje de casos, el virus es capaz de alcanzar al sistema nervioso central (SNC) produciendo un cuadro clínico grave que puede incluso provocar la muerte de la persona o el animal.

Cuando el virus penetra en el SNC, comienza a multiplicarse y destruir las neuronas a las que infecta. Con lo cual, causa una inflamación en el tejido cerebral. Y esto puede derivar en encefalitis (inflamación del cerebro) o meningitis (inflamación de las membranas cerebrales).

Imagen 3D de un virus provocando meningitis

Estas graves patologías necesitan atención médica inmediata y se pueden detectar por la presencia de alguno de los siguientes síntomas:

  • Coma.
  • Parálisis.
  • Convulsiones.
  • Rigidez en el cuello.
  • Debilidad muscular.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Confusión y desorientación.

El desarrollo de una forma clínica u otra, depende principalmente del estado de salud de la persona afectada. Existiendo grupos de riesgo, en los que se encuentran las personas de edad avanzada, los bebés o las personas inmunodeprimidas, por ejemplo.

Tratamiento del WNS

En la actualidad no existe un tratamiento para el virus del Nilo Occidental (WNS), la mayoría de personas afectadas sufren la forma leve de la enfermedad, que se trata de forma similar a un resfriado. En los casos más graves, el tratamiento consiste en medidas de sostén para tratar de controlar y revertir los daños en el sistema nervioso.

Recientemente, se ha desarrollado una vacuna para equinos, con el virus atenuado, aunque su eficacia esta en controversia. Hoy en día no existe una vacuna para los humanos.

La única manera de reducir la frecuencia de infección en los seres humanos es mediante la concienciación acerca de los factores de riesgo y la educación en materia de prevención. Básicamente, existen tres puntos importantes a tener en cuenta:

  • Reducir el riesgo de transmisión por los mosquitos.
  • Reducir el riesgo de transmisión de los animales a los seres humanos.
  • Reducir el riesgo de transmisión por transfusión sanguínea o trasplante de órganos.

Lee también: Cómo prevenir las picaduras de mosquito en tus viajes

Prevención del WNS

Dado que no existe un tratamiento para la enfermedad y se trata de una epidemia emergente, en muchos países, se han implementado ciertas medidas de contención.

La principal medida llevada a cabo por las autoridades sanitarias pasa por controlar la población de mosquitos y eliminar las larvas de mosquitos infectadas. Además, debe establecerse un estricto control de los animales enfermos, que pueden actuar como alarmas biológicas al denotar la presencia de la enfermedad.

Además, el personal sanitario que asiste a enfermos infectados por este virus debe seguir las precauciones correspondientes de control de infecciones. Lo mismo ocurre con el personal que manipula las muestras  obtenidas de estos enfermos.

  • Occidental, N., & Nilo, E. (2013). Fiebre del nilo occidental. Manual OIE Español.
  • Beckham JD, Tyler KL. Encephalitis. In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds. Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases, Updated Edition. 8th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2015:chap 91.
  • Fischer M, Staples JE, Campbell GL. West Nile virus. In: Magill AJ, Hill DR, Solomon T, Ryan ET, eds. Hunter’s Tropical Medicine and Emerging Infectious Diseases. 9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2013:chap 34.5.
  • Naides SJ. Arboviruses causing fever and rash syndromes. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman-Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2016:chap 382.