La vitamina K: en qué casos se indica y por qué

14 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La vitamina K es esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Su déficit puede conducir a la aparición de problemas de salud. ¿Dónde encontrarla?

La vitamina K es necesaria en pequeñas cantidades para el correcto desarrollo y funcionamiento del organismo. 

Además, su escasez dentro de una dieta equilibrada derivaría en varios problemas de salud. Si quieres saber cuáles son los casos en los que se indica y qué alimentos la contienen, sigue leyendo.

¿Para qué sirve?

Se trata de una vitamina soluble en grasas que es almacenada en pequeñas cantidades. Como desaparece rápido, el ser humano necesita obtenerla a través de la alimentación de forma regular.

En concreto, un artículo publicado por la Revista Mexicana de Anestesiología señala que la vitamina K participa en la producción de unas proteínas denominadas factores de coagulación. Por este motivo, su carencia puede tener graves consecuencias. 

Asimismo, la vitamina K también parece estar implicada en el correcto desarrollo de tejidos y huesos; por lo que su déficit también acarrearía problemas en el desarrollo óseo.

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Tipos de vitamina K

Esta vitamina se encuentra de diferentes formas:

  • Filoquinona o vitamina K1: es la forma existente en las plantas de hoja verde. Se consume con la dieta y se absorbe mejor disuelta en grasas.
  • Menaquinona o vitamina K2: es la vitamina producida por determinadas bacterias de la flora intestinal. Se produce y absorbe en pequeñas cantidades.
  • Menadiona o vitamina K3: es la vitamina producida de forma sintética. Se utiliza, en ocasiones, como suplemento.

Alimentos que contienen vitamina K

Seguir una dieta variada y equilibrada es la opción ideal para adquirir la cantidad recomendada, ya que solo se necesita en pequeñas cantidades.

Alimentos ricos en vitamina K
Los vegetales de hoja verde son una de las mejores opciones para conseguir aportar vitamina K a la alimentación.

Por ende, no dudes en incorporar alimentos que la contengan:

  • Soja.
  • Carne.
  • Queso.
  • Huevos.
  • Algunas frutas, como los higos.
  • Verduras de hoja verde como las espinacas, la coliflor o la lechuga.

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Déficit de vitamina K

Como la cantidad necesaria de esta vitamina es baja, su deficiencia es poco común. Sin embargo, existen casos y situaciones en las que esta carencia ocurre. Por ejemplo, el Dr. Alvin Zipursky del hospital de Toronto señala que los bebés pueden tener problemas de hemorragias y una mayor tendencia al sangrado. Debido a esto, el médico solventa el problema con una inyección.

La razón se debe a que la vitamina no atraviesa bien la placenta, por lo que nacen con bajos niveles. Además, su flora intestinal aún no está desarrollada y, por tanto, no tienen bacterias que la sinteticen. A esto se le suma que la leche materna tampoco contiene mucha proporción.

Por otra parte, enfermedades como la fibrosis quística, la celiaquía (reacción del sistema inmunitario al consumo de gluten) o el síndrome del intestino corto también son capaces de provocar una carencia.

Dichos trastornos generan alteraciones en la absorción intestinal que reducen la cantidad de vitamina K absorbida. Asimismo, el tratamiento con determinados fármacos (como los anticonvulsivos o ciertos antibióticos) también facilitan la falta del compuesto.

En esta línea, una deficiencia severa puede conducir a la aparición de hematomas y sangrados. Esto ocurre por la mala coagulación sanguínea. De hecho, en el peor de los casos, esta condición generaría hemorragias internas.

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Casos en los que se indica

Existen complejos a través de los cuales se apoya el aumento de esta vitamina. Por un lado, hay suplementos específicos de vitamina K. En otros casos, se encuentra combinada con otros nutrientes como el calcio o la vitamina D.

Esta es la forma más común de administración para aquellos pacientes a los que se indica. Sin embargo, como ya se  ha explicado, también puede administrarse de forma inyectable.

Mujer tomando una cápsula
Situaciones de amplia carencia, como el consumo de medicamentos anticoagulantes, pueden requerir complementos de vitamina K.

La forma inyectable intramuscular es la que se elige para los recién nacidos; ya que ayuda a evitar posibles hemorragias cerebrales.

No obstante, el Dr. Juan Carlos Pineda Ruiz aclara que en aquellos casos en los que se administran anticoagulantes como la warfarina, una carencia de vitamina K es más problemática. En este tipo de situaciones, se requerirán análisis de sangre periódicos para determinar el tiempo de formación de los coágulos.

¿Cómo saber si tengo suficiente vitamina K?

Como has leído, la vitamina K cumple funciones indispensables para la salud. Por esta razón, realizar consultas con el médico es vital para detectar a tiempo cualquier tipo de desajuste vitamínico.

Asimismo, ten presente que la toma de suplementos debe estar bajo responsabilidad clínica. Solo un especialista sabrá qué falta o qué añadir en cada caso para mantener el buen funcionamiento del organismo en las mejores condiciones.

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