Vitamina K: fuentes y funciones

La vitamina K es esencial para la salud. Dentro de sus múltiples funciones, la más destacada es su papel en la coagulación de la sangre.

La vitamina K se trata de una vitamina liposoluble, esencial para una correcta coagulación sanguínea, entre otras funciones. Gracias a la vitamina K los factores de coagulación circulan activos, algo esencial para detener las hemorragias.

 Visita este artículo: ¿Conoces la importancia de la vitamina K para el organismo?

 Fuentes de vitamina K

Fuentes de vitamina K

 Las principales fuentes de vitamina K son exógenas. Es decir, la mayor parte del aporte de esta se realiza con la dieta. Los alimentos con mayor contenido de vitamina K son:

  • Algunas verduras como la coliflor, el repollo o el brócoli.
  • Las “hojas verdes”, como la lechuga, las acelgas o las espinacas.
  • El pescado.
  • El hígado.
  • Los huevos.
  • Algunos cereales.

Sin embargo, no debe pasarse por alto la existencia de una fuente endógena de esta vitamina: la flora intestinal. Las bacterias que forman parte de la flora del tracto digestivo son una importante fuente de vitamina K endógena.

Si bien existe un pequeño aporte endógeno de vitamina K, este no es suficiente. El aporte de esta vitamina con la dieta es fundamental, tanto para la salud, como para mantener muchos procesos fisiológicos.

¿Cómo se absorbe?

Cómo se absorbe

 A grandes rasgos, la vitamina K se absorbe en el ileon y en el colon. Para ello es necesario que las funciones biliar y pancreática funcionen correctamente. Además, dado que es una vitamina liposoluble, su absorción se ve favorecida por la presencia de grasas.

Te recomendamos leer: 5 alimentos ideales para limpiar el colon

Funciones

 La vitamina K actúa como coenzima. Las coenzimas son moléculas orgánicas que, al unirse al precursor de una enzima, permiten que esta se convierta en su forma activa. Una vez que la enzima pasa a su forma activa, las reacciones pueden llevarse a cabo.

A modo de ejemplo. Nosotros queremos lavar el coche (que sería la reacción). Para ello, necesitamos el túnel de lavado (que sería la enzima). Cuando llegamos, el túnel no funciona; las esponjas no giran, y no hay ni agua, ni jabón. Es decir, nuestra enzima se encuentra inactiva. Para activarla, necesitamos un cofactor, que sería el dinero. Una vez que el dinero está en la máquina, esta se pone en marcha (la enzima se activa).

Papel en la coagulación de la sangre

Cómo se coagula la sangre (2)

La función principal de la vitamina K es activar determinados factores de coagulación en el hígado. Este proceso se denomina gamma-carboxilación. Afecta a los factores dependientes de vitamina K, es decir: factores II, VII, IX y X y las proteínas C y S.

Gracias a este paso puede ponerse en marcha la cascada de coagulación destinada a frenar las hemorragias. Los factores pasan de un estado inactivo a un estado activo.

Relación con la calcificación de los huesos  

Otra importantísima función de esta vitamina es su papel facilitando la captación del calcio. Este proceso es posible gracias al papel que tiene la vitamina K en la carboxilación de la osteocalcina.

La osteocalcina es una hormona producida durante la formación ósea. El análisis de su concentración en sangre permite conocer el ritmo de formación y remodelación ósea, lo que resulta de especial interés en algunas patologías. En mujeres menopáusicas es de gran utilidad para controlar la osteoporosis. Diversos estudios han demostrado que un déficit de la vitamina se asocia a una menor densidad ósea. Con ello, el riesgo de fracturas es más elevado.

Protección cardiovascular

5 claves para reconocer un infarto o ataque al corazón

De nuevo, la vitamina K es esencial para la carboxilación de una proteína denominada Glaz. Esta inhibe la calcificación de los vasos sanguíneos. Por tanto, una correcta ingesta de esta vitamina protege del daño vascular. De ello puede deducirse que concentraciones bajas de esta aumentan el riesgo cardiovascular. Además,  esta vitamina nos proteje frente a la diabetes y tiene un importante papel en la sensibilidad a la insulina.

Usos médicos

A nivel clínico, la vitamina K se emplea en:

  • Recién nacidos para prevenir hemorragias graves.
  • Como antídoto para frenar hemorragias provocadas por anticoagulantes clásicos, como el Sintrom.
  • Algunas enfermedades hereditarias raras.

 Bibliografía

  1. Navia Lombán B, Cuadrado Soto E, Ortega RM. Ingesta de vitaminas D y K, y su repercusión para la salud en la población femenina. Nutrición Hospitalaria Disponible en:<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=309243316003> 
  1. Guyton y Hall, Tratado de Fisiología Médica. 12ª Ed Elsevier
María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

Ver perfil
Te puede gustar