Vivir es lo único urgente, lo demás es secundario

Valeria Sabater·
14 Septiembre, 2020
Encontrar la felicidad en los detalles más sencillos y cotidianos puede ayudarnos a sentirnos más felices por el camino. Porque ¿qué es en realidad lo único urgente?

Lejos de ver cómo pasa el tiempo o de dejarse llevar por los planes de otros, cumplir los propios sueños se presenta como la motivación más preciada para cada persona. Con todo, en medio de la inestabilidad o el desorden, parece que vivir es al final lo único urgente.

Aunque haya quien opine que nunca es tarde para hacer lo que deseamos, ¿qué sentido tiene demorar de forma constante el momento para empezar a disfrutar?

Tal vez en algunas ocasiones olvidamos que la felicidad se esconde en los pequeños y simples detalles del día a día. Sin empeñarnos en grandes pretensiones o distraernos en asuntos secundarios, lograr el bienestar es posible. ¿A qué estamos esperando?

Si te interesa reflexionar sobre estas cuestiones, sigue leyendo. A continuación exponemos algunas ideas con más detalle.

Vivir es lo único urgente

girasoles

Miremos durante unos segundos la imagen de estos girasoles. Están llenos de luz, repletos de energía y esplendor. A lo largo del ciclo que atraviesan solo tienen un objetivo: moverse para buscar la iluminación del sol. La de estas plantas es una vida sencilla, pero con propósito.

Este caso, de hecho, resulta útil como analogía con lo que queremos ilustrar en este texto. Es decir, como humanos también tenemos la capacidad de hallar ese resplandor con el cual nos sentimos bien y somos nosotros mismos. Cualquier otro cometido que se aleje de esta meta será artificial, más bien algo secundario.

  • La felicidad reside en realizar cada día aquello que de verdad nos satisface. Así, es fundamental encontrar un trabajo con el nos identifiquemos, que nos llene.
  • Igualmente la alegría puede venir de la mano de aquellas actividades en las que aprendemos, nos divertimos y disponemos de un espacio para crecer.
  • Pero, además de priorizarnos, la clave está también en hacer afortunados a los demás. De este modo, compartir experiencias con los amigos o la familia es un estímulo con el que a menudo alimentamos el propio bienestar.
  • Ayudar, amparar, educar, ofrecer atención, hacer reír, consolar, construir… Estas acciones consisten todas en vivencias enriquecedoras con las que participamos en interacciones positivas y damos sentido a la existencia.

Si fijamos planes en el horizonte y nos esforzamos por tenerlos presentes, notaremos que, al igual que los girasoles, es viable mantener la atención y dirigirla hacia aquello que nos motiva.

No dejar la felicidad en manos de nadie

Además, definir lo que se pretende conseguir es una tarea individual. Es decir, más allá de delegar la responsabilidad en otras personas, se trata de asumir que la satisfacción depende en gran medida de cada uno.

A su vez, si solo atendemos lo que otros hacen o dejan de hacer, perderemos de vista el foco en lo que en realidad nos importa. Someterse o estar demasiado pendientes de los intereses ajenos nos distancia de las propias aspiraciones, nos hace olvidarnos un poco de lo que somos…

A pesar de que recibir afecto de los demás se relaciona con bellos sentimientos, el equilibrio se muestra como un aspecto en todo momento necesario.

Por ejemplo, en el ámbito de la pareja ambos miembros contribuyen a la felicidad mutua. Así, los proyectos en común se basan en la reciprocidad, pero sin descuidar las ilusiones particulares del compañero.

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Aprender a priorizar, a saber qué es importante y qué secundario

vivir

Si en alguna ocasión le preguntamos a un amigo o familiar si reconoce qué es lo que más valora en la vida, lo más probable es que nos mire con escepticismo y diga eso de… ¡Cómo no voy a saberlo!

Sin embargo, luego resulta sorprendente que una de las consultas más frecuentes en los buscadores de internet sea justo la de “cómo ser feliz”. ¿Qué quiere decir eso? ¿Acaso hay quien encuentra dificultades para establecer prioridades en su día a día?

¿Tal vez aún nos cuesta distinguir qué es lo principal y qué es lo secundario? La oportunidad de conocernos a nosotros mismos y dar prioridad a lo que nos transmite paz se nos presentará de manera repetida. ¿Para qué dejarla escapar?

A lo mejor resides en un lugar en el que apenas hay sol, realizas un trabajo mecánico que no te permite desarrollar la creatividad o le dedicas poco tiempo a las personas que aprecias. ¿Te has parado a pensar en aspectos así? ¿Qué pasaría al introducir pequeños cambios para disfrutar más?

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El valor de vivir sabiendo que es lo único urgente

Aprender a motivarse constituye toda una elección. Se basa en vestir los días de sueños y objetivos que cumplir.

Una existencia sin inquietudes es un fuego sin llama o un campo sin amapolas.

Además, no hace falta tanto para alimentar el calor de la ilusión… Basta con acotar algunas parcelas que deseamos cuidar. ¿Por cuál comenzarás?