Vivir es lo único urgente, lo demás es secundario

Valeria Sabater 23 diciembre, 2015
Debemos aprender a distinguir las cosas importantes en nuestra vida y disfrutarlas. Encontrar la felicidad en las cosas más pequeñas y cotidianas puede ayudarnos a encontrar nuestro camino

Vivir no es dejar pasar el tiempo, ni tampoco dejarse llevar por los planes de otras personas mientras vemos cómo se escapan los días por la ventana, sin que nuestros sueños se cumplan.

Aunque nos digan aquello de que “nunca es tarde para hacer lo que deseamos”, es importante tener en cuenta que, cuanto antes lo pongamos en práctica, antes empezaremos a disfrutar de la vida.

Estar vivo es el don más maravilloso del que disponemos. Por ello, no hay nada más urgente que conseguir ser feliz en nuestra cotidianidad de la forma más sencilla posible.

Sé feliz y haz feliz a los demás. El resto, lo creas o no, es secundario.

La felicidad no está en vivir, sino en saber vivir

girasoles

Mira durante unos segundos la imagen de estos girasoles. Están llenos de luz, llenos de vida y esplendor. A lo largo de su ciclo solo tienen un objetivo: moverse para buscar la luz del sol.

La suya es una vida sencilla, pero con propósito. También nosotros deberíamos ver como algo primordial buscar ese resplandor con el cual sentirnos bien y ser nosotros mismos. Cualquier otra cosa que te aleje de este objetivo será artificial, será algo secundario.

Descubre 8 consejos para ser más feliz

  • La felicidad está en poder hacer cada día aquello que de verdad nos hace sentir bien. De ahí que sea conveniente, por ejemplo, encontrar un trabajo que nos identifique, que nos llene.
  • Saber vivir no es solo priorizarnos, es también saber hacer felices a los demás, porque solo así nuestra existencia adquiere un auténtico sentido. Ayuda, ampara, educa, ofrece, atiende, haz reír, consuela, construye…

Fija tu objetivo en el horizonte, al igual que hacen los girasoles, y no lo pierdas nunca de vista. Lo que te hace feliz te define y te motiva.

No dejes tu felicidad en manos de nadie

niña mirando estrellas disfrutando de vivir

En lugar de dejar que tu felicidad dependa de lo que hagan o dejen de hacer otras personas, intenta ser cada día el artífice de tu propio bienestar.

No dependas hasta el extremo de vivir solo atendiendo lo que otras personas hacen o dejan de hacer. Hay, por ejemplo, amores dependientes en los que hasta un pequeño gesto puede llegar a interpretarse como molestia o desamor. No hay que llegar a estos extremos.

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Sabemos que, muchas veces, ser amado es sinónimo de una gran felicidad. No obstante, hazlo siempre con equilibrio y madurez, cuidando de tu autoestima.

Recuerda que ser feliz en pareja es cosa de dos, ahí donde no hay dependencias, sino un proyecto en común basado en la reciprocidad.

Aprende a priorizar, a saber qué es importante y qué secundario

Silueta de mujer estrellada mirando hacia el horizonte
Si en algún momento le preguntas a un amigo o familiar si sabe qué es lo más importante en la vida, lo más probable es que te mire con escepticismo y te diga eso de… ¿Cómo no voy a saberlo?

En realidad, algo que nos sorprende es que la gente “no sabe ser feliz”. De hecho, según informaciones de los propios directivos de Google, una de las búsquedas más comunes es “cómo ser feliz”.

¿Qué quiere decir eso? Básicamente que mucha gente no sabe establecer prioridades en su día a día y no distingue entre qué es lo importante y qué es lo secundario. Vivir y saber vivir es un arte complejo que nos obliga a tener en cuenta todas estas dimensiones:

  • Es importante conocernos a nosotros mismos y saber qué nos aporta paz y qué nos sitúa en un estado de ansiedad o tristeza.

Es posible, que vivas en un lugar donde apenas hay sol, que tengas un trabajo mecánico que no da pie a hacer uso de tu creatividad, de tu esencia. Puede que estés rodeado de personas que no te aportan nada, que cortan tus alas… Piensa en ello.

  • Deja de apegarte a las cosas, a los materialismos. La vida no es coleccionar cosas, sino almacenar vivencias y experiencias. Para ello, debes salir de tu rutina un poco cada día. La vida son obligaciones, pero también libertades personales en las que ser tú mismo.

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  • Aprende a ilusionarte, a vestir tus días de sueños y objetivos que cumplir. Una existencia sin sueños es un fuego sin calor o un campo sin amapolas. Haz cada día aquello que te hace feliz, que te hace ser tú mismo y que alimenta el calor de tus ilusiones.

Te aseguramos que ser feliz no es tan difícil.

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