Yo te amo mucho más que tú a mí

Raquel Lemos Rodríguez · 22 febrero, 2019
Cuando uno de los miembros de la pareja siente que no recibe tanto como da, es necesario que se exprese con su pareja, con confianza.

A veces, pareciera que uno de los miembros de la pareja se entrega más que el otro. Y en ciertos momentos, es posible llegar a escuchar: yo te amo más que tú a mí. Ahora, ¿en qué medida es beneficioso dejarse llevar por tal afirmación en medio del arrebato? 

Muchas veces, lo que no se ha expresado, las emociones, las interpretaciones, las inseguridades y los malos entendidos llevan a una persona a sentir que ha dado de más o que no está recibiendo lo mismo que da. Y, en medio del dolor, comienza a replantearse si el vínculo que tiene, le beneficia.

Es posible que lo que se haya interpretado como »faltas de amor», sean solo suposiciones producto de la falta de comunicación. Por supuesto, todo dependerá del caso. De allí la importancia de serenarse, conversar y tratar de analizar la situación. 

La comunicación es fundamental, siempre

Aunque una pareja, de vez en cuando, juegue al: yo te amo más que tú a mí, esto no significa que sea una realidad. Sin embargo, cuando uno de los dos se siente inconforme, molesto, herido u ofendido, es necesario tomarse un tiempo para conversar con calma y aclarar las cosas.

La comunicación puede hacer mucho por la relación, siempre y cuando se lleve desde el respeto y el ánimo de encontrar un lugar común que sea bueno para ambas partes. Por mucho dolor que se sienta, es necesario abrirse para escuchar lo que pueda contar la otra parte.

Creer que la mesa del diálogo es un campo de batalla y anclarse en una posición de ofendido, de víctima, no llevará a ningún lado ni solucionará las cosas.

Abre la puerta a la terapia de pareja

Si el yo te amo más que tú a mí te produce malestar, no te calles. Comunícate con tu pareja. Es posible que la otra persona desconozca cómo te sientes, cómo estás percibiendo la situación y demás. También es posible que, cuando comiences a comunicarte con ella, te ayude a ver las cosas de otro modo y a dejar atrás el malestar.

Callar solo hará que tus preocupaciones se conviertan en una bola de nieve cada vez más grande, lista para arrasar con todo, cuando comience a rodar cuesta abajo.

Recuerda que nadie es perfecto, que una relación es un trabajo en equipo y que siempre es posible buscar soluciones en conjunto. No tienes por qué llevar a cuestas todo tú solo y mucho menos si no te sientes feliz.

Incluso si ambos deciden ponerle fin a la relación, comentar lo que se siente, con respeto y sinceridad, resultará muy beneficioso para poder pasar la página y seguir adelante.

Si te resulta difícil comunicarte con tu pareja, considera buscar ayuda profesional. 

Terapia de pareja.

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Yo te amo más, una competencia malsana

Algunas personas se consideran dichosas por creer que quieren más a su pareja que al revés. Creen que darlo todo, les convierte en »lo máximo». En este sentido, el afán de competitividad que rodea muchos ámbitos de la vida, se lleva al terreno de la pareja; pero la realidad es que no estamos en un concurso.

Hay que saberse cuidar de los extremos. Asimismo, tomar una postura controladora o dependiente puede resultar perjudicial tanto para la relación como para ti mismo. ¡Busca siempre el equilibrio!