Yoga y embarazo: ¿Qué posturas puedo practicar?

Solimar Cedeño 6 junio, 2018
Una futura madre también debe prepararse mentalmente para traer a un bebé al mundo. El yoga puede ser de gran ayuda, tanto a nivel físico como psicológico

Unir yoga y embarazo es una decisión ideal. Esta disciplina es un excelente ejercicio y una gran forma de relajarse y meditar en medio de la preparación para traer un bebé al mundo.

La práctica de yoga, especialmente recomendada para combatir el estrés, puede ser una opción para la mente de la futura madre. Muchas veces esta no descansa anticipándose a la llegada del bebé, planificando detalles y con cientos de dudas y pensamientos.

Además, hay muchas asanas especiales que se pueden realizar en caso de sufrir inflamación en piernas y pies, insomnio o dolores en los músculos del cuello y la espalda.

¿Qué beneficios se obtienen de la práctica de yoga en el embarazo?

  • Favorece el tono muscular, lo que ayuda a manejar de mejor manera el peso extra.
  • Las actividades que fortalecen la pelvis y las piernas dan más fuerza a la madre al momento de dar a luz.
  • Hacer yoga ayuda a combatir la fatiga, el insomnio y los dolores de cabeza.
  • Mejora la postura y previene dolores de cuello y espalda.
  • Aumenta el flujo de oxígeno que llega al feto.
  • Es una buena forma de aprender a respirar correctamente, a relajarse y a concentrarse.
yoga en el embarazo

Posturas recomendadas para hacer yoga en el embarazo

Postura del árbol

Es una postura de equilibrio ideal para fortalecer las extremidades inferiores de la madre en los primeros meses de embarazo.

  • Se realiza de pie, manteniendo el peso del cuerpo sobre una pierna. La otra pierna se sube y se flexiona, con el pie apoyado en el muslo o la pantorrilla.
  • Luego se suben los brazos y se unen las manos sobre la cabeza.

Postura de fuerza

Esta asana fortalece las piernas y la pelvis, pero debe evitarse en caso de estar padeciendo de dolor de cabeza. También es conocida como postura de la silla.

  • Se realiza bajando el tronco hasta que las rodillas queden totalmente flexionadas.
  • Las manos mientras se mantienen  a nivel del pecho en posición de oración.

Postura del zapatero

Esta postura es recomendada para tonificar la pelvis y mejorar la circulación.

  • Estando sentada y con las piernas separadas y rectas, la madre debe doblar las rodillas, uniendo las plantas de los pies y acercándolos lo más posible al cuerpo con las manos.

Otras posturas que se pueden realizar durante el embarazo son:

  • La del gato, especial para fortalecer la espalda
  • La de la montaña, que desarrolla una conciencia de la postura y alinea la columna
  • El pez, excelente para mejorar la capacidad respiratoria.

En caso de sufrir de problemas estomacales, pueden practicarse posturas como la del diamante y, en situaciones de acidez, la del loto.

Ten en cuenta las siguientes recomendaciones

Hay que evitar tres tipos de posturas de yoga en el embarazo: Las que compriman el vientre, las posturas invertidas y las que impliquen acostarse totalmente boca arriba o boca abajo. Muchos centros ofrecen clases de yoga prenatal, con posturas seguras y adaptadas a las distintas etapas.

Si la madre ya tiene algo de experiencia y quiere practicarlo por su cuenta, además de las recomendaciones anteriores debe verificar que pueda hablar o respirar correctamente en todas la posturas: así sabrá si es segura para ella y el bebé.

La madre debe evitar los giros bruscos y recordar respirar en todo momento. También se recomienda evitar el Bikram Yoga, que es la práctica en altas temperaturas, hacer yoga cuando haya mucho calor o en lugares donde no tengas acceso a suficiente ventilación. Antes de finalizar la sesión de yoga es importante para la madre y el bebé descansar.

Es fundamental consultar al médico tratante sobre las implicaciones de la práctica y revisar en cada cita de control la evolución del embarazo y la capacidad de la madre para ejercitarse.

¿Cuándo debo suspender la práctica de yoga en el embarazo?

Si notas alguno de los siguientes síntomas suspende inmediatamente la práctica de yoga y consulta a tu médico:

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Náuseas
  • Hinchazón en las piernas
  • Dolor en los tobillos
  • Contracciones
  • Pérdida de líquido o hemorragias
  • Dificultad para respirar
  • Disminución del movimiento de tu bebé

Y después del parto…

Luego de dar a luz y guardar un reposo considerable, reincorporarse a las prácticas de yoga otorga muchos beneficios. Es un momento privado, de reflexión y meditación para la madre, en el que puede cuidarse a sí misma.

Además, cuidar al bebé, cambiarlo, bañarlo, cargarlo y jugar con él son actividades que exigirán un esfuerzo físico considerable, y los movimientos realizados en yoga prevendrán dolores o lesiones en un futuro, además de fortalecer y activar a la madre.

Recuperar la figura tras el embarazo.

El embarazo no es una enfermedad ni una situación que impida vivir la vida de manera normal. Al contrario, es un momento ideal de cambio y mejoras. Por tanto, iniciar o mantener una actividad física y reflexiva como el yoga, mientras las condiciones físicas lo permitan, siempre será una excelente decisión.

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