¿Lo sabías? El yogur es un buen aliado cuando tienes problemas para digerir la lactosa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 14 diciembre, 2018
Las personas con problemas para digerir la lactosa pueden beneficiarse del yogur para obtener el aporte de calcio diario. El motivo de ello es que su fermentación ayuda a digerir su lactosa, que se ve reducida gracias a este proceso.

El yogur es uno de los alimentos más completos que podemos incluir en nuestra dieta: es sabroso y saludable. Ahora bien, es común que todas aquellas personas que padecen algún problema para digerir la lactosa sean un poco más reacias a la hora de consumir esta interesante y deliciosa opción nutricional. Desconocen, en realidad, el yogur es uno de nuestros mejores aliados en estos casos.

Su leche fermentada, increíblemente rica en lactobacilos y estreptococos, hace del yogur un maravilloso alimento probiótico, capaz de ayudar a todas esas personas que tengan alguna dificultad a la hora de digerir su lactosa.

Además, tampoco se puede obviar que el yogur nos aporta proteínas de muy buena calidad; asimismo, ofrece calcio, un mineral imprescindible para ayudar a mantener los huesos fuertes

En realidad, no tienes ninguna excusa para no disfrutar de este alimento, y sí una decena de fabulosos efectos positivos. A continuación, aclaramos todas tus dudas y te explicamos por qué puedes consumir a diario un yogur, incluso si tienes algún tipo de problema con la lactosa.

¿Qué es la lactosa en realidad?

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La lactosa es un azúcar, un disacárido que está presente en todas las leches de los mamíferos: vaca, cabra, oveja y también en la humana. Ahora bien, cuando la lactosa llega a nuestro organismo, debe descomponerse en sus componentes básicos (glucosa y galactosa) para poder digerirse con normalidad.

Es entonces cuando entra en acción la lactasa, una enzima que se produce en el intestino delgado y que tiene una responsabilidad esencial en este proceso. Esta enzima es la que genera el desdoblamiento de la lactosa en sus dos azúcares simples.

Sin embargo, si una persona tiene unos niveles bajos de lactasa, no podrá llevar a cabo este proceso. Así, la lactosa no podrá digerirse tan rápido y aparecerá algún que otro problema o incomodidad.

Dolor abdominal

Asimismo, cabe recordar que, después de la lactancia, es común que el ser humano sufra un pequeño descenso del nivel de lactasa en el organismo. No obstante, las personas con problemas para digerir la lactosa generalmente sí pueden tomar yogur; el propio proceso de fermentación reduce el contenido en lactosa y ayuda a digerirlo.

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No elimines los lácteos de tu dieta, y menos el yogur

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Desde el punto de vista nutricional, no es aconsejable eliminar por completo el consumo de lácteos. En los últimos años ha surgido una campaña en distintos medios y en redes sociales que pone en duda la importancia que tienen los lácteos en la dieta.

Es fundamental conocer que una persona adulta necesita entre 1000-1500 mg de calcio para mantener en buen estado su salud ósea. Además, es vital que las mujeres no descuiden el aporte regular de este nutriente para afrontar mucho mejor la llegada de la menopausia. Entonces, los lácteos son y serán un alimento clave en nuestra alimentación.

Buena alimentación

¿Puedo consumir yogur si tengo problemas para digerir la lactosa?

Sí, es perfectamente viable consumir lácteos fermentados en caso de que se padezca algún problema a la hora de digerir la lactosa. De hecho, un modo de favorecer la adaptabilidad del intestino y la digestión adecuada de la lactosa es consumiendo entre 1 y 3 yogures a lo largo del día.

La razón de todo ello está en la preparación de este alimento y de sus fermentos. Para preparar un lácteo fermentado, como es el caso del yogur, se requiere de la presencia de determinados microorganismos beneficiosos.

En temperaturas y condiciones óptimas, estos microorganismos llevan a cabo algo esencial: ayudan a la digestión de su lactosa, es decir, los azúcares de la leche. Después de que dichas bacterias digieran la lactosa, se libera ácido láctico como producto de desecho.

Este ácido láctico es lo que confiere esa acidez tan especial al yogur; genera, a su vez, las proteínas y esa cuajada suave que da forma al yogur.

Asimismo, y como dato interesante, debemos recordar que las personas con problemas para digerir la lactosa pueden consumir hasta un máximo de 12 gramos de lactosa al día. ¿Sabes cuánta lactosa tiene un yogur? Unos 4 gramos.

Esto quiere decir que puedes consumir un yogur en tu desayuno combinado con alguna fruta, y otro yogur en tu almuerzo y otro más en la merienda o cena. ¡Tú eliges!

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No renuncies al yogur: ¡Está lleno de beneficios!

delicioso postre de yogur y arándanos

Erradicar los yogures de nuestra dieta supondría dejar a un lado una fuente excepcional de minerales, vitaminas y proteínas. No vale la pena hacerlo, y menos si ya tenemos claro que, en realidad, el yogur es un gran aliado para la digestión de la lactosa.

Para concluir, queda claro que el yogur es un alimento que nunca debería faltar en una dieta sana, variada y equilibrada. Por todo lo comentado antes, solo te queda escoger qué variedad de yogur vas a elegir hoy.

  • Huertas, R. A. P. (2013). Yogur en la salud humana. Revista Lasallista de Investigacion9(2), 162–177. https://doi.org/10.1021/jf301903t
  • Moreno Aznar, L. A., Cervera Ral, P., Ortega Anta, R. M. A., Díaz Martín, J. J., Baladia, E., Basulto, J., … Salas-Salvadó, J. (2013). Evidencia científica sobre el papel del yogur y otras leches fermentadas en la alimentación saludable de la población española. Nutricion Hospitalaria28(6), 2039–2089. https://doi.org/10.3305/nh.2013.28.6.6856