¿Cómo hacer un yogur natural en casa fácilmente?

27 agosto, 2017
Elaborar nuestro propio yogur en casa es la forma más sana de consumir este postre sin tener que preocuparnos por posibles aditivos que puedan poner en riesgo nuestra salud

Si hay un producto que se lleva de maravilla con la flora intestinal, sin duda, es el yogur. Esa textura suave y fresca que encanta el paladar proporciona vitaminas, minerales y nutrientes al organismo.

¿Por qué conformarte con lo que hay en el supermercado cuando puedes hacerlo a tu gusto?

Dicen que para que las cosas estén bien hechas, debemos hacerlas nosotros mismos. ¿Quieres un yogur casero, económico y fácil de preparar? ¡Hazlo!

El yogur no es nada más que leche fermentada, es decir, millones de bacterias que se convierten en ácido láctico.

Si te involucras en su preparación puedes controlar los ingredientes, sobre todo la cantidad de azúcar y los conservadores.

El objetivo es que sea beneficioso para la salud y que tengas las seguridad de que el producto que consumes no tiene ingredientes industrializados.

Las empresas llenan de colorantes y aromatizantes los yogures para darles sabor, aroma y un color que nos atrapa, pero ¿qué tan real es?

No hay nada como saborear una rica consistencia cremosa mezclada con fruta y ver como se tiñe de forma natural.

¡Tranquila! Si lo tuyo no es precisamente cocinar, no te preocupes que la receta para preparar yogur es de lo más sencilla.

La clave está en tres pasos: coloca, mezcla y espera, prácticamente ¡se hace solo!

Ingredientes

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  • 2 litros de leche entera
  • ½ taza de yogur natural sin azúcar (100 g)
  • 1 cucharada de azúcar (10 g)

Preparación

  • Coloca la leche entera en una olla y ponla a calentar. No dejes que hierva, ya que cambiaríambia el sabor del yogur. Mantenla durante 10 minutos a unos 90 ºC para que se pasteurice.
  • Justo antes de que hierva, apaga la flama y deja que enfríe. Con ayuda de un termómetro verifica que este a unos 40 ºC. En caso de no tener termómetro, mete el dedo meñique en la leche y si puedes contar 20 segundos sin quemarte ¡está en su punto!
  • Añade la cucharadita de azúcar y remueve de manera uniforme.
  • Vierte el yogur y bate muy bien hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Vacía en un molde y tapa con papel aluminio para después envolver con un trapo de cocina.
  • Deja el molde bien tapado durante 4 horas para que empiece el proceso de fermentación.
  • Abre y escurre el suero que soltó y, con ayuda de una cuchara, bate la mezcla.
  • Finalmente, ponlo en un recipiente con tapa y déjalo en el refrigerador durante la noche.
  • ¡Al despertar tendrás tu yogur!

¿Quieres conocer más? Lee: 8 beneficios que obtienes por incluir yogur natural en tu dieta

Toma nota

  • El yogur y  la leche deben estar frescos.
  • Cuando viertas el yogur, la leche no debe estar fría, ya que las bacterias necesitan calor, pero tampoco muy caliente porque se destruyen.
  • Por ningún motivo interrumpas el proceso, una vez que este tapado.

Beneficios del yogur casero

Yogur natural

  • Contiene nutrientes como: potasio, vitamina A, fósforo y calcio.
  • Altos niveles de proteína y probióticos.
  • No tiene aditivos, conservadores ni saborizantes.
  • Al ser una fuente rica en calcio, previene la osteoporosis.
  • Mejora el aparato digestivo y acelera el metabolismo.
  • Refuerza el sistema inmunitario.
  • Limpia la flora intestinal y permite que se absorban mejor los nutrientes.
  • Previene la anemia.
  • Reduce el colesterol en la sangre, por lo que evita el riesgo cardiovascular.
  • Al pasar por un proceso de fermentación, la leche también se fermenta, así que es ideal para las personas intolerantes a la lactosa.
  • Ayuda en la gastritis y el estreñimiento.
  • Previene diarreas, gases y cólicos estomacales.
  • Sus propiedades benefician a la piel, pues contribuye en la eliminación de toxinas e inclusive es buenísima como mascarilla: nutre, repara y desinfecta el rostro.

 

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  • Los probióticos equilibran los linfocitos y mantienen a los intestinos en equilibrio, además de regular la producción de citoquinas que se encargan de regular la función de las células. Esto ayuda a controlar las alergias, sobre todo en tiempo de verano.
  • Combate el peso y la obesidad.
  • ¿Infecciones vaginales? Gracias a los lactobacilos que se producen en la fermentación de yogur natural, evitan que las bacterias se multipliquen en caso de contraer un hongo.
  • El yogur no puede faltar después de hacer ejercicio, pues sus altas cantidades de proteínas y carbohidratos ayudan a que los músculos se reparen y liberan la energía acumulada.
  • Sonrisa de anuncio: El acido láctico se encarga de mantener sanas las encías y al ser yogur natural no tienes que preocuparte por la caries.

¿Necesitas alguna otra razón para hacer tu propio yogur?

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