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El potasio: un mineral multipropósito

El potasio: un mineral multipropósito

El potasio es un mineral esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo. De hecho, las deficiencias graves de potasio pueden generar síntomas como debilidad muscular, ritmo cardiaco anormal y deficiencias en el equilibrio de la glucosa.

Por otro lado, las deficiencias moderadas de potasio pueden causar el incremento de la presión sanguínea, el debilitamiento de los huesos y el surgimiento de cálculos renales. Así, vemos que consumir alimentos ricos en potasio es vital para mantener un buen estado de salud.


Manteniendo sano al corazón

El potasio es muy importante para regular y mantener el equilibrio entre el agua y los minerales en todo el cuerpo. Por ejemplo, junto con el sodio, regulan el equilibrio de agua y de alcalinidad o acidez en la sangre y los tejidos.

Muchos estudios sugieren que el potasio resulta efectivo para reducir el riesgo de sufrir de hipertensión y otras enfermedades cardiacas, al aumentar la cantidad de sodio que se elimina del cuerpo y mejorar el volumen vascular.

Por otro lado, en el intercambio de sodio y potasio en las células nerviosas, se genera el potencial eléctrico que permite el paso de las señales que activan el movimiento y las contracciones musculares, y que regulan el ritmo cardiaco.

Además, también resulta interesante que muchas dietas consideradas ricas en potasio parecen tener efectos reductores de la cantidad de colesterol en el organismo; de esta manera, no solo se mantiene el peso bajo control, sino que también se evita el bloqueo de las arterias y otras fallas del sistema circulatorio.

Manteniendo sanas a nuestras células

Pero esto no es todo. El potasio también participa de forma importante en la prevención – en su interacción con el sodio – de la inflamación de las células. Sin potasio, el sodio no abandonaría el interior de las células, por lo que el agua en su interior tampoco sería liberada, y las células se hincharían hasta explotar.

Además, el potasio es muy importante para el metabolismo de la energía y otras reacciones bioquímicas a nivel celular; por ejemplo, en la obtención de proteínas a partir de aminoácidos, en el metabolismo de los carbohidratos y en el de la glucosa. Por si fuera poco, el potasio participa también, de manera activa, en el crecimiento y fortalecimiento de los tejidos musculares.

Según el Centro de Políticas y Promoción de la Nutrición de los Estados Unidos, deben consumirse por lo menos 4700 mg de potasio diariamente. Te preguntarás, entonces, dónde puedes obtener este preciado mineral. La respuesta es muy fácil.

El potasio está en todos lados

Por suerte, los alimentos ricos en potasio son abundantes, y se pueden hallar en muchas fuentes alimenticias. Muchas frutas y vegetales, con gran contenido de potasio pero pocas concentraciones de sodio, son ideales para obtener este importante mineral.

Así, este puede obtenerse de frutos como el kiwi, las bananas, las sandías, los duraznos, las naranjas y los aguacates o paltas. Por otro lado, las legumbres como el frijol blanco; tubérculos como las patatas (papas) e incluso peces como la trucha arcoíris son también muy ricos en potasio y deberían consumirse con regularidad para mantener al corazón, los músculos, las células y, en general, todo nuestro cuerpo sano.

Afortunadamente, la variedad de fuentes de este mineral permite mezclarlas de forma creativa al momento de preparar nuestros alimentos, favoreciendo una dieta balanceada y saludable, y promoviendo su consumo regular y sostenido.

Imagen cortesía de Sal Falko