5 cosas que no debes permitir en tu relación de pareja

Está bien darlo todo siempre y cuando la otra persona nos responda. Jamás dejes a un lado a familias y a amigos por tu pareja. Pregúntate si esa persona que tienes al lado te aporta armonía y tranquilidad y es con la que quieres envejecer.

No hay nada más intenso y gratificante que el estar enamorado, que el disponer de una pareja que nos quiera y a quien querer. Pero debemos ir con cuidado y no caer en el error de darlo absolutamente todo por esa persona…Por ello, te explicamos qué dimensiones debes proteger por encima de todo en una relación de pareja.

1. En una relación de pareja no lo des “todo” sin recibir “nunca”nada a cambio

Es un error en el que solemos caer. Amar a alguien es abrir todas nuestras emociones sin encontrar límite alguno, dándolo todo por pasión y sincero altruismo.

Y sin duda, eso es bueno, pero siempre y cuando la otra persona nos responda y nos demuestre que todo esfuerzo merece la pena, que todo gesto se ve reforzado por un amor sincero donde no existe el egoísmo.

Si lo damos todo sin recibir más que exigencias o reproches, llegará un momento en que nos sintamos frustrados y muy vacíos. Esta sensación es muy destructiva y hemos de tenerlo muy en cuenta. Ama, ofrece, da… pero recuerda que también mereces recibir lo mismo.

Pareja abrazada

2. Que no destruyan tu autoestima o tus valores

En una pareja es habitual que haya diferentes gustos, aficiones e incluso valores. Pero mientras haya respeto y reconocimiento todo funcionará bien.

Tú puedes permitir que tu pareja, por ejemplo, valore mucho la espontaneidad, la diversión, el salir mucho de fiesta… Pero también exiges que ese tiempo lo comparta contigo y que, a su vez, valore el que tú de vez en cuando le pidas días más tranquilos e íntimos en casa.

Debe haber un equilibrio. Pero si la otra persona nos critica porque no somos “tan divertidos” o tan amantes de las fiestas, entonces nos sentiremos mal y empezaremos a dudar de nosotros mismos.

¿Seré una persona aburrida de verdad? ¿Seré tal vez una persona con la que él no puede ser feliz? Este tipo de preguntas pueden hacer mucho daño a tu autoestima. Nuestras parejas deben respetarnos y valorarnos. Es esencial. Si no existe respeto no podrá existir felicidad.

Lee también: Consejos para fortalecer la autoestima

3. Que no invadan ni destruyan tu espacio personal

ujer triste por una ruptura de pareja

Todos nosotros disponemos de nuestras aficiones, de nuestros amigos, de nuestras pasiones… cosas a las que no podemos renunciar. Jamás dejes a un lado a familias y a amigos por tu pareja.

No renuncies a todo lo que te gusta por tu pareja, porque de lo contrario no te quedará nada e irás perdiendo tu identidad. El espacio personal son esos espacios íntimos donde se haya nuestra personalidad, nuestra vida social y nuestras pasiones. No lo pases por alto.

4. Que no borren tus sueños y tus esperanzas

En ocasiones, mantenemos relaciones afectivas con parejas tóxicas. Personas que nos cortan las alas y que nos dicen, día tras día, que no somos capaces de tal o cual cosa. Que no somos inteligentes para hacer determinada actividad, que ese trabajo que ansiamos conseguir no lo conseguiremos porque no damos la talla.

Se trata de personalidades que día tras día van cortándonos las alas y nuestras aspiraciones. Y así consiguen hacer de nuestra personalidad una caricatura donde apenas queda brío ni energía. No lo permitas.

¿Quieres saber más? Lee: 6 tipos de relaciones tóxicas que deberías evitar

5. No permitas que te conviertan en una persona infeliz

Es lo más importante. Cuando te levantes cada mañana pregúntate si eres feliz. Pregúntate si la persona que tienes al lado es esa con la que quieres envejecer, esa que acompañará tu madurez y que habrá de vivir junto a tu mano en armonía y tranquilidad.

Si te aporta seguridad, madurez e ilusión, no lo dudes, esa relación vale la pena y debes luchar por ella. Pero si te sientes vacía y percibes que esa pareja no te da sonrisas sino lágrimas, y que vives tus días con suma tristeza, deberás reaccionar. Mereces ser feliz. Es el derecho vital de toda persona.