4 razones por las que el ajo es bueno para tu hígado

Además de tener compuestos anticancerígenos, el consumo de ajo fresco puede ayudarnos a combatir el estrés oxidativo y proteger al hígado del exceso de tóxicos que acumula a diario

Te interesará saber que los suplementos de ajo son uno de los productos más vendidos en Reino Unido y en Estados Unidos. La población confía en sus beneficios y la industria farmacéutica lo sabe.

Ahora bien, en lugar de automedicarnos y de recurrir a estos complementos farmacológicos, siempre es más saludable introducir en nuestra dieta, de forma equilibrada, ajos naturales.

La medicina avala las propiedades beneficiosas del ajo para nuestro organismo, y en especial, para nuestra salud hepática. Por este motivo hoy en nuestro espacio te invitamos a que descubras todo lo que un diente de ajo al día puede hacer por tu hígado.

¿Y tú? ¿Empiezas también tus mañanas con un ajo en ayunas? Te damos 4 buenas razones para hacerlo.

1. El ajo es el mejor antibiótico natural

Según un trabajo llevado a cabo en la Wright State University, el ajo es un 1 % tan potente como la penicilina. 

Mujer con un ajo

  • Queda claro que no es tan eficaz como un medicamento, pero debemos tener en cuenta que el simple hecho de introducirlo en nuestra dieta de forma regular y controlada nos aporta un efecto protector muy beneficioso.
  • El ajo es rico en alicina, un compuesto rico en azufre muy beneficioso para nuestro hígado con propiedades antioxidantes antibióticas y antifúngicas.
  • Gracias a la alicina se relajan los vasos sanguíneos del hígado, fortalecemos los tejidos con la acción de los antioxidantes y, además, con esa “pequeña pero ajustada dosis” de antibiótico natural, lo protegemos frente al ataque de tóxicos y bacterias.

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2. Reducimos el exceso de triglicéridos

Para comprender mejor una de las acciones más poderosas del ajo sobre nuestro hígado empezaremos hablándote del papel de las lipoproteínas.

  • Las lipoproteínas las sintetiza el hígado para facilitar el movimiento de las grasas y el colesterol (hemos de recordar que nuestro organismo necesita un adecuado nivel de colesterol en sangre para cumplir muchas funciones básicas).
  • Las lipoproteínas se fabrican a partir de los triglicéridos, y  ambos tienen una función muy  importante en el metabolismo de la energía y la grasa.

Ahora bien, si nuestra alimentación es inadecuada, si consumimos demasiadas grasas ricas en colesterol, habrá una saturación de este compuesto en el hígado.

Al cabo de un tiempo, un exceso de lipoproteínas puede derivar en problemas hepáticos como el hígado graso. Hemos de tenerlo en cuenta.

El consumo regular y equilibrado de ajo nos permite depurar mejor tanto el exceso de grasa como de colesterol, cuidando de la función de las lipoproteínas.

El ajo nos protege del “impacto” tóxico de nuestro hígado

El hígado es un laboratorio muy sofisticado, sus funciones son muchas pero no por ello es infalible ni capaz de protegerse de los agentes tóxicos que habitan en él.

Ajo

  • Con agentes tóxicos nos referimos desde esos elementos no saludables contenidos en nuestros alimentos hasta los medicamentos que no puede sintetizar o los efectos de la contaminación que cada día recibimos.
  • Ante un exceso, ante una acumulación de grasas, de colesterol o químicos procedentes de los alimentos procesados, el hígado se satura y enferma.
  • Existen además toxinas naturales como la bilirrubina,  un producto de desecho de las células rojas que puede causarnos hepatitis.

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Ahora bien, según un trabajo publicado el Journal of Nutrition and Wellness, el consumo de ajo fresco consigue revertir el estrés oxidativo que causa toxicidad hepática.

Gracias a sus metabolitos, aminoácidos y proteínas conseguimos proteger el hígado de muchos de esos tóxicos que cada día pueden enfermarnos.

El ajo y el cáncer hepático

El cáncer de hígado es uno de los que más vidas se lleva en todo el mundo.

Su alta incidencia obliga a las instituciones médicas a desarrollar múltiples investigaciones con las cuales intentar abordar este problema, dado que este tipo de tumor suele cursar de forma asintomática en las primeras fases.

Celula-de-cancer

  • A día de hoy, no hay estudios concluyentes que nos demuestren que el consumo de ajo pueda curar o prevenir al 100% un cáncer de hígado, pero sí puede protegernos. Sí puede favorecer su salud en un índice muy interesante que deberíamos tener en cuenta.
  • Según un estudio publicado en la revista Journal of Nutrition Biochemistry los ajos tienen compuestos anticancerígenos que pueden promover la muerte celular de los tumores malignos.
  • Otro factor que debemos tener en cuenta es que el ajo fortalece nuestro sistema inmunitario, con lo cual, nos hace un poco más resistentes a este tipo de enfermedades. No obstante, y como hemos señalado, aún faltan muchos más estudios y trabajos para poder llegar a una conclusión definitiva.

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Para terminar, te recomendamos sin duda consumir ajos frescos antes que los suplementos que puedas encontrar en las farmacias.

Lo más adecuado es tomar entre 2 y 4 dientes de ajos al día. El primero nada más levantarte, y el resto, puedes introducirlo de forma normal en tus platos de siempre.

¡Vale la pena!

 

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