Adrenalina: la hormona de la activación, el estrés y las cefaleas

Mientras que la liberación de adrenalina durante un período corto de tiempo puede ayudarnos a sentirnos bien, si se mantiene en el tiempo puede tener también efectos negativos, como dolores musculares o cefaleas

Todos hemos oído hablar de la adrenalina o epinefrina, es una hormona generalmente relacionada con la activación, la motivación y con esa energía que necesitamos en nuestro día a día para sentirnos bien.

Esta hormona que cumple también la función de neurotransmisor puede ser nuestra mejor aliada. Ahora bien, resulta interesante saber que, al mismo tiempo, puede ser esa sustancia adversa que da forma al estrés crónico, a nuestras cefaleas y la ansiedad.

Hoy en nuestro espacio te proponemos saber más cosas sobre la adrenalina, esa sustancia polivalente e indispensable para nuestro organismo y comportamiento.

¿Qué es la adrenalina?

Qué es la adrenalina

La adrenalina es, como ya hemos dicho, una hormona que cumple la función de neurotransmisor y que se produce en las glándulas suprarrenales y en algunas áreas de nuestro sistema nervioso central.

Podríamos definirla como un mediador químico que trabaja cambiando la actividad de varios de nuestros órganos como, por ejemplo, el corazón.

  • La principal finalidad de esta hormona es prepararnos para la huida o la lucha ante una amenaza.
  • Asimismo, potencia todos nuestros recursos físicos para alcanzar un objetivo, ya sea para escapar de él o para afrontarlo.

Esta activación la consigue de diversas formas:

  • Aumenta la frecuencia cardíaca.
  • Eleva la presión arterial.
  • Incrementa la capacidad de nuestros pulmones para retener aire.
  • Dilata Las pupilas.
  • Lleva mayor concentración de sangre a los músculos de los brazos y las piernas.
  • maximiza nuestros niveles de glucosa para poder llevárselos al cerebro.
  • Disminuye el flujo sanguíneo hacia el intestino y la redirige hacia los músculos.
  • Se dejan en un segundo plano tareas tan esenciales como la digestión o la absorción de nutrientes, puesto que estas tareas requieren muchísimo gasto energético.

¿Cómo se controla la liberación de adrenalina?

Cuando aparece un riesgo, cuando experimentamos miedo, una emoción intensa o ansiedad, los nervios conectados a las glándulas suprarrenales estimulan la secreción de adrenalina para liberarla al torrente sanguíneo.

La cantidad de adrenalina que se libera es la justa para que experimentemos su efecto a lo largo de 3 o 5 minutos, este intervalo es el suficiente para poder reaccionar sin que nuestros órganos se vean muy afectados.

Sin embargo, el mayor problema que existe con la adrenalina es que, cuando experimentamos estrés durante mucho tiempo, la hormona del cortisol también favorece la aparición de adrenalina.

En estos casos, su presencia en nuestro cuerpo no se limita a 3 o 5 minutos. En ocasiones puede durar días o semanas hasta alterar de forma seria nuestra salud:

  • Taquicardias
  • Mareos
  • Malas digestiones,
  • Cefaleas

Efectos positivos y efectos negativos de la adrenalina

La adrenalina

El ser humano no mantendría su auténtica esencia sin esta hormona fabulosa. Puede que, ante todo lo explicado hasta el momento, nos hayamos formado una imagen algo negativa de ella.

Sin embargo, es necesario entender toda la trascendencia que esta sustancia tiene en nuestro día a día e incluso en nuestro estilo de personalidad.

Efectos positivos

Todos hemos experimentado esos agradables “subidones” cuando hacemos deporte, cuando bailamos, cuando subimos a una atracción de feria, cuando nos enamoramos.

  • Todas estas sensaciones conforman lo que los neurólogos llaman a veces “una droga cerebral”.
  • De hecho,  hay personas que sienten auténtica adicción a este tipo de situaciones donde la adrenalina se dispara al máximo, como pueden ser, por ejemplo, los deportes de riesgo.
  • Asimismo, es interesante saber que la adrenalina nos puede mantener alejados de la depresión, puesto que media también en la producción de serotonina, la hormona del bienestar mental.

Efectos negativos

miedos

La preocupación excesiva, el miedo constante, la ansiedad persistente e incluso el tener que hacer esfuerzos físicos a lo largo de muchas horas trae como consecuencia una liberación excesiva de adrenalina, lo notaremos de inmediato a través de estos síntomas:

  • Dolor muscular
  • Tensión en el cuello, brazos o piernas
  • Mareos
  • Visión borrosa o presión en los ojos
  • Dolor de cabeza
  • Dificultades para dormir
  • Dolor de estómago
  • Hipertensión
  • Cansancio persistente

Llevar una vida activa donde se combinen los instantes de ejercicio o socialización con la  relajación y una buena gestión del estrés sería, sin duda, un modo sensacional de trabajar en nuestra calidad de vida.

Hagámoslo posible.

  • Brown, H. F., Difrancesco, D., & Noble, S. J. (1979). How does adrenaline accelerate the heart? [13]. Nature. https://doi.org/10.1038/280235a0
  • Zouhal, H., Jacob, C., Delamarche, P., & Gratas-Delamarche, A. (2008). Catecholamines and the effects of exercise, training and gender. Sports Medicine. https://doi.org/10.2165/00007256-200838050-00004