Alfalfa: su uso contra la anemia y otras aplicaciones

La alfalfa es rica en vitaminas, proteínas y minerales, por lo que es una opción muy recomendable para mejorar estados de agotamiento crónico y anemias

Alfalfa: el guerrero contra la anemia

El tema de las anemias es un asunto complejo. ¿Qué es la anemia? Existen varios tipos de anemias con causas completamente diferenciadas, y con un tratamiento específico para cada una de ellas.

Sin embargo, existen algunas plantas y remedios naturales que pueden proporcionar un cierto alivio. También pueden ayudarnos en el tratamiento de algunas anemias no demasiado severas. Principalmente cuando estas están asociadas a carencias nutricionales, más que a déficits genéticos u hormonales. Esto se debe a que contienen determinados principios, vitaminas, minerales y otros oligoelementos beneficiosos en la lucha contra esta enfermedad. 

Hoy nos vamos a centrar en el tratamiento de este tipo de anemias con una planta. Esta es la humilde pero no menos útil alfalfa. Sus propiedades pueden ser útiles para reducir el grado de “insuficiencia” sanguínea. Esto nos permitirá luchar contra la anemia. Fundamentalmente, nos ayudará a combatir las del tipo carencial. Estas anemias se caracterizan por la reducción de los niveles básicos de principios inmediatos (como algunas hipovitaminosis) y la carencia de minerales (como el hierro). Además, la alfalfa proporciona otra serie de beneficios que coadyuvarán al tratamiento de las mismas, como veremos a continuación.

Aquí es donde entra en juego nuestro pequeño gran héroe del día, la Medicago sativa o alfalfa.

Composición y propiedades

Entre los principios activos que contiene encontramos un alto porcentaje de calcio, fósforo y potasio. Todos estos componentes son útiles tanto para el tratamiento de las anemias como para otras afecciones como la artritis y la artrosis.

Asimismo, encontramos un apreciable contenido en flavonoides. Esta sustancia tiene propiedades antimicrobianas, anticancerígenas,  y puede ayudar a disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.

También contiene aminoácidos y vitaminas como: vitamina C, un antioxidante, cicatrizante y potenciador del sistema inmune; vitamina K (muy necesaria para la coagulación sanguínea); vitamina D, interesante por su implicación en el uso del calcio para su fijación en los huesos y su regeneración para los casos de osteoporosis y artrosis; y, por último, vitamina E, con un elevado poder antioxidante.  Todas estas vitaminas se encuentran sobre todo en sus hojas. Además, en sus brotes contiene: vitamina A, complejo B, B12, C, D, E, G, K, fósforo y hierro.

Por todo esto tiene cualidades nutritivas excepcionales ya que contiene más proteínas que muchos vegetales. Además, su riqueza en vitamina A y minerales derivados la hacen una planta muy especial. También contiene cantidades poco usuales de vitamina K.

plato de alfalfa y garbanzos
Plato de garbanzos con brotes de alfalfa

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¿Cómo la emplearemos? ¿Qué hemos de tomar?

Para su aplicación y uso medicinal, se emplean principalmente la hoja y otras partes aéreas de la planta.

Usos medicinales y aplicaciones curativas de la alfalfa:

  • Debido a su alto contenido en hierro y en vitamina K, es útil para el tratamiento de ciertas anemias carenciales. ¿Qué son estas anemias? Pues son todas aquellas asociadas con niveles de hemoglobina y hematocrito reducido, pero ocasionadas por problemas básicamente asociados a los déficits nutricionales. Es decir, están asociadas a una ingesta reducida de alimentos con contenido en hierro, vitamina B12 o ácido fólico.
  • Es útil en el tratamiento de las anemias hemorrágicas por su alto contenido en vitamina K. Por eso, es beneficiosa para la coagulación, evitándose así mayores pérdidas sanguíneas o ralentizándolas.
  • Revitalizante, ya que contiene una gran proporción de vitaminas, proteínas y minerales. Por eso, es recomendable su uso para estados de agotamiento crónico y sobre todo en casos de anemias.
  • Detoxificador de nuestro organismo, ya que posee grandes propiedades depurativas. Además, ayuda a reducir la tensión arterial y reducir el nivel de colesterol sanguíneo, aumentando su metabolización.
  • Ayuda a mejorar del rendimiento físico y mental.
  • Resulta útil para combatir los síntomas de la menopausia debido al contenido elevado de fitoestrógenos.
  • Aplicada externamente es útil para el tratamiento de las hemorragias superficiales.
  • Es un laxante suave debido a su alto contenido en fibra.
  • Es un buen diurético por sus propiedades depurativas. Se ha demostrado su eficacia en la lucha contra los cálculos biliares. Así, al aumentar la diuresis, ayuda a mejorar la filtración y regulación de elementos tóxicos en la sangre.

 

brotes de alfalfa

¿Cómo debemos tomarla?¿En qué medida?

Una manera sencilla y cómoda de tomar alfalfa es en cápsulas o comprimidos. Estas se pueden encontrar en muchos herbolarios o herboristerías. La dosis habitualmente es de 500 mg. Por lo tanto, tomaremos de 3 a 6 cápsulas diarias en función del trastorno que pretendamos paliar o solventar. Con todo, conviene siempre consultar a un especialista sobre las cantidades. En algunos casos, el exceso en su ingesta podría llegar a tener efectos negativos.

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Interacciones con medicamentos ¡atención!

Por su contenido, la alfalfa tiene interacciones medicamentosas serias con medicamentos del tipo:

  • Warfarina (anticoagulante)
  • Estrógenos. Estos tienen un efecto un tanto similar. Por eso, su mezcla puede alterar la presencia en sangre de las píldoras de estrógenos y causar trastornos.
  • Una lista larga de medicamentos que producen fotosensibilización. Esto se debe a que la alfalfa en grandes cantidades es fotosensibilizante, por lo que podrían sumarse los efectos.
  • Inmunosupresores, ya que la alfalfa incrementa la potencia del sistema inmunitario.
  • Anticonceptivos orales

Por eso, es importante consultar siempre a su médico si está medicándose para evitar posibles reacciones adversas.