Anhedonia, cuando la vida pierde su sentido

No permitas que el sufrimiento te atrape. Aunque no lo creas, el dolor no dura para siempre. Día a día irá disminuyendo y aprenderás a vivir y a disfrutar de nuevo

Si bien es cierto que la anhedonia está relacionada con los procesos depresivos, hay una cosa que está clara: todos nosotros, en alguna ocasión, hemos experimentado la anhedonia en mayor o menor intensidad.

Es una sensación que nos envuelve y que nos quita las energías, el aliento y todo tipo de placer. Los médicos nos describen la anhedonia como “quedar anestesiados ante cualquier emoción, a cualquier evento de nuestro alrededor”.

Es importante que conozcamos este proceso que casi siempre se relaciona con un trastorno emocional.

Hoy en nuestro espacio te invitamos a profundizar en esta sensación tan desoladora, para que aprendas a combatirla.

¿Qué es la anhedonia?

La anhedonia no es una enfermedad o un trastorno en sentido íntegro. Es un síntoma, un rasgo que acompaña a otros procesos como puede ser una depresión, la distimia, o incluso una característica de la esquizofrenia, o distintos tipos demencia.

Lejos de alarmarte ante esta serie de procesos, vale la pena saber que muchos de nosotros hemos sufrido esta sensación a “pequeña escala”.

  • Podríamos definir la anhedonia como la pérdida del placer en las cosas más comunes, una caída del interés por todo lo que nos envuelve, acompañada de apatía.

Una amarga inapetencia por asomarnos al mundo y ser personas que disfrutan de sus cinco sentidos…

  • Es común que, durante pequeños momentos o breves temporadas, percibamos esta sensación. Optamos por quedarnos en casa, apartados de todos y todo.

No nos apetece hablar, la comida pierde incluso su sabor y ningún estímulo atrae nuestro interés.

  • Podemos empezar con esta sensación pero, de no afrontar el problema y dejar que este tome las riendas de nuestra vida, podemos desarrollar una depresión encubierta que, poco a poco, dará un vuelco a nuestra vida.
  • La persona con anhedonia pierde la capacidad de disfrutar de las cosas. Nada lo satisface, las caricias dejan de tener sentido e incluso pierde el interés por el sexo o cualquier tipo de emoción.
  • Se produce una gradual “desconexión” del mundo, algo que puede ser muy peligroso si no se trata a tiempo.
  • Es importante conocer el origen de la anhedonia. Si bien es cierto que casi siempre se relaciona con procesos depresivos, en personas más mayores puede ser la antesala de la enfermedad del Parkinson o el mal de Alzheimer.

Lee también 6 formas de tratar la depresión

Distintos tipos de anhedonia

anhedonia (1)

Como siempre sucede en los trastornos psicológicos, no existe una definición que pueda describir a todos los casos por igual. Es decir, cada persona es única y dispondrá de unos antecedentes y unas características propias.

Ninguna depresión comparte el mismo cuadro clínico, y por ello, no todos desarrollan los mismos tipos de anhedonia.

  • Hay quien experimenta una “desconexión” total de todo su entorno, ahí donde la anhedonia afecta a todos los ámbitos de su vida.
  • Otros, solo presentan anhedonia social, es decir, evitarán el contacto social de todo tipo: familiares, amigos, pareja.
  • Puede resultarte curioso, pero hay quien llega incluso a presentar anhedonia musical, es decir, es incapaz de sentir ninguna sensación ante el estímulo musical. No encuentra placer en ella y ni siquiera la percibe.

Cuando el cerebro elige dejar de sentir para dejar de sufrir

anhedonia (2)

El cerebro dispone de asombrosos mecanismos que nunca dejan de asombrarnos. No obstante, en ocasiones, lejos de ser adecuados o saludables, nos sumen en estados poco adecuados para nuestra integridad emocional y psíquica.

Cuando somos incapaces de procesar un hecho, la muerte de un familiar, por ejemplo, el cerebro elige “desconectarnos”, por así decirlo.

Lee también “A los que ya no están, a los que duermen en nuestro corazón

Nos aparta de nuestra realidad para evitar un sufrimiento mayor. ¿Es esta estrategia adecuada o saludable? En absoluto, es un mecanismo de defensa poco adaptativo que debemos saber afrontar.

Somos conscientes de que ninguna depresión es igual, de que cada hecho es vivido por cada persona de forma única. Lo que a uno le hace daño, a otro lo bloquea y, en cambio, otras personas lo afrontan con entereza… ¿Cómo lo hacen?

Reflexiona sobre estas dimensiones:

  • Sé consciente de que la vida, en ocasiones, nos trae adversidades y, como tal, tienes derecho a sufrirlas, a llorar las pérdidas, a sentir la frustración o la rabia.

Vive y experimenta el desahogo emocional, porque es el primer paso para levantarte de nuevo.

  • Todo proceso de pérdida, de tristeza o de decepción, es un acto que se vive de forma solitaria. El dolor lo sufrirás tú, no tus amigos o familiares.

 Ahora bien, esto no significa en absoluto que debas vivirlo aislado de ellos, permite que estén contigo y permítete SER AYUDADO.

  • El dolor o la decepción que sientes ahora no durará para siempre. No te permitas ser cautivo del sufrimiento y de la anhedonia. Día a día, aunque no lo creas, el dolor será mucho menor.

Nunca olvidarás, pero aprenderás a vivir de nuevo y descubrirás que la felicidad no está vetada para ti.

  • La anhedonia es un síntoma, un rasgo de un trastorno emocional. Es posible que necesites algún tipo de tratamiento farmacológico, pero recuerda que la propia voluntad, la entereza y el apoyo de los tuyos son indispensables para que recuperes de nuevo la ilusión.

La vida es una aventura que merece la pena vivirse, y transitar en todos sus senderos. La vida es aprender, caer y levantarse.

Sé valiente cada día de tu vida.

Imagen principal cortesía de: Kitchen Sink Studio

Categorías: Curiosidades Etiquetas:
Te puede gustar