Bazo inflamado: síntomas y tratamiento

Valeria Sabater·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Mario Benedetti Arzuza al
26 Febrero, 2020
Las molestias que evidencian un bazo inflamado se centran siempre en la parte superior izquierda del abdomen, pueden llegar hasta la espalda y son muy dolorosas. ¿Qué otros síntomas nos pueden afectar?

El bazo inflamado o dilatado es una condición que también se conoce como esplenomegalia. En su estado normal, el bazo tiene el tamaño de un puño; sin embargo, debido al desarrollo de ciertas infecciones y enfermedades, su tamaño puede incrementar. 

El bazo es un órgano muy importante para nuestro sistema linfático. Sus funciones básicas son las de almacenar glóbulos blancos y ayudar en la creación de anticuerpos para defender el organismo ante ciertas enfermedades. 

Por otro lado, interviene en el filtrado de bacterias recubiertas de anticuerpos, ayuda a procesar glóbulos rojos viejos y, además, recicla hierro en la hemoglobina. Debido a esto, cuando sufre algún tipo de alteración, se pueden presentar varios problemas de salud. 

Causas del bazo inflamado o esplenomegalia

Hay una amplia variedad de enfermedades que pueden causar el bazo inflamado. Este problema puede ser temporal, en función del tratamiento que se le brinde. Sin embargo, algunos casos llegan a ser crónicos. Las causas, de acuerdo con información publicada en National Center for Biotechnology Information, incluyen:

  • Enfermedad del hígado (cirrosis, hepatitis)
  • Inflamación (sarcoidosis, lupus, artritis reumatoide, lupus sistémico)
  • Malignidad hematológica (linfomas, leucemias, trastornos mieloproliferativos)
  • Secuestro esplénico (células falciformes pediátricas, anemias hemolíticas, talasemias)
  • Congestión (trombosis de la vena esplénica, hipertensión portal, insuficiencia cardíaca congestiva)
  • Infección aguda o crónica (endocarditis bacteriana, mononucleosis infecciosa, VIH, malaria, tuberculosis, histiocitosis)
  • Otros (metástasis, abscesos, traumatismos, hemangiomas, reacciones a medicamentos raros, quistes, enfermedad de Gaucher, enfermedad de Niemann-Pick)

Síntomas de un bazo inflamado

Coincidiendo con una publicación en la página de Clínica Mayo, muchos pacientes desconocen que tienen el bazo inflamado porque no presentan síntomas. Muchos lo descubrir en un examen físico de rutina. Sin embargo, ante la sospecha, el médico puede sugerir algunas pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico y determinar su causa. Los síntomas incluyen:

1. Anemia

Anemia

El bazo, como te hemos comentado anteriormente, tiene como finalidad depurar nuestra sangre. La sangre limpia es, por así decirlo, una pieza más de nuestro sistema linfático que se encarga de que nuestros glóbulos rojos y blancos estén bien fuertes, sanos y en plenas condiciones para ejecutar su función esencial.

Si el bazo está inflamado, la depuración no se lleva a cabo de la manera adecuada. Entonces, es muy posible que haya una alteración en nuestros glóbulos rojos, un déficit que ocasiona anemia. Siempre que te diagnostiquen anemia, es importante conocer cuál es el origen de la misma.

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2. Cansancio

Este síntoma se manifiesta cuando, por ejemplo, nos falta el aliento cuando hacemos algún esfuerzo, al andar o cargar peso; también cuando nos cuesta mucho levantarnos por las mañanas.

Ten en cuenta que, al padecer anemia, el cansancio está siempre relacionado con esa falta de glóbulos rojos. Este desgano irá a peor día tras día, hasta llegar a la extenuación. Procura acudir antes al médico y no llegar a este extremo.

3. Dolor agudo

El dolor es un síntoma directo e inevitable de un bazo inflamado que es fácil de identificar: se centra en la parte superior izquierda del abdomen. En ocasiones, puede ascender por la espalda hasta el hombro izquierdo.

En definitiva, las molestias se centran siempre en la parte izquierda y son muy dolorosas. De hecho, es posible que incluso al enfermo le cueste respirar. Este síntoma requiere atención médica urgente.

4. Falta de apetito

Falta de apetito por bazo inflamado

Es otro síntoma muy indicativo. Perdemos el apetito porque tenemos sensación de saciedad; basta comer muy poco para sentirnos muy llenos.

La causa puede ser el bazo inflamado. Al ser más grande de lo normal, este órgano oprime el estómago y nos da la falsa sensación de que estamos llenos.

Es muy común que, poco a poco, y debido a ello, vayamos perdiendo peso. Cuidado con esto, dado que también nos debilitaremos.

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5. Heridas que sangran más

Curioso pero cierto. ¿La razón? El bazo inflamado acumula en su interior más glóbulos rojos y blancos e impide que lleguen adecuadamente a nuestro organismo.

Como ya hemos señalado, la falta de glóbulos rojos deriva en anemia y, al mismo tiempo, la ausencia de glóbulos blancos hace que tengamos menos plaquetas. Con esta combinación, ante una herida, notaremos que sale más sangre de lo normal. Es decir, no están esos pequeños agentes que taponan la herida, la contienen y la curan.

¿Cómo se trata un bazo inflamado?

El tratamiento del bazo inflamado está orientado sobre el problema preexistente. Así, si su origen es una infección bacteriana, se emplean antibióticos. Si se debe a otras enfermedades, el médico creará un tratamiento de acuerdo a las necesidades. 

Es necesario limitar cualquier forma de actividad física o sobreesfuerzo que pueda romper el bazo. Un bazo roto puede generar una pérdida significativa de sangre y poner en peligro la vida. Si no se trata a tiempo, el bazo inflamado puede conducir a complicaciones graves.

Cuando el tratamiento de primera línea no funciona para frenar este problema, es necesario extirpar el bazo quirúrgicamente (esplenectomía). De ser así, también son necesarias algunas vacunas y medicamentos, ya que el organismo queda susceptible a infecciones.

En definitiva, el reconocimiento de los síntomas y un pronto diagnóstico médico ayuda a evitar las considerables consecuencias de esta afección. ¡Tenlo en cuenta!

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