Bazo inflamado: síntomas y tratamiento

Las molestias que evidencian un bazo inflamado se centran siempre en la parte superior izquierda del abdomen, pueden llegar hasta la espalda y son muy dolorosas.

El bazo es un órgano muy importante para nuestro sistema linfático. Sus funciones básicas son las de protegernos frente a enfermedades, filtrar la sangre y depurar gérmenes. Dimensiones importantes que debemos tener en cuenta. No obstante, hay ocasiones en que el bazo puede enfermar.

Una de las alteraciones más comunes es su inflamación. Y debemos ir con cuidado porque en ocasiones, un bazo inflamado es resultado de otras enfermedades subyacentes. Te animamos a conocer sus síntomas.

Síntomas de un bazo inflamado

Bazo

1. Anemia

El bazo, como te hemos comentado anteriormente, tiene como finalidad depurar nuestra sangre. La limpia es, por así decirlo, una pieza más de nuestro sistema linfático que se encarga de que nuestros glóbulos rojos y blancos estén bien fuertes. Sanos. En plenas condiciones para ejecutar su función esencial.

Si el bazo está inflamado, la depuración no se lleva a cabo de modo óptimo, con lo cual, es muy posible que haya una alteración en nuestros glóbulos rojos, un déficit que ocasiona anemia. Siempre que te diagnostiquen anemia, es importante conocer cuál es el origen de la misma.

2. Cansancio

  • Poco a poco nos falta el aliento cuando hacemos algún esfuerzo: al andar, al cargar peso…
  • Nos cuesta mucho levantarnos por las mañanas.
  • Ten en cuenta que, al padecer anemia, el cansancio está siempre relacionado con esa falta de glóbulos rojos.
  • El cansancio irá a peor día tras día, hasta llegar a la extenuación. Intenta acudir antes al médico y no llegar a este extremo.

3. Dolor agudo

El dolor es un síntoma directo e inevitable de un bazo inflamado que es fácil de identificar: se centra en la parte superior izquierda del abdomen. En ocasiones, este dolor puede ascender por la espalda hasta el hombro izquierdo.

De este modo, las molestias se centran siempre en la parte izquierda y son muy dolorosas. De hecho es posible que incluso te cueste respirar. Es algo que nos va a ayudar a identificarlo y que facilitará a nuestro médico realizar un pronóstico.

4. Falta de apetito

  • Es otro síntoma muy indicativo. Perdemos el apetito porque tenemos sensación de saciedad. Basta comer muy poco para sentirnos muy llenos.
  • La causa es un bazo inflamado. Al ser más grande de lo normal oprime el estómago y nos da la falsa sensación de que estamos llenos.
  • Es muy común que, poco a poco, y debido a ello, vayamos perdiendo peso. Y cuidado con esto, porque también nos debilitaremos.

5. Heridas que sangran más

Curioso pero cierto. ¿La razón? El bazo inflamado acumula en su interior más glóbulos rojos y blancos e impide que lleguen adecuadamente a nuestro organismo.

Como ya hemos señalado, la falta de glóbulos rojos deriva en anemia y, al mismo tiempo, la ausencia de glóbulos blancos hace que tengamos menos plaquetas. Con lo cual, ante una herida, notaremos que sale más sangre de lo normal. Es decir, no están esos pequeños agentes que taponan la herida, que la contienen y curan.

¿Cómo se trata un bazo inflamado?

Ortiga

Un bazo inflamado puede derivar en una infección crónica. Los doctores valorarán qué es lo que ha originado dicha inflamación y cuál es el tratamiento que debemos seguir. A largo plazo, la infección puede llegar a ser tan peligrosa que los médicos opten por extirparlo.

Sigue pues las pautas que te prescriban. Mientras, en casa, puedes considerar los siguientes consejos:

  • Infusión de ortigas: La infusión de ortigas es un remedio medicinal muy clásico para tratar el bazo inflamado. Tiene propiedades curativas y antiinflamatorias que nos ayudan a reducir muchas infecciones. Para ello, es necesario que la tomes 3 veces al día: media hora antes del desayuno, el almuerzo y la cena. Te irá bien.
  • Dieta suave a base de frutas, caldos y verduras: Las sopas de alcachofas o apio son muy adecuadas, así como la del agua resultante de la cocción de una cebolla, junto con una cucharada de aceite de oliva.
  • Té de árbol de manzano: Es uno de los tratamientos naturales más efectivos. Encontrarás infusiones ya preparadas en tiendas naturales especializadas. El té de árbol de manzano se usa para limpiar el sistema linfático y disminuir así la inflamación del bazo. Para beneficiarnos de él es tan fácil como con calentar un vaso de agua, dejar que llegue a ebullición y poner en él la bolsita de la infusión. Una vez haya reposado, tómalo poco a poco, procurando, eso sí, que no esté muy caliente. Tómalo en tu desayuno y antes de irte a la cama. Te irá muy bien.
  • Licuado de avena con manzana: Puesto que cuando sufrimos de bazo inflamado perdemos el apetito, un modo adecuado de obtener nutrientes y, de paso, fortalecer este órgano, es prepararnos un buen licuado de avena con manzana. Es nutritiva y te servirá como reconstituyente.
  • Jugo natural de arándanos: Los arándanos actúan como excelentes limpiadores del sistema linfático. Son además muy adecuados para fortalecer y desinflamar el bazo. Si tienes oportunidad de adquirirlos, no dudes en prepararte un rico licuado natural con un vaso de agua. Es muy medicinal.
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