Beneficios del sofrito para nuestra salud

Gracias a la dieta mediterránea podemos mejorar nuestra salud en muchos aspectos. No podemos olvidar que el tomate es un alimento que aumenta sus propiedades cuando lo cocinamos

En la cocina mediterránea es muy popular sazonar con un sofrito. Científicos de la Universidad de Barcelona han encontrado evidencias científicas de los beneficios del sofrito, ya que sus propiedades antioxidantes son altamente biosaludables, por la presencia en su interior de compuestos que intervienen en la prevención de dolencias cardiovasculares y cáncer.

El sofrito es la mezcla suavemente frita de verduras y hortalizas típicamente mediterráneas, como son el tomate, el aceite de oliva, el ajo, la cebolla y el pimiento.

Este estudio ha demostrado que la dieta mediterránea reduce la tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular, debido a su contenido en polifenoles y carotenoides. Ambas son sustancias antioxidantes muy potentes.

Los polifenoles ¿Cuáles son sus propiedades?

Son unas sustancias antioxidantes que poseen naturalmente las plantas. Son las responsables de su sabor, color y de protegerlas de los rayos ultravioleta del sol y de otros peligros de su medio ambiente como infecciones.

En el sofrito típico mediterráneo se han detectado al menos hasta 40 polifenoles distintos. Sus propiedades son muy interesantes para nuestra salud y son:

  • Potente antioxidante natural (que es un componente antienvejecimiento).
  • Antiinflamatorias
  • Antialergénicas
  • Potencian la actividad de la vitamina C
  • Protegen al hígado de diversas toxinas
  • Protectores tumorales
  • Protegen de infecciones microbianas y virus
  • Evitan que se produzcan fenómenos de agregación plaquetaria, con los consiguientes problemas de posibles trombos
  • Hay procesos enzimáticos relacionados con la síntesis de estrógenos que son bloqueados por la acción de los polifenoles
  • Al fortalecer a los capilares tienen una acción protectora del sistema vascular en general

Si usted está teniendo problemas de mala circulación, piernas hinchadas, fatiga crónica, no lo dude, debe incluir más antioxidantes como los polifenoles en su dieta.

¿Cómo actúan los polifenoles?

En nuestro organismo hay diversos “agentes de policía” preparados para evitar la presencia de radicales libres y su impacto. Los polifenoles actúan con eficacia y rápidamente para esto, protegiendo las células de nuestro cuerpo mediante distintos mecanismos. Cada tipo de polifenol tiene una forma de actuar como antioxidante y protector celular distinta ya que se adaptan al tipo de radical libre que vayan a contrarrestar o inhibir.

Hogao

En general, por un lado actúan directamente sobre las capas más externas de las células con el fin de evitar que la Vitamina E que allí encuentra se dañe. Esto es muy importante para que un buen funcionamiento de las células y para su efecto antienvejecimiento. También se encargan de proteger a los carotenoides que se encargan de regenerar partes ya deterioradas de esta Vitamina E.

Por otro, actúan indirectamente como defensa de organismo ya que absorben y neutralizan los metales pesados de la comida que ingerimos o del ambiente que respiramos. Los metales pesados generan gran cantidad de radicales libres en el organismo y los polifenoles nos protegen de estos metales y de su efecto.

Fuentes naturales de polifenoles

Nuestra dieta debe incluir todo tipo de alimentos fuentes naturales de estos antioxidantes. Por ejemplo, los polifenoles de la fruta contrarrestan la acción de las sustancias oxidantes celulares que causan el envejecimiento prematuro del organismo. Sin embargo los polifenoles del mosto de uva o del vino protegen de la formación del colesterol “malo” porque absorben un elemento (una enzima) participante en esa formación.

Algunos de los alimentos fuente de polifenoles son…

  • Vegetales: los rojizos y morados como la remolacha, tomate y berenjenas
  • Legumbres: lentejas y guisantes
  • Fruta: uvas, fresas, granada, arándanos y frambuesas
  • Trigo sarraceno
  • Aceite de oliva (virgen extra mucho mejor)
  • Moringa oleífera (aceite vegetal y hojas)

dieta-de-la-fresa

  • Té verde
  • Algunas plantas medicinales como el kudzu, el cardo mariano, la manzanilla o el Ginkgo biloba.

    (Foto: Pilar Nieto Montero/ Flickr.com)
    (Foto: Pilar Nieto Montero/ Flickr.com)

Lo óptimo de la dieta mediterránea es que se caracteriza por el uso de aceite de oliva virgen como principal grasa de cocina, consumo elevado de verduras, legumbres, fruta y frutos secos, bajo consumo de lácteos y carnes rojas y consumo moderado de pescado y mariscos.

Los Carotenoides. Propiedades de los carotenos

Los carotenos son aquellos antioxidantes carotenoides que poseen una coloración rojiza y anaranjada. Simplificando mucho, podríamos decir  para entendernos, que son pigmentos vegetales precursores de las vitaminas y trabajan junto a los polifenoles.

Hay varios tipos según su función: los beta-carotenos, alfa-carotenos, el licopeno y la criptoxantina.

  1. Beta-caroteno.  Cuando consumimos  vegetales con este antioxidante, se transforma en el hígado y en nuestro intestino delgado en vitamina A. Por esto se dice que son los precursores de la Vit A. Previene las enfermedades del corazón, el cáncer de estómago y pulmón. Indudablemente, a sus propiedades se suman los beneficios sobre la piel que posee la propia Vitamina A en la que se transforma. Son famosas las zanahorias, papaya y espinacas por su contenido en betacarotenos.

     las zanahoria también contienen niveles saludables de minerales como el cobre, el calcio, el potasio, el manganeso y el fósforo.
    las zanahoria también contienen niveles saludables de minerales como el cobre, el calcio, el potasio, el manganeso y el fósforo.
  2. Alfa-caroteno. Tiene mayores propiedades antioxidantes que el anterior, pero se encuentra en menor cantidad en los alimentos que consumimos. Para obtenerlo ingeriremos zanahorias, maíz, naranjas, melones, mandarinas y frambuesas. Actualmente en estudio su efecto protector frente al cáncer de útero.
  3. Licopeno. También tiene propiedades anticancerígenas (sobre todo previene el cáncer de próstata y el cáncer de pulmón, aunque parece ser útil frente a cáncer de cuello de útero y estómago). Además disminuye el colesterol en sangre y previene problemas inflamatorios de próstata. Los consumiremos con los tomates, las sandías y los pimientos, a este pigmento se debe su color.Sandia
  1. Criptoxantina.  Al igual que el alfacaroteno, es un antioxidante más potente que el primero pero se encuentra en menos alimentos. También es precursor de la Vitamina A y lo ingerimos con las coliflores.

Es interesante recordar las propiedades de la Vitamina A: no solamente ayuda a la formación y mantenimiento de dientes sanos, sino que actúa en todos los tejidos blandos, óseos, membranas mucosas y piel ayudando a su crecimiento y diferenciación; ayuda a la reproducción y es imprescindible para el desarrollo embrionario. Asimismo, genera pigmentos necesarios para la retina y como preventivo de lesión y destrucción celular manifiesta un gran poder antioxidante. Además, potencia la inmunidad y minimiza las consecuencias de algunas enfermedades infecciosas mortales.

Así que ya sabemos, la dieta mediterránea con ajo, cebolla, tomate y pimiento todo sofrito en aceite de oliva virgen es muy saludable a la vez que deliciosa. Eso si, recordemos que los sofritos rehogan o fríen no excesivamente la verdura, el aceite no se debe requemar porque si no sus efectos beneficiosos pueden no serlo.

Dicho esto ¡a la mesa y a su salud!