Cigarrillos electrónicos ¿una alternativa real?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 11 enero, 2014 · Última actualización: 29 enero, 2019 29 enero, 2019
Lejos de ayudarnos a dejar de fumar, el cigarrillo electrónico sigue conteniendo nicotina, por lo que nos sigue creando esa dependencia que nos produce el tabaco convencional.

Los cigarrillos electrónicos se alzan últimamente como una alternativa muy popular para ir dejando la nicotina.

Creados por las grandes industrias bajo el eslogan de “dejar de fumar es posible”, se están comercializando a pasos agigantados.

Funcionan mediante un mecanismo donde el usuario se limita a aspirar el vapor y se venden a precios relativamente asequibles.

Pero… ¿son realmente seguros? ¿qué dicen los expertos sobre los cigarrillos electrónicos?

¿Son menos nocivos que los cigarrillos ordinarios llenos de nicotina, alquitrán y otros elementos cancerígenos?

¿Cómo funcionan los cigarrillos electrónicos?

A simple vista parecen bolígrafos de elegantes diseños.

Según las empresas que los comercializan no requieren caladas continuas como los cigarrillos normales, sino esporádicas.

Dispone de una batería y atomizador donde se almacena el líquido que se transformará en vapor a su paso por una resistencia.

Así las personas pueden inhalar desde la boquilla del aparato.

El líquido que se inhala (o se “vapea”), incluye nicotina en distintos niveles, además de propylene glycol, glicerina vegetal y sabores obtenidos de extractos de hierbas o frutas.

Una sofisticada tecnología acompañada de luces led y una batería.

Para permitir que tengan autonomía y el mecanismo del vapor siga funcionando.

La otra cara de los cigarrillos electrónicos

cigarrillos electrónicos

Empezaremos diciendo algo que seguramente deje clara la actual situación de los cigarrillos electrónicos: “La OMS desaconseja el uso del cigarrillo electrónico, alertando de que contiene algunas sustancias idénticas al cigarrillo convencional y que además, dispone de efectos a largo plazo aún desconocidos”.

Ante esta recomendación la realidad de estos dispositivos se presenta ya con el doble filo del riesgo.

Las personas han accedido a ellos con la idea de dejar de fumar…

Pero, de momento, parece que no es una alternativa realmente adecuada.

Pero veamos más aspectos:

  • La OMS inició varias investigaciones donde aún quedan algunos aspectos pendientes de confirmación.
  • Pero, de momento, se concluye con la idea de que los beneficios implícitos para la salud asociados a los cigarrillos electrónicos, son infundados o pueden estar basados en informaciones falsas de las empresas que los comercializan.
  • No ayudan a dejar de fumar, contienen grandes concentraciones de glicol de propileno, un irritante muy dañino cuando se inhala, es tóxico y puede hacer mucho daño a nuestros pulmones.
  • Un grupo de investigadores de la Universidad de Atenas, en Grecia, hizo varias investigaciones sobre el uso de cigarrillos electrónicos con diferentes personas no fumadoras, fumadoras y personas fumadoras con la enfermedad pulmonar crónica conocida como EPOC.
  • En todos se demostró un aumento inmediato en la resistencia de las vías respiratorias, disminuyendo el poder conductor de aire y de oxígeno, incrementando además, los problemas de asma.
  • Los organismos médicos, por su parte, desaconsejan el cigarrillo electrónico para dejar de fumar, porque siguen conteniendo elementos tan nocivos como el tabaco convencional:  nicotina, etilenglicol, alquitrán, metales pesados
  • Además de ello su vapor dispone de sustancias que en la combustión, genera toxinas que también se dispersan por el aire, las cuales perjudican no solo al consumidor.

Pero, entonces, ¿por qué se consumen?

Para muchos, los cigarrillos electrónicos son una estrategia de la industria tabaquera, como lo fueron los cigarros mentolados, o los llamados “light” en su momento.

Todo ello fomentado por el descenso de consumo del tabaco ante la crisis mundial.

Las legislaciones vigentes donde se prohíbe ya fumar en muchos espacios públicos.

Y los cambios de hábitos del consumo de cigarrillos, donde son curiosamente las mujeres parece que fuman más.

De ahí que las empresas se esfuercen tanto en crear cigarrillos electrónicos muy elegantes y de atractivos diseños.

Para abrir nuevos mercados y captar clientes, intentando que la espiral de la nicotina no termine nunca.

Los médicos, por su parte, también lo tienen claro: los cigarrillos electrónicos no son eficaces para dejar de fumar.

Su contenido en nicotina, aunque en menor medida que los ordinarios, sigue estando ahí.

“Al contener nicotina se mantiene la dependencia de los usuarios, de ese modo la industria nunca terminará.”

Conclusiones

Si eres usuario de los cigarrillos electrónicos, limites su consumo en la medida de lo posible.

De momento su uso se está extendiendo, pero no podemos decir que sea un aliado adecuado para dejar fumar.

Si de verdad deseas dejar tu adicción, existen muchas otras alternativas en el mercado.

El primer paso es sin duda tu firme voluntad, controlar los instantes de ansiedad asociados a esos momentos del día.

Todo depende de ti, la elección de dejar de fumar vale sin duda un esfuerzo y un sacrificio.

Por el bien de tu propia salud.

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