7 claves fabulosas para cuidar de tu hígado en el desayuno

Podemos favorecer las funciones del hígado y estimular su depuración desde primera hora si incluimos en nuestro desayuno alimentos que nos aporten nutrientes adecuados. La avena es una excelente opción .

El hñigado es el órgano interno más grande del organismo y pesa entre 1, 3 kg y 1,8 kg. A su vez, necesita el 13% del riego sanguíneo de nuestro cuerpo y desempeña cerca de 500 funciones distintas.

Si ya has padecido algún tipo de dolencia hepática sabrás, sin duda, cómo afecta a nuestra calidad de vida. Cansancio, malas digestiones, debilidad, ictericia, dolor abdominal, retención de líquidos… Vivimos pendientes de nuestro mundo exterior. De  múltiples estímulos, de esas presiones y preocupaciones del entorno que, poco a poco, hacen mella en nuestro organismo.

Te proponemos algo sencillo, interesante y muy saludable. Empieza a cuidar de tu salud hepática desde el desayuno.  Te explicamos cómo.

1. ¿Café para el hígado? Sí, por favor

buen café

Así es. Si deseabas saber si es el café es adecuado o no para el hígado la respuesta es sí. Según un estudio llevado a cabo por científicos de las universidades de Edimburgo y Southampton (Reino Unido) en 2015, tomar dos tazas de café al día disminuye el riesgo de sufrir enfermedades hepáticas.

  • El café, gracias a sus antioxidantes, reduce la presencia de la enzima gamma-glutamil-transpeptidasa (GGT) en la sangre, uno de los biomarcadores que se utilizan en relación a la cirrosis.
  • Asimismo, logra reducir el colesterol malo o LDL y combate la inflamación de las células hepáticas.

El café, por tanto, tiene un efecto protector muy adecuado para nuestra salud hepática. No conviene tampoco abusar de él, pero esa taza matinal será ideal para activarte y, a su vez, optimizar muchas de esas tareas que nuestro hígado debe llevar a cabo.

Descubre 5 frutas fabulosas para reducir tu colesterol

2. Ajo en ayunas

En nuestro espacio te hablamos muy a menudo de los beneficios de consumir ajo en ayunas. Si deseas cuidar de tu salud hepática, no pierdas la costumbre. Gracias a los compuestos sulfurosos del ajo conseguiremos facilitar la eliminación de toxinas.

El ajo, a su vez, contiene altas cantidades de alicina y selenio, dos compuestos naturales que combaten la inflamación y favorecen su limpieza y muchos de sus procesos metabólicos.

3. Una tostada con aceite de oliva virgen extra

Tomar una tostada de pan con aceite de oliva es algo delicioso, saludable y muy habitual en la dieta mediterránea. Elige un pan que contenga cereales enteros como, por ejemplo, el pan de centeno. Después, vierte un poco de aceite de oliva virgen extra por encima y disfruta.

Tu hígado agradecerá sus ácidos grasos, en especial el ácido oleico, el cual nos ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL y a favorecer la vasodilatación arterial.

4. Pomelo rojo o toronja

Pomelo toronja

De entre todas las variedades de pomelo, elige el de color rojo. Es el más rico en licopeno, un pigmento carotenoide con mucho más poder antioxidante que las vitaminas A y C, también presentes en esta fruta. El pomelo te ayudará a eliminar toxinas gracias a un tipo de flavonoide llamado naringenina.

5. Avena para el hígado graso

La avena es ese tipo de cereal que nunca debería faltar en nuestro desayuno. Es muy nutritiva y también depurativa: gracias a sus aminoácidos nos ayuda a estimular la producción de lecitina en el hígado.

La lecitina es una sustancia fabulosa para ayudarnos a depurar toxinas del organismo. A su vez, la avena te permitirá regular el nivel de azúcar en sangre y a obtener un gran nivel de proteínas vegetales muy adecuadas para potenciar nuestra salud hepática.

6. Aguacate

tostada con aguacate y huevo para el hígado

Una opción espectacular es untar medio aguacate en una rebanada de pan de centeno. Además de apetecible, es saludable.

El aguacate es rico en beta-sitosterol. Es un compuesto vegetal que nos ayuda a reducir el colesterol. Asimismo, algo que no podemos olvidar es que este fruto de sabor almendrado y suave es recomendable para nuestra salud hepática gracias a su alto contenido en glutatión.

7. Las manzanas

Elige la propuesta que más te apetezca: manzana rallada, cortada a trocitos con un poco de miel y canela, laminada con nueces y azúcar moreno o una entera que disfrutar mordisco a mordisco. Quédate con la opción que más te agrade, porque todas ellas cuidarán de tu salud hepática gracias a su alto contenido en antioxidantes y pectina.

Para concluir te diremos que todos los alimentos aquí citados te ayudarán a cuidar de tu hígado desde el desayuno. No obstante, no olvides combinar estas sugerencias con algo de proteína: unos huevos, un poco de pechuga de pavo… Se trata solo de comer bien, de forma equilibrada y evitar el contenido graso y las calorías vacías presentes en la bollería industrial y el azúcar.