Como evitar que las uñas se quiebren

Una alimentación deficiente, unida a determinadas hábitos o condiciones, como morderse los dedos o la exposición continua a productos químicos, puede debilitar nuestras uñas.

Uno de los problemas más comunes de las mujeres son las uñas débiles, que se quiebran sin razón aparente y que hacen que las manos queden un poco desprolijas o descuidadas. Esto se debe a las múltiples tareas que realizan hoy en día, no sólo en la casa, sino también en el trabajo. Si sufres de este problema, entonces, no dudes en leer este artículo, donde te contaremos cómo evitar que las uñas se quiebren.

¿Por qué tenemos uñas frágiles?

Muchas pueden ser las razones por las cuáles padecemos de este problema, los síntomas más habituales son las uñas quebradizas, que no crecen, se astillan, se parten en capas, se rompen al más mínimo descuido o golpe, etc.

Las uñas frágiles presentan un grosor muy fino y se gastan sin importar lo que hagamos, ya sea lavar los platos, escribir en el teclado o quedarnos todo el fin de semana sin hacer nada. Es que las causas de las uñas quebradizas no tienen tanto que ver con las actividades que hacemos, sino con:

  • La alimentación: si no consumes las suficientes vitaminas A y B, así como tampoco hierro, proteínas, zinc y calcio, tus uñas se verán muy feas y amarillentas.
  • La descalcificación: esto se produce al no ingerir la cantidad necesaria de calcio o tener algún problema que no permite retenerlo en el cuerpo.
  • Las enfermedades: algunas de las más relacionadas a las uñas frágiles son la anemia, el hipo o hipertiroidismo, la mala circulación y el reumatismo.

uñas2

  • El mal estado general: si el cuerpo está debilitado y sus defensas son bajas, es más factible de que las uñas se quiebren.
  • Las agresiones externas: esto quiere decir una alta exposición a productos químicos (lavandina, detergente, desinfectante, etc), mucho contacto con el agua (lavar los platos, bañar a los niños, enjuagar las verduras).

Hay algunos “enemigos” de las uñas que no siempre tenemos en cuenta y que pueden ser los responsables de que se quiebren o no se vean tan saludables. Estos son:

  • envejecimiento
  • dermatitis (como ser la psoriasis)
  • predisposición genética
  • frío o calor excesivo
  • comerse las uñas (onicofagia)
  • radiación UV
  • manicuría excesiva (uñas esculpidas, cepillados, limado fuerte, etc)
  • Micosis (cándida albicans es el hongo que ataca a las uñas y puede provocar a su vez enrojecimiento de la piel y caída de la uña).

Recomendaciones para evitar las uñas frágiles

Si no quieres sufrir este problema, o tienes predisposición a padecerlo, entonces, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Lava los platos con guantes y en lo posible una vez por día nada más: el detergente y el agua caliente son muy malos para tus manos y uñas, el químico del primero y la temperatura del segundo las ablanda y las hace más vulnerables a padecer inconvenientes. Puedes poner un recipiente y llenar con agua y detergente, donde luego acumular los platos y cubiertos sucios, así, es más sencillos quitarles los restos de comida. Además, no olvides colocarte guantes de látex, pero atención, debajo de estos, unos delgados de algodón, para absorber la transpiración y cuidar las manos.

uñas3

  • Consume más proteínas: tanto las uñas como el cabello están formados por proteínas. Si hay déficit, entonces, es que precisas consumir más este nutriente, que se encuentra por ejemplo en la carne, las verduras de hoja y la soja.
  • Ingiere ácidos grasos: son también muy importantes para mantener las uñas sanas y fuertes. Las puedes encontrar en los huevos, la leche entera, las nueces, todas las verduras, la mantequilla y como suplemento en el aceite de lino.
  • Repáralas en seguida: si suelen romperse tus uñas, lo mejor es que las cortes lo más cerca del dedo y además, repararla al momento en que se parten, para que no se sigan quebrando. Puedes limarlas o colocar un apósito. Si quieres “salvarla” algunas mujeres optan por colocar una gota de pegamento y encima un pedacito de papel de la bolsa de un té. Arriba, aplica una capa de esmalte.

uñas4

  • Presta atención a la manicuría: no te raspes las uñas cuando se descasca el esmalte, porque hace que se debilite la capa superior. Limita el uso de quitaesmaltes, usa poco y una vez a la semana, porque de lo contrario, tu uña se reseca. Evita endurecedores o uñas artificiales, sirven para “ocultar” el problema de fondo. Cuando dejes de usarlos, volverás a tener la misma fragilidad, o peor.
  • No las uses como herramientas: tus uñas no son abre latas, ni sirven para desprender etiquetas, por ejemplo. Esto hace que se debiliten mucho y que se rompan más fácilmente.
  • No las sumerjas demasiado tiempo en agua: una vez por semana te puedes dar un baño de inmersión, pero tampoco es cuestión de pasar todos los días una hora con las uñas dentro del agua. Ten cuidado cuando te vas de vacaciones o en verano al usar la piscina a diario (en este último caso, el cloro no es un buen amigo de las uñas o de la piel).

uñas5

  • Realiza un mantenimiento correcto cada semana: para ello, exfolia las manos, con una mezcla de sal y aceite de oliva, con la que frotarás completamente. Luego remueve el esmalte para después limarlas para que queden parejas y sin imperfecciones. Siempre en la misma dirección (de un lado hacia el centro). Remójalas en agua tibia unos minutos, aplica una crema humectante y masajea. Otra buena opción es envolverlas un rato en una toalla.
  • Usa algún remedio casero: los más populares son las mezclas de zumo de limón con azúcar; vinagre de sidra y agua tibia; aceite de ricino, miel y aceite de germen de trigo; ajo crudo machacado con esmalte; eneldo con agua; bicarbonato de sodio con agua; papaya, clara de huevo y aceite de almendras, etc. En todos los casos, debes aplicar sobre las uñas y dejar actuar algunos minutos, luego enjuagar con agua tibia.

Imágenes cortesía de Alex, Lisa Bentley, Ivan McClellan, Courtney Rhodes, Lelé Breveglieri

Categorías: BellezaBuenos hábitos Etiquetas:
Te puede gustar