Descubre 5 palabras que curan: ¿Las ponemos en práctica?

Valeria Sabater · 6 abril, 2020
Todo indica que algunas palabras, dichas en voz alta, tienen la capacidad para mejorar el estado de ánimo y, con ello, ayudar a preservar la buena salud física y mental.

Hay creencias según las cuales existen palabras que curan. No existen estudios formales que le otorguen base o sustento a este postulado, pero aún así las técnicas de sugestión a través de la palabra siguen aplicándose en el mundo entero y han dado lugar a gran cantidad de literatura.

Un artículo del New York Times reseña un estudio en el que los juegos de palabras positivas parecen incrementar la longevidad. De otro lado, la Programación Neurolingüística y técnicas similares aparecen dentro de la lista de “terapias desacreditadas” en el Journal of Professional Psychology: Research and Practice. Así mismo, prestigiosos neurocientíficos, como Sergio Della Sala y Barry Beyerstein han catalogado estas prácticas como “pseudociencia”.

Como quiera que sea, la creencia de que existen palabras que curan podría ejercer una autosugestión similar a la del efecto placebo o las plegarias. Si una persona siente que le ayudan a encontrar fuerza en el día a día, podrían funcionar.

Recuerda que si tienes un problema de salud físico o crees que necesitas ayuda psicológica, lo más indicado es acudir a un profesional para que evalúe tu condición y te oriente al respecto.

1. Estoy bien

palabras que curan: estoy bien

Es posible que te parezca contradictorio. ¿Cómo voy a decirme que “estoy bien” si no es verdad? ¿Cómo expresar algo positivo cuando, en realidad, me siento frustrada, estresada o dolida? Bien, es necesario que a ese «estoy bien» le añadamos un «y voy a afrontarlo».

Algunos piensan que estas son palabras que curan, pero no hay evidencia que lo corrobore. Lo que sí puede suceder es que estas frases ayuden a cambiar la perspectiva y con ello se consiga una mejor disposición para solucionar los problemas.

  • Los pensamientos positivos son motivadores en el día a día. Pensar en positivo no es negar los problemas o pasar por alto las dificultades. Se trata simplemente de un enfoque que genera más motivación y energía.
  • Si solo se aprecia el aspecto negativo y esto se acompaña de frases comoqué mal estoy”, “me están haciendo la vida imposible” o similares, lo único que se consigue es aumentar la angustia. Así que es mejor tomar aire y echar mano de las palabras que curan, según esta creencia; es decir: “estoy bien”, y “voy a afrontarlo”.
  • Haz la prueba. Di en voz alta un firme “estoy bien”. Hazlo con convicción y energía. Es posible que sientas mayor fuerza interior y que esta te aporte el empuje necesario para resolver algunos problemas. Puede que lo que te rodee no esté bien, pero tú ya tienes mejor disposición para hacer frente a esas dificultades. ¿Lo intentas?

2. Yo voy a poder con esto

mujer

Quienes practican este tipo de creencias señalan que siempre se debe anteponer el pronombre “yo” al decir esta frase. Esto ayuda a recordar que tú eres la protagonista de tu vida. Que eres tú quien debe tomar las riendas de los problemas.

Si no encuentras la motivación en ti misma, nadie va a hacerlo por ti. Nadie va a ayudarte mejor que tú misma.

Es importante no enfocarse en las limitaciones o acudir a pretextos: “Yo no voy a poder hacer esto porque ya es muy tarde para cambiar las cosas”; “hay personas más capacitadas que yo: ¿por qué arriesgarme?”….

Es importante que no caigas en estos pensamientos derrotistas. Mírate al espejo y convéncete de que tú vas a poder con esto y con todo. El “yo puedo” es una de esas palabras que curan y que todos deberíamos poner en práctica cada día, según lo afirman quienes creen en estas prácticas.

3. Palabras que curan: me lo merezco

hablar 2

¿Por qué no? ¿Por qué no te mereces unas horas al día para ti misma, para disfrutar de tus cosas, de tus aficiones e intimidad? Es posible que seas una de esas personas que lo hace todo por los demás, que prioriza las necesidades de los otros y te olvidas de las tuyas.

Ten cuidado, porque puedes llegar al límite de tus fuerzas y descubrir que antes de hacer algo por los demás, debes hacerlo por ti misma. Solo quien está bien, puede hacer algo por los demás.

Lo mejor es establecer un sano equilibrio. Atiende a los demás, cuídalos, pero deja también que te cuiden, que te reconozcan y que te prioricen de vez en cuando. ¿Por qué no? Cada vez que hagas algo por ti mismo, recuerda decir “Me lo merezco”, porque así es.

4. Todo pasa

Caminar-para-relajarse

Puede que ahora mismo tengas un problema que te obsesiona, que te estresa y que tal vez ha empezado a enfermarte. Es posible que te sientas más cansada y tengas pensamientos negativos que invaden tu cabeza…

Quizás sea bueno que te detengas un momento a pensar. Respira, siéntate. Es importante que pienses que todo pasa, que la vida fluye y que nada permanece para siempre.

Cuanto más te apegues a los problemas, más sufres. Si te preocupa tu relación de pareja, háblalo. Si hay algo que no va bien en el trabajo, intenta resolverlo, pero no «lo almacenes». No guardes las cosas eternamente en tu interior.

La vida corre muy deprisa y lo más importante es tomar conciencia del aquí y ahora, entendiendo que nada es permanente. Así que, relativiza las cosas y relájate un poco. Algunos piensan que debes repetir para ti misma estas sencillas palabras que curan: “Todo pasa, todo pasa”.

5.  ¡Ama!

Pareja

El amor cura, envuelve, protege y, a la vez, libera. De hecho, una investigación de varias universidades estadounidenses señala que los sentimientos amororos fortalecen el sistema inmunológico.

Sin embargo, a la hora de utilizar la palabra “amor” como medio no tanto para curar, pero sí para prevenir enfermedades, no se habla únicamente del amor a los otros, sino también del amor a uno mismo.

El fortalecimiento de tu autoestima te empuja a encontrar la felicidad cotidiana y el bienestar. Ama tu cuerpo, ama tu forma de ser, tu carácter, tu personalidad.

Cuando tengas un problema, toma conciencia de que eres una persona capaz y válida para encontrar soluciones. Confía en ti misma porque te quieres, porque te conoces y sabes que tienes grandes virtudes. Nunca olvides la palabra “amor” en tu día a día.

Recuerda…

Si no logras sentirte a gusto contigo misma, o no consigues resolver eficazmente tus problemas, lo mejor es que busques apoyo y orientación en un profesional de la salud mental. De seguro es una excelente decisión en tiempos de dificultad.