Descubre cómo hacer un descongestionante natural

Valeria Sabater 27 enero, 2015
Gracias a las propiedades de sus ingredientes este descongestionante natural nos permite rebajar la cantidad de mucosidad, por lo que favorece la descongestión y nos ayuda a respirar mejor

Nunca está de más conocer cómo podemos preparar en casa un buen descongestionante natural. En esos días en que estamos resfriados o padecemos una incómoda gripe es cuando más sentimos esa molestia, esa obstrucción en la nariz o el pecho que nos impide respirar. Este remedio es sencillo y efectivo. No sentirás ninguno de los clásicos efectos secundarios que en ocasiones, padecemos con algunos tipos de medicación. ¿Te animas a probarlo?

Los beneficios de un buen descongestionante natural

descongestionante

Este descongestionante natural es muy adecuado para toda la familia, incluidos los más pequeños. Sus elementos naturales están a nuestro alcance, son económicos y disponen de las siguientes dimensiones:

  • Acción antiviral.
  • Propiedades antibacteriales y descongestionantes.
  • Estimulación inmunológica.
  • Acción antiinflamatoria, antiviral,y  descongestionante.
  • Este descongestionante te permitirá bajar la producción de moco, por lo que favorecerá a su vez la descongestión y el que podamos respirar mucho mejor.
  • Será adecuado para cualquier proceso gripal, resfriados y también en esos momentos en que padecemos algún proceso alérgico.

Cómo preparar mi descongestionante natural

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Ingredientes

  • Media cucharada de cúrcuma molida (5 g).
  • El jugo de un limón.
  • 3 cucharadas de miel (90 g).
  • 3 cucharadas de vinagre de manzana (60 ml).
  • Medio vaso de agua (100 ml).
  • Una pizca de pimienta cayena.
  • 3 hojas de eucalipto.

¿Cómo lo preparo?

  • Empezaremos calentando ese medio vaso de agua en una tetera, añadiendo las hojas de eucalipto para que se realice la decocción. Muy fácil. Incluye después la pizquita de pimienta cayena y la cúrcuma molida. Lo que buscamos es que dejen escapar en el agua sus propiedades y sus beneficios.
  • Muy bien. Una vez haya llegado a ebullición, apagamos el fuego y dejamos caer la miel, el vinagre de manzana y el jugo del limón. Remueve bien. No debe quedar especialmente espeso.
  • Ahora lo que haremos es colar bien este descongestionante natural, evitando que queden, por ejemplo, trazos de las hojas de eucalipto.
  • Para tomarlo, basta con dos cucharadas por el día y dos más antes de ir a dormir. A los niños podemos darles una sola a las mismas horas, mañana y noche.
  • Este remedio puede durar en la nevera unos dos días. Cuando lo tomes, es mejor que esté tibio, ni muy frío ni tampoco caliente. A temperatura ambiente.

Otros remedios para descongestionar nariz y garganta

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Además de este descongestionante natural tan sencillo y efectivo, puedes utilizar también los siguientes remedios en el día a día para encontrar alivio. Toma nota:

Infusión de aloe vera, miel y limón

Excelente para todas las mañanas mientras estemos resfriados. Basta con coger una cucharada del gel de aloe vera  llevarlo a un vaso de agua hirviendo, y permitir que se realice la decocción. Fácil. Añade después el jugo de medio limón y una cucharada de miel. Tómalo tibio, te proporcionará alivio.

Vaho con cebolla

Es un remedio tan antiguo como tradicional. Puede sorprenderte, pero son muchas las personas que lo mantienen porque consideran que es efectivo. ¿De qué se trata? De partir una cebolla en cuatro mitades y de dejarla en nuestra mesita por la noche. Ese olor tan característico actúa como descongestionante y antibiótico natural.

Infusión de menta

Sencillo, delicioso y efectivo. Te irá muy bien prepararte esta infusión a media tarde. Para ello, lleva a ebullición un vaso de agua y añade cinco hojitas de menta. Permite que se haga la decocción y que después repose unos 5 minutos. A la hora de tomarlo, coge una taza bien grande y rodéala con las manos llevándotela a la cara.

Antes de beberla, deja que el vapor de menta llegue hasta tus fosas nasales. Que te relaje, que te envuelva de su delicioso y relajante olor. Te despejará. Una vez esté más tibio, empieza a beber. Es otro gran descongestionante.

Agua con sal

Una técnica también muy conocida para reducir la inflamación de garganta y favorecer su curación. ¿De qué se trata? De calentar un vaso de agua y añadir una cucharada de sal. No la bebas. Se trata simplemente de hacer gárgaras y después de escupir.

El agua nunca deberá estar caliente. Comentarte que, además de la sal, el bicarbonato de sodio también es otra opción muy acertada. Para ello no tenemos más que mezclar una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua. En este caso sí lo beberemos, en pequeños sorbos y a lo largo de todo el día. Es medicinal y curativo.

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