5 ejercicios para desarrollar tu “fuerza mental” y adelgazar preocupaciones

23 abril, 2017
Algo tan sencillo como sonreírle al espejo cada día hace que nuestro cerebro genere endorfinas y nos ayuda a ver el lado bueno de las cosas, como la mejor terapia

¿A qué nos referimos cuando hablamos de “fuerza mental”? ¿De qué manera se relaciona el ejercicio físico con la agilidad y la resistencia de nuestra mente?

Por curioso que nos parezca, el clásico binomio “mente-cuerpo” está íntimamente relacionado y es real. Es un aspecto que no podemos descuidar.

Cuando nos referimos a la fortaleza mental hablamos, ante todo, de esas aptitudes que uno mismo es capaz de aplicar en el día a día para afrontar la adversidad.

A su vez, también es saber centrarnos en un objetivo para alcanzarlo, para desarrollar adecuadas estrategias que nos ayuden al logro de esa meta y del posterior éxito.

Por otro lado, quien descuide la salud de su cuerpo, notará como día a día muchas de esas destrezas asociadas a determinados procesos cognitivos, como pueden ser la atención, la memoria e incluso la creatividad, se verán lentamente mermadas y debilitadas.

Para comprenderlo mejor te pondremos un sencillo ejemplo. Has tenido un mal día, uno de esos en que todo ha salido torcido, en que la vida misma parece desafinada y avanzar justo en el lado contrario al tuyo.

Te sientes tan sobrepasado que optas por ponerte ropa cómoda y, simplemente, salir a caminar. Al poco percibes que algo cambia en ti, te sientes más ligero, tu mente toma nuevas perspectivas y las preocupaciones adelgazan.

Mente y cuerpo tienen un lazo muy estrecho, están comunicadas y son un tándem que debemos cuidar y optimizar. 

A continuación te explicamos 5 modos estupendos en que puedes lograrlo.

1. Caminar es el mejor ejercicio para conseguir una adecuada fuerza mental

caminar descalzo

Acabamos de hablar de ello: caminar a un ritmo ágil, constante y regular favorece cambios asombrosos en nuestro cerebro.

  • Son muchos los estudios que avalan este dato: basta con caminar menos de media hora al día para reducir múltiples problemas de salud mental, prevenir la depresión y mejorar nuestra calidad de vida.
  • No se trata tampoco de cansarnos ni de ir más allá de nuestras fuerzas. El simple movimiento regular y constante a lo largo de media hora ya pone en marcha nuestro corazón, oxigenando el organismo y, en especial, el cerebro.
  • Caminar relaja tensiones y nos ayuda a que entren en funcionamiento esas ondas cerebrales relacionadas con la calma, y con las cuales alcanzar a su vez ese nivel de conciencia donde ser mucho más receptivos a todo lo que nos envuelve.

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2. Sonreír, un gran ejercicio terapéutico

Sonrisa perfecta

Puede que te sorprenda y que no termines de creerlo, pero sonreír es algo terapéutico, una fuerza interior que nos alienta con emociones poderosas y que, además, contagia positividad.

  • Algo que, en ocasiones, se nos olvida es que el acto de sonreír tiene una gran trascendencia en nuestra genética.

Es un tipo de lenguaje heredado de generación en generación que encierra algo más que un tipo de comunicación social y emocional.

  • Basta con sonreír para que nuestro cerebro nos gratifique con un buen torrente de endorfinas.
  • Es como reiniciarnos, como relativizar la realidad para conectar al instante con ese lado más despejado de las cosas.

Por ello, no dudes en practicarlo a diario. Cuando te sientas saturado, ve hacia un espejo y sonríe. Obsérvate y percibe lo que ocurre en tu interior.

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3. Respiraciones profundas 3 veces al día

En nuestro espacio te hemos explicado en más de una ocasión que “respirar bien es vida”.

  • El estrés nos conduce a una respiración desigual y acelerada donde nuestro cerebro deja de recibir el oxígeno que necesita.
  • Además, toda situación de ansiedad y estrés genera cortisol, una hormona que en altas cantidades actúa como feroz enemigo de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Por ello, otro ejercicio sensacional que debes practicar es la respiración profunda.

  • Busca tres momentos del día para ti mismo, te basta con 15 minutos.
  • Toma aire mientras cuentas 5 segundos. Retén ese aire 7 segundos y exhala durante 8.

Repítelo varias veces y verás qué cambio.

4. Estiramientos matinales

estirar

¿Lo has intentado alguna vez? Otro ejercicio que nos ayudará a conseguir una adecuada fuerza mental es aprender a “destensar” nuestro cuerpo, a conferirle elasticidad, relajación, resistencia…

Para conseguirlo, nos vendrá muy bien levantarnos un poco antes y, poco a poco y sin forzarnos, realizar unos ejercicios de estiramiento.

Estos se centrarán en la zona de las lumbares, caderas, hombros y el cuello.

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5. Levantar pesas

¿Sorprendido? Seguramente, pero debes saber que realizar pequeño ejercicios basados en la resistencia es muy terapéutico para un objetivo muy concreto: reducir los ataques de ansiedad.

Emociones negativas como el miedo, la aprensión y la preocupación se canalizan muy bien con este ejercicio simple, con levantar unas pesas durante 10 o 15 minutos al día.

Ejercicios con pesas para principiantes para mejora la fuerza mental

Este ejercicio de resistencia de intensidad moderada nos ayudará no solo a conseguir unos músculos más fuertes, sino que, además, canalizaremos mejor la rabia, la frustración, la ansiedad…

Y con ello, no lo dudes, día a día dispondrás de una fuerza mental más ágil, preparada para hacer frente a las dificultades cotidianas.

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