Si estás sano el yogur con bífidus no te aporta nada

Si a través del yogur con bífidus le proporcionamos a nuestro organismo los nutrientes que él mismo debe generar estaremos consiguiendo que se vuelva vago y que no reaccione cuando sea necesario

Cuando vemos los anuncios de yogures con bífidus, nos damos cuenta de que su público objetivo son las personas sin ningún problema de salud.

Así, se venden como un alimento que ayuda a cuidar la flora intestinal que conviene usar para prevenir futuros problemas intestinales. Pocas veces se coloca a alguien enfermo como protagonista del spot, en parte debido a la esencia del género.

A pesar de que la publicidad va dirigida al sector sano de la población, se han llevado a cabo pocos estudios sobre sus efectos sobre el mismo.

Sin embargo, recientemente una investigación al respecto ha visto la luz en Genome Medicine, donde se explica cómo la incidencia de yogures con bífidus, entre otros productos probióticos, es mínima en las personas sanas.

Tomar yogur con bífidus no tiene sentido

mejor con salud

Rosa del Campo, una especialista en microbiota del Instituto de Salud Carlos III, da una explicación clarividente sobre el tema al preguntarnos si tomaríamos antibióticos sin tener infecciones, o antiinflamatorios si sufrir hinchazón alguna.

La lógica es aplastante, no deja lugar a dudas. Lejos de ello, se desaconseja porque el organismo genera resistencia por lo que su acción será inútil cuando de verdad lo necesitemos.

Sin embargo, sí se han encontrado beneficios en patologías como la fibrosis quística, colitis o colon irritable.

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La cuestión, apunta Rosa del Campo, es dar con los microorganismos más apropiados en cada caso, es decir, el yogur con bífidus no tiene por qué ser la solución más eficaz.

Cada individuo tiene sus propias características, sus propias idiosincrasias, así que lo ideal es atajar las complicaciones de salud desde ahí.

En este sentido, los expertos acusan a las empresas responsables de publicidad engañosa, de estafar a los espectadores y consumidores.

Como resultado, se ha denunciado formalmente a algunas de las compañías. Las conclusiones de los jueces fueron tan severas, que las empresas implicadas se vieron obligadas a retirar los anuncios, al tiempo que debieron pagar multas muy cuantiosas.

Comer estos artículos cuando estás sano puede ser perjudicial

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El organismo funciona con energía. Como si fuera un coche, necesita batería, pero, ¿qué ocurre si lo dejas mucho tiempo parado? La batería se vuelve inoperante y el resto de componentes se malogran.

Así, si ingerimos probióticos  a través de galletas, yogures con bifidus… el cuerpo terminará volviéndose vago, asunto que se traducirá con probabilidad en un problema en el futuro.

Según alertan los profesionales médicos, esto mismo sucede con los batidos de yogur con L. Casei Inmunitas, bacteria empleada para proporcionar defensas a nuestro sistema inmunitario.

Los oncólogos los aconsejan a los enfermos de cáncer que están en terapia química o radiológica, del mismo modo que otros médicos los recomiendan cuando los análisis revelan un déficit en este sentido.

Sin embargo, los mismos facultativos reprueban su uso en las personas que gozan de buena salud ya que, a largo plazo, dificulta la creación de defensas, debido a que nuestro organismo está acostumbrado a recibirlas de forma artificial.

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Activar no es sustituir

Contribuye a la digestión

Saber diferenciar entre los dos conceptos es muy importante. Existen remedios naturales y recetas que sirven para activar y fortalecer el aparato digestivo.

Siguiendo con el símil de la batería del coche, el primer término consistiría en mantenerla intacta y enriquecerla para esta alcance su mejor nivel.

Por su parte, lo que hace el yogur con bífidus es sustituir los nutrientes que el organismo debe generar de forma natural por otros recibidos de forma externa, lo que, como defiende la doctora del Campo, solo tiene lógica cuando sufres una carencia en este sentido.

Así pues, vale la pena reflexionar sobre los alimentos que tomamos. Por mucho que queramos cuidar nuestra salud, no es bueno “poner el parche antes que la herida”. De hecho, este puede causar la herida.

Siguiendo con esta idea, aconsejamos que analices cuáles son tus flaquezas y actúes en consecuencia, para lo cual, una revisión exhaustiva constituye un punto de partida muy razonable

¿Tomas algún otro producto similar y tienes dudas sobre su eficiencia? Cuéntanoslo, estaremos encantados de ayudarte.