Glándula pineal: la reguladora de ciclos y el ojo vestigial

Glándula pineal: la reguladora de ciclos y el ojo vestigial

La glándula pineal tiende a calcificarse y a perder funcionalidad a medida que envejecemos, y de ahí que a medida que pasa el tiempo tengamos mayores problemas para dormir
glándula pineal

La glándula pineal o epífisis cerebral tiene forma de piña (de ahí su nombre) y cumple una función clave a la hora de regular nuestros ciclos de sueño-vigilia, así como nuestros ritmos circadianos durante las estaciones.

Es pequeña (mide apenas 8 mm) y se halla situada en un rincón muy especial de nuestro cerebro, justo en entre los dos hemisferios e incrustrada en esa zona donde las dos partes del tálamo confluyen.

Por otro lado, algo que sin duda nos llama la atención de la glándula pineal es todo ese mundo de espiritualidad, magia y tradición que se ha construido a su alrededor.

El tema no es nuevo, de hecho, ya dijo Descartes en su momento: que es aquí donde se asienta el alma del ser humano y aquí donde, según nos indican las tradiciones más místicas, se sitúa nuestro “tercer ojo”.

Sin embargo, más allá de estos enfoques alejados de la ciencia, la realidad que hay detrás de esta pequeña glándula supera en mucho todo lo que nos hayan podido contar.

Estamos ante una glándula esencial para nuestro bienestar y que bien merece conocerla en profundidad.

La glándula pineal regula nuestros ciclos

glándula pineal

En nuestro espacio ya te hemos hablado en alguna ocasión sobre la melatonina y sus funciones.

Esta hormona es la que facilita nuestro descanso, la que nos induce el sueño, fortalece el sistema inmunitario y la que previene, además, el envejecimiento prematuro de nuestro cerebro.

  • Es importante saber que es la glándula pineal quien cumple la función exclusiva de producir melatonina cuando estamos sumidos en la oscuridad y quien, a su vez, la inhibe cuando hay luz.
  • Este proceso viene regulado por las células fotosensibles de nuestra retina. Son estas quienes detectan la luz y envían la información a la glándula pineal.

Es un proceso, sin duda, maravilloso y perfecto.

Asimismo, se sabe que, gracias a la correcta regulación de esta hormona, disfrutamos de una mayor energía y bienestar. Sin embargo, el mayor problema de la glándula pineal es que envejece pronto. 

Veamos más datos a continuación.

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La glándula pineal y la calcificación

La glándula pineal trabaja como un perfecto reloj biológico capaz de permitirnos una mejor adaptación a los cambios de estación, a que descansemos mejor por las noches y, al fin y al cabo, a que podamos estar más en sintonía con los ciclos de la naturaleza.

Algo que, sin duda, resulta muy complejo a día de hoy, debido a nuestro estilo de vida agitado y sobre todo, a nuestra afición por estar siempre envueltos por luces artificiales, esas que tanto alteran el equilibrio interno de la glándula pineal.

  • Así, algo esencial que deberíamos considerar y tener muy presente es que esta glándula es muy sensible a factores como la contaminación, la luz eléctrica, el estrés y la deficiencia en vitamina D.
  • Por otro lado, es interesante saber que la glándula pineal es la estructura de nuestro cerebro que más sangre recibe. De hecho, recibe casi la misma que los riñones.
  • Sin embargo, pierde funcionalidad una vez llegamos a la adolescencia.
  • A medida que maduramos, la glándula pineal tiende a calcificarse.
  • Una glándula pineal calcificada pierde su funcionalidad, con lo cual, no solo sufriremos alteraciones del sueño, cansancio, debilidad o problemas de memoria, sino que tendremos mayores probabilidades de llegar a una vejez con un cerebro menos ágil en capacidades cognitivas.

Nuestro “tercer ojo” o el ojo vestigial del ser humano

glándula pineal

Lo decíamos al inicio: la glándula pineal simboliza para múltiples filosofías espirituales ese tercer ojo interno capaz de favorecer un despertar espiritual, así como nuestras capacidades más sensitivas o un elevado estado de conciencia.

Prácticas como el yoga ponen valor este centro de nuestro cerebro. Asimismo, es interesante saber que existen determinados animales que sí disponen en realidad un “tercer ojo”.

Los tuátara, por ejemplo, son un tipo de reptil endémico de Nueva Zelanda que tienen una pequeño ojo justo sobre sus cabezas que cumple una serie de finalidades muy especiales: una función hormonal y otra de termorregulación.

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¿Cómo podemos cuidar mejor de nuestra glándula pineal?

El mayor enemigo de la glándula pineal es la calcificación.

Resulta muy complicado evitar que aparezca con el paso de los años, pero podemos retardar su aparición mediante una serie de actividades y un estilo de vida que pueden potenciar su buen estado.

Toma nota de estos consejos:

  • Debemos vivir de acuerdo a los ciclos de la naturaleza y la propia luz solar.

Es decir, es muy recomendable aprovechar las horas de luz para pasear, para darnos “baños” de sol (siempre con seguridad y evitando, eso sí, las horas centrales del día).

  • Las luces de nuestros ordenadores, móviles o televisiones resultan muy dañinas para la glándula pineal.
  • Lo ideal para permitir que hiciera su trabajo sería desconectar todos estos aparatos una hora antes de irnos a la cama.
  • Debemos dormir en completa oscuridad.
  • La vitamina D es ideal para cuidar de esta glándula.
  • La contaminación, y en especial el fluoruro, resultan muy perjudiciales para la glándula pineal. Un modo de eliminar el exceso de fluoruro es consumiendo fruta fresca y, sobre todo, tamarindo.

glándula pinealNo dudes en mejorar, por tanto, tu estilo de vida, y en atender esta pequeña estructura de tu cerebro llamada glándula pineal que tanto favorece tu bienestar y tu salud.