Los posibles riesgos en la salud de los colorantes artificiales

Jesus 20 mayo, 2013
En lugar de consumir productos con colorantes artificiales que pueden llegar a ser perjudiciales podemos sustituirlos por jugos y bebidas a partir de frutas y verduras que, además, nos aportarán vitaminas y minerales

A menudo hemos escuchado sobre el carácter sintético de los las sustancias que utilizamos para darle color a algunas de nuestras comidas. En realidad, no deberíamos pasar por alto los posibles riesgos en la salud de los colorantes artificiales, sustancias no naturales que no son realmente necesarias en nuestra dieta, y más bien han sido asociadas con algunos padecimientos. Te lo contamos a continuación.

Posible vínculo con la hiperactividad en los niños

Desde el año 2011, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ha estado estudiando la relación que podría existir entre el consumo de los colorantes artificiales y la hiperactividad en los niños.

Aquí cabe señalar que aunque algunos colorantes aún se permiten para su uso en los alimentos, históricamente se han ido prohibiendo diferentes tipos de colorantes artificiales, especialmente desde 1950, cuando se prohibió el colorante naranja #1, después de que enfermara a numerosos niños en la celebración de Halloween de ese año. Desde entonces, se han hecho varios esfuerzos para que otros tipos de colorantes también sean prohibidos. Sin embargo, algunas grandes compañías de alimentos siguen presentando su oposición a esto, aludiendo que mientras no se demuestre que efectivamente estos colorantes son malos para la salud, estos pueden consumirse.

Hacer la comida poco nutritiva más atractiva a la vista

Otra de las críticas que muchos nutricionistas y personas interesadas en dietas más naturales expresan es el uso que las compañías fabricantes de alimento hacen de los colorantes artificiales. Por ejemplo, se ha criticado el querer hacer pasar alimentos no nutritivos más apetecibles para los niños, utilizando colores atrayentes y que llaman la atención de los más pequeños. Asimismo, muchas veces se intenta imitar el color natural de algunas frutas y verduras, aunque en la realidad el alimento vendido no presenta ni incluye la fruta o verdura cuyo color se trata de imitar.

De esta manera, una de las mejores soluciones ante esta incógnita, sobre los posibles riesgos en la salud de los colorantes artificiales que aún se usan, es sacar provecho del color natural de los alimentos. Por ejemplo, en vez de ofrecerle a un niño dulces o bebidas que hacen uso de colorantes artificiales, se le puede ofrecer ensaladas de frutas u otros alimentos que contengan frutas igualmente coloridas, como fresas, kiwis, mandarinas y otras frutas que, combinadas, son igualmente coloridas que muchos alimentos no naturales —y muchísimos más ricas en nutrientes—.

Imagen cortesía de Loren Sztajer.

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