¿Pies bonitos y saludables? Conoce los mejores aceites esenciales

Pocas partes de nuestro cuerpo quedan más fatigadas al final del día que nuestros pies. El llevar unos zapatos muy cerrados, el haber andado mucho o el padecer problemas artríticos o de circulación provocan que sintamos siempre esas molestias y agotamiento que no sabemos muy bien cómo aliviar al llegar a casa.

¿Es bastante con una ducha caliente para descansar los pies? En ocasiones no. Lo mejor para cuidar de ellos y prevenir problemas como inflamaciones, grietas e, incluso, mejorar su circulación es utilizar aceites esenciales. Hoy en nuestro espacio queremos hablarte de estos aliados naturales para la salud y la belleza de nuestros pies. ¿Te animas a descubrirlos con nosotros?

1. El aceite esencial de lavanda

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El aceite esencial de lavanda es fácil de encontrar en cualquier tienda natural o perfumería especializada. Actúa como un relajante natural, como antiséptico y es un remedio muy eficaz para tratar dolores reumáticos. Si tienes “juanetes”, por ejemplo, y has pasado un día horrible con el roce de los zapatos, no lo dudes: este sencillo tratamiento con aceite esencial de lavanda te aliviará mucho.

Ingredientes

  • Un paño de lino seco y limpio.
  • 5 gotas de aceite esencial de lavanda.

Preparación

Una vez te hayas duchado y te hayas lavado y secado los pies, siéntate en un lugar cómodo y deja caer esas cinco gotitas de aceite esencial de lavanda en un paño limpio. No tienes más que efectuar un suave masaje por toda la planta del pie y los dedos, por cada una de las zonas que tengas inflamadas o que te hagan daño.

Una vez hayas hecho este masaje, ponte unos calcetines cómodos y pasa la noche con ellos dejando que actúe este sencillo tratamiento. ¡Verás qué bien te sientes por la mañana, lista para otra jornada de trabajo!

2. Aceite esencial de limón con aceite de oliva

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Si combinas aceite esencial de limón con aceite de oliva, conseguirás un tónico desinflamante natural ideal para esos días en que llegamos a casa con los pies muy cansados e hinchados. Es un relajante natural que, además, nos ayudará a suavizar durezas, a combatir infecciones y, sobre todo, a obtener descanso. 

Ingredientes

  • 5 gotas de aceite esencial de limón.
  • 40 ml de aceite de oliva.
  • Un barreño con agua tibia para sumergir los pies.

Preparación

Lo primero que haremos es calentar ese barreño de agua donde sumergiremos los pies. Añade el aceite esencial de limón y el aceite de oliva y relájate en este tratamiento natural a lo largo de 20 minutos. Pasado este tiempo, seca cuidadosamente los pies y ponte un calzado cómodo. Verás cómo relaja y desinflama tus pies.

3.  Aceites esenciales de almendra y rosa mosqueta

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Este, es sin duda uno de los mejores tratamientos para la salud y la belleza de los pies. Tanto el aceite esencial de almendra como el de rosa mosqueta, fáciles de encontrar en cualquier tienda de belleza natural, suelen tener un precio no muy elevado y nos van a servir para muchos usos relacionados con la belleza diaria (para el cabello, para el rostro, para tener unas manos más suaves…)

Son ideales para tratar durezas, la piel reseca o inflamada, sin contar que son los aceites más ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos esenciales. Vale la pena que los tengas siempre en casa.

Ingredientes

  • 3 gotas de aceite esencial de rosa mosqueta.
  • 3 gotas de aceite de almendras.
  • Un paño limpio de lino.

¿Cómo lo preparamos?

Es muy sencillo. Nada más llegar a casa, date esa ducha caliente tan saludable y relajante de cada día. Recuerda secarte bien los pies para, después, sentarte en un lugar cómodo. Una vez más, empaparemos bien el paño limpio con el aceite esencial de almendras y el de rosa mosqueta, pasando por cada zona del pie de modo suave, pero permitiendo que se absorban estos aceites adecuadamente.

Recuerda pasar por la zona de los talones, ahí donde aparecen las clásicas grietas y la piel reseca. Masajea los dedos para que todas las articulaciones queden también bien impregnadas, ya que de este modo favorecemos también la circulación sanguínea.

Una vez terminado el masaje, ponte unos calcetines cómodos que no te opriman los tobillos. Pasaremos la noche con ellos para que estos aceites terminen de hacer efecto. Si realizas este sencillo tratamiento al menos tres veces por semana, lucirás unos pies suaves y bonitos, perfectos para lucirlos en verano con unas cómodas sandalias.

¿Te vas a resistir? Empieza hoy mismo con estos sencillos remedios cotidianos.

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