¿Quién tiene el “control” en tu relación de pareja?

Valeria Sabater · 16 enero, 2015

Son muchas las parejas que tienen problemas. Que no encuentran el equilibrio y la felicidad. Una de las principales causas es la clara sensación, de estar perdiendo el control. De que la otra persona busca su propio beneficio y su interés.

Hemos de ir con cuidado ante esta idea, lo más importante en toda relación de pareja, es recordar que uno mismo debe mantener las riendas de su propia vida. Si amas esa relación, lucha por ella. Si te hace infeliz, toma el control y aléjate.

La importancia de los recursos internos en nuestra relación de pareja

Sabemos que en toda relación de pareja existen unas normas propias. Esos acuerdos a los que llegamos a lo largo del tiempo. Es adecuado tener en cuenta que toda pareja estable y feliz, suele presentar las siguientes dimensiones:

  • Desarrollan una buena comunicación, ahí donde los diálogos son abiertos y dónde ambas partes se escuchan.
  • Las discusiones aparecen de vez en cuando, es algo normal. Pero se resuelven llegando a acuerdos, con respeto mutuo y con comprensión.
  • Hay un equilibrio de fuerzas. Es decir, yo me esfuerzo en hacerte feliz y tú haces lo mismo por mi. Ambos renunciamos a ciertos aspectos, porque ganamos en nuestra unión. Estar juntos es la principal prioridad para ambos, y en ocasiones, las renuncias se suceden.
  • Hay armonía, respeto y admiración.
  • Se respetan los espacios personales. La confianza mutua evita la aparición de celos o pensamientos negativos.

Cuando hablamos de recursos internos nos referimos precisamente a estas dimensiones que edifican toda buena relación de pareja: saber comprender, saber respetar, valorar el compromiso y tener una clara voluntad de hacer feliz a la otra persona. Sabiendo que nuestro compañero, siente lo mismo.

Hay un equilibrio. Ambos disponemos de nuestro control particular para aportar energía y voluntad a la relación en sí. Disponemos de un proyecto en el cual, ambos ofrecemos nuestro ser, nuestro amor y nuestra madurez.

Amor

Cuando perdemos el control en la relación de pareja

¿En qué momento perdemos las personas el control en nuestras relaciones? Las situaciones pueden ser muy variadas, pero por lo general, siempre siguen unos ejes básicos que merece la pena conocer:

  • Existen determinadas relaciones donde uno ejerce el poder sobre el otro. Hay una dominación que implica que caigamos en una clara situación de indefensión. Son relaciones tóxicas donde se desarrolla una clara manipulación. Un control absoluto sobre nuestras acciones, desplegando dimensiones tan conocidas como los celos, la desconfianza, el resentimiento…
  • Cuando un miembro de la pareja presenta una baja autoestima, desarrollará inseguridad y necesidad de controlar al otro. Lo hace porque tiene miedo de perder a la persona que ama. A que la traicione porque piensa, que a la mínima va ser abandonado. La inseguridad genera desconfianza, y la desconfianza ansias de control.
  • También hemos de tener en cuenta, que hay personalidades que están habituadas a tener en control en todas las esferas de su vida. Tanto a nivel personal como laboral, buscan siempre dominar cada detalle. Tener la voz “cantante” en toda decisión. Sobre toda persona. Es un tipo de perfil también complejo a la hora de establecer una relación de pareja saludable.

El-amor-en-nuestra-salud

¿Quién debe tener el control en todo momento? Sólo TÚ

Las personas, no debemos perder el control sobre lo que somos o lo que hacemos en ningún momento. Hacer pareja no significa renunciar a tu identidad, a lo que eres o lo que sientes.

En el momento en que perdemos el control de nuestra vida y se lo cedemos a otra persona, lo perdemos todo. No se trata en absoluto de ejercer un juego de fuerzas. Una pareja no es un campo de batalla. Es un palacio de felicidad que construir entre dos, donde ambos tengamos el control.

El control es esencial para luchar por lo que queremos, para luchar por esa persona que amamos y definir así también nuestra propia armonía. No importa la edad que tengas, ni tu estatus social, todos merecemos ser felices en todo momento, y todos, disponemos de poder suficiente para conseguirlo.

Tú tienes control sobre tu propia vida para luchar por tus sueños y por esa persona de la cual, te enamoraste. Ahora bien, si solo tienes lágrimas en tu vida y no ves proyecto de futuro alguno, nunca olvides que también tienes control para alejarte. Para dejar ir y abrir nuevos caminos en tu ciclo vital y emocional.